17/10/15

Rousseff: ¿Quién tiene una biografía lo suficientemente limpia para atacar a mi honra?”


TELAM – “La sociedad conoce a los moralistas sin moral, ¿Quién tiene una biografía lo suficientemente limpia e intachable para atacar a mi honra, quién?”, preguntó Rousseff anoche ante una platea en la que se encontraba su padrino político, el ex presidente Luiz Lula da Silva, quien también ayer arengó contra la oposición al recordar que cuando a él le tocó perder las elecciones, volvió a su casa y lamió sus heridas.Rousseff dijo que nunca se dio una “batalla a la corrupción” como la librada por su gobierno y el de Lula, en un discurso pronunciado horas después de que el Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) hizo lugar a una medida del Partido de los Trabajadores (PT) que frenó el inicio de un eventual juicio político.

Evo: EEUU ‘va a inundar con plata’ la campaña contra repostulación


ARAZON.COM – El presidente Evo Morales aseguró hoy que tiene fuerzas suficientes para encarar un nuevo mandato (2020-2025) si así lo deciden los bolivianos en las urnas y demandó a los funcionarios públicos “aportes voluntarios” para dar apoyo logístico a los sectores sociales encargados de la campaña de aprobación de la reforma constitucional para un segundo mandato continuo.

¿Qué hace falta para ser un cubanólogo en Miami?


EDMUNDO GARCIA – Para ser un cubanólogo en Miami en primer lugar usted necesita ser un gran desconocedor de Cuba. Mientras más tiempo lleve sin tener contacto directo con la isla y su pueblo mejor; no importa que saber de Cuba sea el objetivo declarado de la cubanología, porque solo es un truco que se basa en mentiras y alucinaciones. 

Guatemala: complice de terrorista Posada Carriles vinculado a escándalo


PL – La Fiscalía General de la República (FGR) de El Salvador inició una investigación por presuntos vínculos de salvadoreños con el caso de corrupción del expresidente de Guatemala Otto Pérez Molina y la exvicepresidenta Roxana Baldetti.

Conspiración del FMI contra Venezuela

El presidente de Empresas Polar, Lorenzo Mendoza.

VTV – El presidente de la Asamblea Nacional (AN), Diosdado Cabello, difundió a través de su programa Con el Mazo Dando, una conversación telefónica entre el economista, Ricardo Haussman, y el presidente de Empresas Polar, Lorenzo Mendoza. 

Peter Norman: El tercero de la foto


Sólo los grandes cambian la historia.

Todos conocemos la imagen: se ha vuelto ícono e incluso estatua, sólo que en la estatua se eliminó a uno de sus tres protagonistas. 

No es una crítica ni una denuncia: también nosotros eliminamos mentalmente de la foto a aquel flaquito pelirrojo que parecía estar de prestado en la escena. 

¿Ha perdido validez la resistencia a la guerra mediática?

Uno de los artículos que escribí recientemente y publicado el 14 de septiembre de 2015, que recibió muchos comentarios positivos, fue sobre la libertad de prensa en las relaciones Cuba-EE.UU. 

Los correos electrónicos provenientes de EE.UU., Canadá, Europa y Cuba reflejaron una frustración acumulada e incluso un enfado apenas velado, de cómo algunos medios de prensa de EE.UU. tratan a Cuba. 

Los lectores del artículo parecían dar un respiro de alivio porque algunos escritores no se dejaron llevar por las ilusiones tras el anuncio de las nuevas relaciones de Cuba-EE.UU., acerca de la guerra mediática tradicional dirigida contra Cuba desde la Revolución de 1959.

Capitalismo de Casino: Demócratas y republicanos se juegan la democracia


“Buenas noches a todos. Estamos en vivo en el hotel Wynn Resort de Las Vegas para el debate presidencial demócrata de CNN y Facebook. ¡Bienvenidos!”. Con estas palabras se dio inicio al primer debate de pre-candidatos demócratas a la presidencia de cara a las elecciones generales de 2016. Sí, la sede del evento fue un casino hotel de Las Vegas.

"El Estado Islámico fue creado ante todo contra Rusia"


"El grupo Estado Islámico se creó principalmente contra Rusia", dijo el líder de Chechenia, Ramzán Kadýrov, en una conferencia de prensa en Grozny, la capital de la república rusa.

"Si creemos que la cuestión siria se resolverá rápidamente y no afectará a la seguridad de nuestro país estamos equivocados. [El Estado Islámico] sin duda actuará [en territorio ruso]", advirtió Kadýrov, según RIA Novosti

¿Cómo funciona la corporación petrolera del Estado Islámico?


El petróleo es el oro negro que financia el cuasi califato del Estado Islámico: proporciona combustible para sus máquinas de guerra, permite producir electricidad y les granjea a los yihadistas influencia económica. 

El grupo terrorista sigue extrayendo, refinando y vendiendo crudo a pesar de los bombardeos a los que lo someten Rusia y la coalición occidental.

10 000 personas en Jerusalén contra Netayahu y su politica de violencia


Miles de personas se manifestaron en Jerusalén como respuesta a la ofensiva violenta del gobierno israelí contra el pueblo palestino. 

Este es el discurso de uno de los oradores del acto (traducido por Jorge Elbaum)

Estos son días oscuros para todos los que quieren vivir en igualdad y justicia en esta tierra, bajo la cámara (mazlat) policial que intenta amenazar, como un ojo de Netanyahu sobre nuestra gente.

El ejército regular sirio inicia el asalto de Alepo


Esta mañana el ejército regular ha lanzado el asalto sobre el sur de Alepo con apoyo de combatientes de Hezbolá y de Irán, en el inicio de la ofensiva sobre esta ciudad del norte de Siria en la que aún viven unos dos millones de personas.

Las Distorsiones del Conflicto Colombiano


Hace semana y media la noticia desde la Habana fue que las FARC (fuerzas armadas revolucionarias de Colombia) y el gobierno colombiano habían definido que el acuerdo final de la paz sería firmado en un plazo de seis meses. 

La noticia fue aclamada como un paso importante en la solución de un conflicto que lleva más de medio siglo y como una oportunidad para lograr la paz del país. 

No obstante, los medios masivos de comunicación que siempre recitan la retórica del gobierno, omiten reconocer las causas principales de la violencia y la inevitabilidad de que esta continuará en el futuro.

Guatemala | Concepción | Represalias de la población


El 12 de octubre un líder campesino y candidato a la alcaldía, Lorenzo Sequec Juracán, sufrió un ataque armado en su contra en el que murieron Lesbia Noraida Sequec Bocel, de 17, y Hermelinda Solís Bocel,16, hija y sobrina respectivamente.

Saudíes y turcos muertos en recientes operaciones militares en Siria


Varios sitios extremistas han mencionado la muerte de un “antiguo oficial saudí” en la última batalla de Fuaa. Esta localidad, junto con Kefraya, se halla situada en la provincia de Idleb. Estas dos son las únicas localidades shiíes de esta provincia, que se encuentra casi totalmente ocupada desde la pasada primavera por la coalición del Yaish al Fatah (El Ejército de la Conquista), liderado por el Frente al Nusra, la rama siria de Al Qaida.

Alemania y Adidas compraron la sede de la Copa del Mundo 2006


En el marco de las investigaciones sobre casos de corrupción en la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), el semanario alemán 'Der Spiegel' ha publicado que Alemania habría comprado el derecho de acoger la Copa Mundial de fútbol de la FIFA 2006.

16/10/15

¿Por qué los ataques de Estados Unidos en Siria son ineficaces?


La campaña liderada por Estados Unidos en Siria hasta ahora ha tenido poco éxito, mientras que las fuerzas rusas muestran cierto progreso en su lucha contra los terroristas del Estado Islámico. 

Este fracaso de Washington se debe a que las autoridades del país persiguen demasiados objetivos al mismo tiempo, opina el politólogo Max Abrahms, de la Universidad Northeastern en Boston.

La vacuna cubana contra el cáncer de pulmón que solo cuesta 1 dolar


Cáncer de pulmón.
Rayos X coloreados del pecho de una mujer de 84 años de edad,
Con un tumor maligno (canceroso) (amarillo)
En el vértice del pulmón derecho (parte superior izquierda).

Arrestan a un falso experto en terrorismo de Fox News


Wayne Simmons, que afirmó haber trabajado en la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (la CIA), fue arrestado por las autoridades acusado de fraude y estafa. Su convincente historia le permitió adquirir cargos públicos y trabajos en el exterior e incluso participar en calidad de 'experto' en debates acerca del terrorismo en la cadena de noticias FOX News.

Palestinos lanzan contraataque contra el ISIS


El miércoles por la mañana, los grupos de la resistencia palestina – el Ejército de Liberación de Palestina (PLA), el Frente Popular para la Liberación de Palestina - Comando General (PFLP-GC) y Fatah Al-Intifada – lanzaron conjuntamente un contraataque contra el Estado Islámico (ISIS) dentro del campamento de Yarmouk después de que el citado grupo terrorista había capturado la mitad de este distrito en marzo de este año.

“Cazadores de ovnis” afirman haber encontrado una ciudad extraterrestre en la Luna.


Desde hace varias décadas se viene planteando la existencia de bases extraterrestres en la Luna. 

Los nuevos “cazadores de OVNIs“, que utilizan herramientas como Google Earth, sugieren haber encontrado una “ciudad extraterrestre” en la Luna. 

Comité Cubano Pro Libertad de Ana Belén Montes, presa en EEUU


Nacida en la Alemania Occidental el 28 de febrero de 1957, puertorriqueña de ciudadanía norteamericana, y funcionaria GS-14 de la Agencia de Inteligencia para la Defensa, DIA, fue condenada como “espía” por alertar a Cuba de los planes agresivos que se preparaban contra el pueblo cubano, algo que no afectó la seguridad nacional de su país ni puso en peligro vidas inocentes.

Lo que usted, no ha leído sobre Volkswagen


Este ​artículo toca la parte desconocida, cuando no ocultada, del supuesto éxito de la compañía Volkswagen, y contiene información que no se ha publicado en España.

Por Vicenç Navarro

Seguro que usted, lector, ha leído que la compañía Volkswagen fue, en el año 2015, la que vendió más automóviles en el mundo, más incluso que General Motors y Toyota. 

Mundo: “al borde del abismo”


Un verdaderamente funesto informe del Ministerio de la Defensa (MoD) que circula en el Kremlin el día de hoy, le advierte al mundo entero que ya está “al borde del abismo” después de que, el día de ayer, el Presidente Obama firmara una nueva Ley de Poderes de Guerra autorizando la invasión militar Estadounidense de la nación rica en petróleo y gas natural del Camerún, en el Occidente de África.

16 de octubre: Día de Acción Global por la Soberanía Alimentaria


Mientras el mundo denomina Día Mundial de la Alimentación al 16 de octubre, nosotros reclamamos soluciones reales al cambio climático, la soberanía alimentaria y acabar con el control corporativo de nuestros alimentos y vidas.

Enfermera británica recae del ébola 10 meses después de curarse


Pauline Cafferkey, una enfermera británica que contrajo el virus Ébola en diciembre de 2014, ha sufrido una recaída crítica del virus.

La enfermera británica fue trasladada en avión a casa desde Sierra Leona donde había contraído el virus el pasado mes de diciembre.

Chile: Archivos secretos de la colonia dignidad


La fatídica Colonia Dignidad, enclave nazistoide que tuvo que cambiar su nombre por el de Villa Baviera, apoyó por años en labores de represión y de inteligencia a la dictadura cívico-militar. Inclusive, efectuó espionaje previamente al golpe de 1973. Eso y más se ve refrendado en un archivo rescatado por la Fundación Londres 38, publicado éste jueves 15 y que fuera entregado a la justicia

El secretario de defensa de EE.UU. amenaza a Rusia


El secretario de Defensa de EE.UU., Ashton Carter, asegura que tomará “todos los pasos necesarios” contra una Rusia resurgente que desafía a Washington en el este de Europa y Oriente Medio.

En un discurso ofrecido el miércoles durante una convención militar, el jefe del Pentágono dijo que el presidente ruso, Vladimir Putin, ha envuelto a su país en un “velo de aislamiento” que solo un cambio drástico en su política podría revertir esta situación.

15/10/15

Honduras: Limpieza de testigos de crimen de lideresa social Margarita Murillo


“Fue una mujer ejemplar, fue una mujer que luchó, fue una mujer que nos hizo sentir orgullosas de su actuación”…fue Margarita Murillo cuyo crimen sigue en la impunidad y más bien hay tres asesinatos alrededor de esta muerte para entorpecer las investigaciones, expresó la defensora de derechos humanos, Bertha Oliva.

La policía sueca irrumpe en una reunión de barbudos


Una reunión de entusiastas de la barba fue interrumpida por la policía antiterrorista en Suecia después de que un ciudadano anónimo llamó para informar que ISIS estaba manteniendo una reunión.

El grupo era en realidad la sucursal sueca de los “villanos barbudos”, una organización internacional dedicada a la promoción de la barba como modelo de belleza masculina. 

Una gran filtración revela los detalles de cómo EE.UU. asesina con drones


Documentos secretos filtrados este jueves revelan detalles de las operaciones estadounidenses con aviones no tripulados en Afganistán, Yemen y Somalia, y advierten de que pueden ser contraproducentes y provocar un gran número de víctimas civiles.

Los documentos secretos, filtrados por un funcionario de inteligencia sin identificar y publicados por ‘The Intercept’, “detallan el funcionamiento interno del programa de asesinatos del Ejército estadounidense en Afganistán, Yemen y Somalia” y ofrecen “una mirada sin precedentes a las guerras de drones de Obama“.

Thomas Sankara: La liberación de la mujer


Thomas Sankara

No es corriente que un hombre se dirija a tantas mujeres a la vez. Tampoco lo es que un hombre sugiera a tantas mujeres a la vez las batallas que hay que lidiar.

La primera timidez del hombre surge cuando se percata de que está mirando a una mujer. Comprenderéis, compañeras militantes, que a pesar de la alegría y el placer que siento al dirigirme a vosotras, sigo siendo un hombre que ve en cada una de vosotras a la madre, la hermana o la esposa.

También me gustaría que nuestras hermanas aquí presentes, que han venido de Kadiogo y no entienden la lengua francesa extranjera en la que voy a pronunciar mi discurso, sean tan comprensivas como de costumbre, ellas que, como nuestras madres, aceptaron llevarnos durante nueve meses sin quejarse. (Intervención en lengua nacional mooré para asegurar a las mujeres que habrá una traducción para ellas.)

Compañeras, la noche del 4 de agosto alumbró la obra más saludable para el pueblo burkinabè. Le dio a nuestro pueblo un nombre y a nuestro país un horizonte.

Irradiados por la savia vivificante de la libertad, los hombres burkinabè, humillados y proscritos de ayer, fueron marcados con el signo de lo que más se aprecia en la vida: la dignidad y el honor. A partir de entonces la felicidad ha estado a nuestro alcance y todos los días marchamos hacia ella, exaltados por las luchas, pioneras de los grandes pasos que ya hemos dado.

Pero la felicidad egoísta no es más que una ilusión, y tenemos a una gran ausente: la mujer. Ha quedado excluida de esta procesión feliz.

Si unos hombres han llegado ya a la linde del gran jardín de la revolución, las mujeres todavía están confinadas en su oscuridad ninguneante, desde donde comentan animada o discretamente las vicisitudes que han agitado Burkina Faso y para ellas, de momento, sólo son clamores.
La lucha de clases y la cuestión de la mujer

El materialismo dialéctico es el que ha arrojado sobre los problemas de la condición femenina la luz más fuerte, la que nos permite situar el problema de la explotación de la mujer en el seno de un sistema generalizado de explotación. Es también el que define la sociedad humana no ya como un hecho natural inmutable, sino como algo antinatural.

La humanidad no padece pasivamente el poder de la naturaleza. Sabe aprovecharlo. Este aprovechamiento no es una operación interior y subjetiva. Se efectúa objetivamente en la práctica, si se deja de considerar a la mujer como un simple organismo sexuado para tomar conciencia, más allá de los hechos biológicos, de su valor en la acción.

Además, la conciencia que la mujer adquiere de sí misma no está definida exclusivamente por su sexualidad. Refleja una situación que depende de la estructura económica de la sociedad, resultado de la evolución técnica y de las relaciones entre clases a las que ha llegado la humanidad.

La importancia del materialismo dialéctico radica en haber sobrepasado los límites esenciales de la biología, en haber soslayado las tesis simplistas del sometimiento a la especie, para situar todos los hechos en el contexto económico y social.

Por muy lejos que nos remontemos en la historia humana, el dominio del hombre sobre la naturaleza nunca se ha realizado directamente, con su cuerpo desnudo. La mano, con su pulgar prensil, ya se tiende hacia el instrumento que multiplica su poder. De modo que no son las condiciones físicas, la musculatura, el parto, por ejemplo, lo que consagró la desigualdad social entre el hombre y la mujer.

Tampoco la confirmó la evolución técnica como tal. En algunos casos, y en algunos lugares, la mujer pudo anular la diferencia física que la separa del hombre.

El paso de una forma de sociedad a otra es lo que institucionaliza esta desigualdad. Una desigualdad creada por la mente y por nuestra inteligencia para hacer posible la dominación y la explotación concretadas, representadas y experimentadas por las funciones y las atribuciones a las que hemos relegado a la mujer.

La maternidad, la obligación social de ajustarse a los cánones de lo que los hombres desean como elegancia, impiden que la mujer que lo desee se dote de una musculatura considerada masculina.

Según los paleontólogos, durante milenios, del paleolítico a la Edad del Bronce, las relaciones entre los sexos se caracterizaron por una complementariedad positiva. Estas relaciones permanecieron durante ocho milenios bajo el signo de la colaboración y la interferencia, y no de la exclusión propia del patriarcado absoluto, más o menos generalizado en la época histórica.

Engels tuvo en cuenta la evolución de las técnicas, pero también la esclavización histórica de la mujer, que nació con la propiedad privada, con el paso de un modo de producción a otro, de una organización social a otra.

Con el intenso trabajo necesario para roturar los bosques, cultivar la tierra y sacar el máximo provecho a la naturaleza, se produce una especialización de tareas. El egoísmo, la pereza, la comodidad, el esfuerzo mínimo para obtener un beneficio máximo surgen de las profundidades del hombre y se erigen en principios. La ternura protectora de la mujer hacia su familia y su clan son una trampa que la somete al dominio del macho.

La inocencia y la generosidad son víctimas del disimulo y los cálculos egoístas. Se hace burla del amor, se mancilla la dignidad. Todos los sentimientos verdaderos se convierten en mercancía. A partir de entonces el sentido de la hospitalidad y de compartir que tienen las mujeres sucumbe a la artimañas de los astutos.

Aunque es consciente de las artimañas que están detrás del reparto desigual de tareas, ella, la mujer, sigue al hombre para cuidar de todo lo que ama. Él, el hombre, se aprovecha de esa entrega. Más adelante el germen de la explotación culpable establece unas reglas atroces que van más allá de las concesiones conscientes de la mujer, históricamente traicionada.

Con la propiedad privada la humanidad instaura la esclavitud. El hombre amo de sus esclavos y de la tierra pasa a ser propietario también de la mujer.

Esta es la gran derrota histórica del sexo femenino. Se explica por los cambios profundos creados por la división del trabajo, debido a los nuevos modos de producción y a una revolución en los medios de producción.

Entonces el derecho paterno sustituye al derecho materno; la transmisión de la propiedad se hace de padres a hijos, y no ya de la mujer a su clan. Es la aparición de la familia patriarcal, basada en la propiedad personal y única del padre, convertido en cabeza de familia.

 En esta familia la mujer está oprimida.

El hombre, amo y señor, da rienda suelta a sus caprichos sexuales, se aparea con las esclavas o las hetairas. Las mujeres son su botín y sus conquistas de mercado. Se aprovecha de su fuerza de trabajo y disfruta de la diversidad del placer que le deparan.

La mujer, por su parte, cuando los amos hacen que la reciprocidad sea posible, se venga con la infidelidad. Es así como el matrimonio conduce de forma natural al adulterio. Es la única defensa de la mujer contra su esclavitud doméstica. La opresión social es la expresión de la opresión económica.

En este ciclo de violencia, la desigualdad sólo acabará con el advenimiento de una sociedad nueva, es decir, cuando los hombres y las mujeres disfruten de los mismos derechos sociales, producto de cambios profundos en los medios de producción y en las relaciones sociales. La suerte de la mujer sólo va a mejorar con la liquidación del sistema que la explota.

En todas las épocas, allí donde el patriarcado triunfaba, hubo un estrecho paralelismo entre la explotación de clase y el sometimiento de las mujeres. Con algunos momentos de mejoría, cuando algunas mujeres, sacerdotisas o guerreras, lograron sacudirse el yugo opresor. Pero la tendencia principal, tanto en la práctica cotidiana como en el plano intelectual, sobrevivió y se consolidó.

Destronada de la propiedad privada, expulsada de sí misma, relegada a la categoría de nodriza y criada, desestimada por filósofos como Aristóteles, Pitágoras y otros, y por las religiones más extendidas, desvalorizada por los mitos, la mujer compartía la suerte del esclavo, que en la sociedad esclavista no era más que una bestia de carga con rostro humano.

No es de extrañar, entonces, que en su fase expansiva, el capitalismo, para el que los seres humanos son meras cifras, fuera el sistema económico que explotó a la mujer con más cinismo y refinamiento. Como esos fabricantes de la época que sólo empleaban a mujeres en sus telares mecánicos. Preferían a las mujeres casadas y entre ellas a las que tenían en casa varias bocas que alimentar, porque eran mucho más cuidadosas y dóciles que las solteras. Trabajaban hasta el agotamiento para dar a los suyos los medios de subsistencia indispensables.

Es así como las cualidades propias de la mujer se adulteran en su detrimento, y todos los elementos morales y delicados de su naturaleza se utilizan para esclavizarla. Su ternura, el amor a su familia, su la meticulosidad en el trabajo se utilizan contra ella, mientras que no se perdonan sus defectos.

A través de los tiempos y los tipos de sociedades, la mujer siempre ha tenido una triste suerte: la desigualdad, siempre ratificada, frente al hombre. Las manifestaciones de esta desigualdad han podido ser muy diversas, pero siempre ha existido.

En la sociedad esclavista, el hombre esclavo estaba considerado como un animal, un medio de producción de bienes y servicios. La mujer, cualquiera que fuera su rango, estaba oprimida dentro de su propia clase y fuera de ella, incluso las que pertenecían a las clases explotadoras.

En la sociedad feudal, basándose en la supuesta debilidad física o psíquica de las mujeres, los hombres las sometieron a una dependencia absoluta del hombre.

 A la mujer la mantenían, con pocas excepciones, apartada de los lugares de culto, por considerarla impura o principal agente de indiscreción.

En la sociedad capitalista, la mujer, que ya sufría una persecución en el orden moral y social, también está sometida económicamente. Mantenida por el hombre cuando no trabaja, sigue estándolo cuando se mata a trabajar. Nunca se insistirá bastante en la miseria de las mujeres, nunca se hará suficiente hincapié en su semejanza con la miseria de los proletarios.

Sobre la especificidad del hecho femenino

Porque la explotación asemeja a la mujer con el hombre.

Pero esta semejanza en la explotación social de los hombres y las mujeres, que vincula la suerte de ambos en la Historia, no debe hacernos perder de vista el hecho específico de la condición femenina. La condición de la mujer rebasa las entidades económicas y confiere un carácter singular a la opresión que sufre.

Esta singularidad impide establecer equivalencias que nos llevarían a simplificaciones fáciles e infantiles.

En la explotación, la mujer y el obrero están reducidos al silencio. Pero en el sistema capitalista, la mujer del obrero debe guardar silencio ante su marido obrero. En otras palabras, a la explotación de clase que tienen ambos en común viene a sumarse, para las mujeres, una relación singular con el hombre, una relación de enfrentamiento y agresión que se escuda en las diferencias físicas para imponerse.

Debemos admitir que la asimetría entre los sexos es lo que caracteriza a la sociedad humana, y que esta asimetría define una relación que nos impiden ver a la mujer, aun en el ámbito de la producción económica, como una simple trabajadora.

Una relación preferente y peligrosa, merced a la cual la cuestión de la mujer siempre se plantea como un problema.

El hombre, por tanto, se escuda en la complejidad de esta relación para sembrar la confusión entre las mujeres y sacar partido de todas las artimañas de la explotación de clase para mantener su dominio sobre las mujeres. De un modo similar, en otras ocasiones, unos hombres dominaron a otros porque consiguieron imponer la idea de que en virtud de la estirpe, la cuna, el «derecho divino», unos hombres eran superiores a otros. Es el dominio feudal.

Del mismo modo, en otras ocasiones, otros hombres consiguieron someter pueblos enteros porque el origen y la explicación del color de su piel les dieron una justificación supuestamente «científica» para dominar a quienes tenían la desgracia de ser de otro color. Es el dominio colonial. Es el apartheid.

No podemos pasar por alto esta situación de las mujeres, porque es la que lleva a las mejores de ellas a hablar de guerra de sexos, cuando se trata de una guerra de clanes y de clases en la que debemos pelear juntos y complementarnos. Pero hay que admitir que es la actitud de los hombres lo que propicia la alteración de los significados y con ello fomenta todos los excesos semánticos del feminismo, algunos de los cuales no han sido inútiles en el combate de hombres y mujeres contra la opresión. Un combate que podemos ganar, que vamos a ganar si recuperamos la complementariedad, si sabemos que somos necesarios y complementarios, si sabemos, en definitiva, que estamos condenados a la complementariedad.

Por ahora, hemos de reconocer que el comportamiento masculino, tan cargado de vanidad, irresponsabilidad, arrogancia y violencia de todo tipo para con la mujer, es incompatible con una acción coordinada contra la opresión de esta. Y qué decir de esas actitudes que denotan estupidez, pues no son más que desahogos de machos oprimidos que, con el trato brutal a su mujer, pretenden recuperar por su cuenta una humanidad que el sistema de explotación les niega.

La estupidez masculina se llama sexismo o machismo, formas de indigencia intelectual y moral, incluso de impotencia física más o menos declarada, que muchas veces hace que las mujeres políticamente conscientes consideren necesario luchar en dos frentes.

Para luchar y vencer, las mujeres deben identificarse con las clases sociales oprimidas: los obreros, los campesinos…

Un hombre, por oprimido que esté, siempre encuentra a alguien a quien oprimir: su mujer. Esa es la terrible realidad. Cuando hablamos del infame sistema del apartheid nuestro pensamiento y nuestra emoción se dirigen a los negros explotados y oprimidos. Pero nos olvidamos, lamentablemente, de la mujer negra que soporta a su hombre, ese hombre que, provisto de su passbook (salvoconducto), se permite unas correrías culpables antes de volver con la compañera que le espera dignamente, con su sufrimiento y su pobreza.

Pensemos también en la mujer blanca de África del Sur, aristócrata, seguramente rodeada de bienes materiales, pero por desgracia máquina de placer de esos hombres blancos lúbricos que para olvidar sus fechorías contra los negros se entregan a un desenfreno desordenado y perverso de relaciones sexuales bestiales.

Tampoco faltan ejemplos de hombres progresistas que viven alegremente en adulterio, pero serían capaces de matar a su mujer por una simple sospecha de infidelidad. ¡Entre nosotros abundan esta clase de hombres, que van a buscar un supuesto consuelo en brazos de prostitutas y cortesanas de todo tipo! Por no hablar de los maridos irresponsables, cuyos sueldos sirven para mantener queridas y engrosar sus deudas en el bar. Y qué decir de esos hombrecillos, también progresistas, que se congregan en un ambiente lascivo para hablar de mujeres de las que han abusado. Creen que así se miden con sus semejantes o que les humillan cuando andan detrás de las mujeres casadas.

En realidad solo son unos jovenzuelos lamentables de los que no valdría la pena hablar si no fuera porque su comportamiento delincuente pone en cuestión la virtud y la moral de mujeres de gran valor que habrían sido sumamente útiles a nuestra revolución.

Luego están todos esos militantes más o menos revolucionarios, mucho menos revolucionarios que más, que no permiten que sus mujeres militen o sólo se lo permiten de día, pero golpean a sus mujeres porque han salido a reuniones o manifestaciones nocturnas. ¡Ay de los desconfiados y celosos! ¡Qué pobreza de espíritu, qué compromiso tan limitado, tan condicionado! Porque vamos a ver: ¿una mujer despechada y decidida sólo puede engañar a su marido por la noche? ¿Y qué clase de compromiso es ese, que pretende que la militancia se suspenda al caer la noche y no recupere su valor y sus exigencias hasta que no sale el sol?

¿Y qué pensar, por último, de esas palabras sobre las mujeres oídas de labios de los militantes más revolucionarios? Palabras como «materialistas, aprovechadas, teatreras, mentirosas, chismosas, intrigantes, celosas, etc., etc…». Cosas que pueden ser verdad, ¡pero aplicadas a las mujeres y también a los hombres! ¿Qué puede esperarse de nuestra sociedad, si agobia metódicamente a las mujeres, las aparta de todo lo que se considera serio, determinante, de todo lo que esté por encima de las relaciones subalternas y mezquinas?

Cuando alguien está condenado, como las mujeres, a esperar a su amo y marido para darle de comer, y recibir de él autorización para hablar y vivir, sólo le quedan, para entretenerse y crearse una ilusión de utilidad o importancia, los chismes, el cotilleo, las discusiones, las trifulcas, las miradas de soslayo y envidiosas seguidas de maledicencias sobre la coquetería de las otras y su vida privada. Los varones que están en las mismas condiciones adoptan las mismas actitudes.

También decimos que las mujeres, ay, son negligentes. Por no decir cabezas de chorlito. Pero tengamos en cuenta que la mujer, agobiada o incluso atormentada por un esposo ligero, un marido infiel e irresponsable, un niño y sus problemas, abrumada por la administración de toda la familia, en estas condiciones tendrá una mirada extraviada, reflejo de la ausencia y la distracción de la mente. Para ella el olvido es un antídoto de la fatiga, una atenuación de los rigores de la existencia, una protección vital.

Pero también hay hombres negligentes, y mucho; unos por el alcohol y los estupefacientes, otros por varias formas de perversidad a las que se entregan a lo largo de su vida. Pero nadie dice que estos hombres sean negligentes. ¡Cuánta vanidad, cuántas vulgaridades!

Vulgaridades con que se complacen para justificar las imperfecciones del mundo masculino. Porque el mundo masculino, en una sociedad de explotación, necesita mujeres prostitutas. Estas mujeres, a las que se deshonra y sacrifica después de usarlas en el altar de la prosperidad de un sistema de mentiras y robos, son chivos expiatorios.

La prostitución es la quintaesencia de una sociedad donde la explotación es la norma. Simboliza el desprecio del hombre hacia la mujer. Hacia una mujer que no es otra que la figura dolorosa de la madre, la hermana o la esposa de otros hombres, y por tanto de cada uno de nosotros. Es, en definitiva, el desprecio inconsciente hacia nosotros mismos. Sólo hay prostitutas donde hay «prostituyentes» y proxenetas.

¿Quiénes van con las prostitutas?

Ante todo, los maridos que obligan a su mujer a ser casta y descargan en la prostituta su lascivia y sus instintos de violación. Así pueden tratar con respeto aparente a sus esposas y dar rienda suelta a su verdadera naturaleza cuando están con la chica llamada de vida alegre. Así, en el plano moral, la prostitución es simétrica del matrimonio. Los ritos, las costumbres, las religiones y las morales se adaptan a ella. Ya lo decían los padres de la Iglesia: «Para mantener la salubridad de los palacios hacen falta cloacas».

Luego están los clientes impenitentes e intemperantes que tienen miedo de asumir la responsabilidad de un hogar con todos sus problemas y huyen de las cargas morales y materiales de la paternidad. Entonces explotan la dirección discreta de una casa de tolerancia como el precioso filón de una relación sin consecuencias.

También está la cohorte de quienes censuran a las mujeres, al menos públicamente y en los lugares decentes. Ya sea por un despecho que no tienen el valor de confesar y les ha hecho perder la confianza en todas las mujeres y considerarlas un instrumentum diabolicum, ya sea por hipocresía, por haber proclamado de forma repetida y tajante un desprecio por el sexo femenino que procuran asumir ante una sociedad de la que han adoptado el respeto a la falsa virtud. Todos ellos frecuentan a escondidas los lupanares hasta que, a veces, se descubre su doblez.

Luego está esa debilidad del hombre que consiste en la búsqueda de situaciones poliándricas. Lejos de nosotros hacer juicios de valor sobre la poliandria, una forma de relación entre el hombre y la mujer que han preferido algunas civilizaciones. Pero en los casos que denunciamos, estamos pensando en los gigolós codiciosos y holgazanes mantenidos generosamente por señoras ricas.

En este mismo sistema, la prostitución, en el aspecto económico, puede igualar a la prostituta con la mujer casada «materialista». Entre la que vende su cuerpo prostituyéndolo y la que se vende en el matrimonio, la única diferencia consiste en el precio y la duración del contrato.

Al tolerar la existencia de la prostitución, rebajamos a todas nuestras mujeres al mismo rango: prostitutas o casadas. La única diferencia es que la mujer legítima, aunque está oprimida, disfruta como esposa de la honorabilidad que confiere el matrimonio. En cuanto a la prostituta, sólo le queda la valoración monetaria de su cuerpo, una valoración que fluctúa con los valores de las bolsas falocráticas.

¿Acaso no es un artículo que se valoriza o desvaloriza según el grado de marchitamiento de sus encantos? ¿No se rige por la ley de la oferta y la demanda? La prostitución es un compendio trágico y doloroso de todas las formas de esclavitud femenina. Por lo tanto, en cada prostituta debemos ver una mirada acusadora dirigida a toda la sociedad. Cada proxeneta, cada cliente de prostituta escarba en la herida purulenta y abierta que afea el mundo de los hombres y lo lleva a la perdición. Si combatimos la prostitución, si tendemos una mano amiga a la prostituta, salvamos a nuestras madres, hermanas y mujeres de esta lepra social. Nos salvamos a nosotros mismos. Salvamos al mundo.
La condición de la mujer en Burkina

Si a juicio de la sociedad un niño que nace es un «don de Dios», el nacimiento de una niña se recibe, si no como una fatalidad, en el mejor de los casos como un regalo que servirá para producir alimentos y reproducir el género humano.

Al hombrecito se le enseña a querer y conseguir, a decir y ser servido, a desear y tomar, a decidir y mandar. A la futura mujer, la sociedad, como un solo hombre y nunca mejor dicho, le impone, le inculca unas normas inapelables. Unos corsés psíquicos llamados virtudes crean en ella un espíritu de enajenación personal, desarrollan en esa niña el afán de protección y la predisposición a las alianzas tutelares y a los tratos matrimoniales. ¡Qué fraude mental tan monstruoso!

Así, niña sin infancia, desde los tres años de edad tendrá que responder a su razón de ser: servir, ser útil. Mientras su hermano de cuatro, cinco o seis años juega hasta el cansancio o el aburrimiento, ella se incorpora, sin contemplaciones, al proceso de producción. Ya tiene un oficio: ayudante doméstica. Una ocupación, por supuesto, sin remuneración, pues ¿acaso no se dice que la mujer, en su casa, «no hace nada»? ¿No se escribe «labores domésticas» en sus documentos de identidad para indicar que no tienen empleo? ¿Que «no trabajan»?

Con la ayuda de los ritos y las obligaciones de sumisión, nuestras hermanas van creciendo, cada vez más dependientes, cada vez más dominadas, cada vez más explotadas y con menos tiempo libre.

Mientras que el hombre joven encuentra en su camino las ocasiones para desarrollarse y forjar su personalidad, la camisa de fuerza social aprieta aún más a la muchacha en cada etapa de su vida. Por haber nacido niña pagará un fuerte tributo durante toda su vida, hasta que el peso del trabajo y los efectos del abandono físico y mental la lleven al día del Gran Descanso. Factor de producción al lado de su madre, más patrona que mamá, nunca la veremos sentada sin hacer nada, nunca libre, olvidada con sus juguetes, como él, su hermano.

Adondequiera que miremos, de la Meseta Central al Nordeste, donde predominan las sociedades con un poder muy centralizado, al Oeste, donde viven las comunidades aldeanas con un poder sin centralizar, o al Suroeste, territorio de las colectividades llamadas segmentarias, la organización social tradicional tiene al menos una cosa en común: la subordinación de las mujeres. En este ámbito nuestros 8.000 pueblos, nuestras 600.000 concesiones y nuestro millón y pico de hogares tienen comportamientos idénticos o parecidos. En todas partes la condición de la cohesión social definida por los hombres es la sumisión de las mujeres y la subordinación de los segundones.

Nuestra sociedad, todavía demasiado primitivamente agraria, patriarcal y polígama, explota a la mujer por su fuerza de trabajo y de consumo, y por su función de reproducción biológica.

¿Cómo experimenta la mujer esta curiosa identidad doble: la de ser el nudo vital que ata a todos los miembros de la familia, que garantiza con su presencia y sus desvelos la unidad fundamental, y la de estar marginada, relegada? Es una condición híbrida donde las haya, en la que el ostracismo impuesto sólo tiene parangón con el estoicismo de la mujer. Para vivir en armonía con la sociedad de los hombres, para someterse a la imposición de los hombres, la mujer encierra en una ataraxia degradante, negativa, entregándose por completo.

Mujer fuente de vida, pero también mujer objeto. Madre pero criada servil. Mujer nodriza pero mujer excusa. Trabajadora en el campo y en casa, pero figura sin rostro y sin voz. Mujer bisagra, mujer confluencia, pero mujer encadenada, mujer sombra a la sombra del hombre.

Pilar del bienestar familiar, es partera, lavandera, barrendera, cocinera, recadera, matrona, cultivadora, curandera, hortelana, molendera, vendedora, obrera. Es una fuerza de trabajo con herramienta en desuso, que acumula cientos de miles de horas con rendimientos desesperantes.

En los cuatro frentes de combate contra la enfermedad, el hambre, la indigencia y la degeneración, nuestras hermanas soportan cada día la presión de unos cambios en los que no pueden influir. Cuando cada uno de nuestros 800.000 emigrantes varones se va, una mujer se carga con más trabajo. Los dos millones de burkinabès que viven fuera del territorio nacional han contribuido así a agravar el desequilibrio de la proporción de sexos, de modo que hoy en día las mujeres constituyen el 51,7% de la población total. De la población residente potencialmente activa, son el 52,1%.

La mujer, demasiado ocupada para atender como es debido a sus hijos, demasiado agotada para pensar por sí misma, sigue trajinando: rueda de fortuna, rueda de fricción, rueda motriz, rueda de repuesto, noria.

Las mujeres, nuestras mujeres y esposas, apaleadas y vejadas, pagan por haber dado la vida. Relegadas socialmente al tercer rango, después del hombre y el niño, pagan por mantener la vida. Aquí también se ha creado arbitrariamente un Tercer Mundo para dominar, para explotar.

Dominada y transferida de una tutela protectora explotadora a una tutela dominadora y más explotadora aún, primera en la tarea y última en el descanso, al lado de la lumbre pero última en apagar su sed, autorizada a comer sólo cuando queda algo; y, detrás del hombre, sostén de la familia que carga sobre sus hombros, en sus manos y con su vientre a esta familia y a la sociedad, la mujer recibe en pago una ideología natalista opresiva, tabúes y prohibiciones alimentarias, más trabajo, malnutrición, embarazos peligrosos, despersonalización y muchos otros males, por lo que la mortalidad maternal es una de las taras más intolerables, más inconfesables, más vergonzosas de nuestra sociedad.

Sobre este substrato alienante, la irrupción de unos seres rapaces llegados de lejos agrió aún más la soledad de las mujeres e hizo aún más precaria su condición.

La euforia de la independencia olvidó a las mujeres en el lecho de las esperanzas rotas. Segregada en las deliberaciones, ausente de las decisiones, vulnerable y por tanto víctima previsible, siguió soportando a la familia y la sociedad. El capital y la burocracia se pusieron de acuerdo para mantener a la mujer sometida. El imperialismo hizo lo demás.

Las mujeres, escolarizadas dos veces menos que los hombres, analfabetas en un 99%, con escasa formación profesional, discriminadas en el empleo, relegadas a funciones subalternas, las primeras en ser acosadas y despedidas, abrumadas por el peso de cien tradiciones y mil excusas, siguieron haciendo frente a los desafíos que se presentaban. Tenían que permanecer activas, a cualquier precio, por los hijos, por la familia y por la sociedad. A través de mil noches sin auroras.

El capitalismo necesitaba algodón, karité y ajonjolí para sus industrias, y fue la mujer, fueron nuestras madres quienes, además de lo que ya estaban haciendo, tuvieron que hacerse cargo de la recolección. En las ciudades, donde se suponía que estaba la civilización emancipadora de la mujer, ella se vio obligada a decorar los salones de los burgueses, a vender su cuerpo para vivir o a servir de señuelo comercial en las producciones publicitarias.

Sin duda las mujeres de la pequeña burguesía de las ciudades viven mejor que las mujeres de nuestros campos en el orden material. Pero ¿son más libres, más respetadas, están más emancipadas, tienen más responsabilidades? Más que una pregunta, se impone una afirmación. Sigue habiendo muchos problemas, ya sea en el empleo o en el acceso a la educación, en la consideración de la mujer en los textos legislativos o en la vida diaria. La mujer burkinabè sigue siendo la que llega detrás del hombre, y no a la vez que él.

Los regímenes políticos neocoloniales que se han sucedido en Burkina Faso han abordado el asunto de la emancipación de la mujer con el planteamiento burgués, que no es más que ilusión de libertad y dignidad. La política de moda sobre la «condición femenina», o más bien el feminismo primario que reclama para la mujer el derecho a ser masculina, sólo tuvo repercusión en las escasas mujeres de la pequeña burguesía urbana. La creación del ministerio de la Condición Femenina, dirigido por una mujer, se proclamó como una victoria.

Pero ¿existía una conciencia real de esa condición femenina? ¿Se tenía conciencia de que la condición femenina es la condición del 52% de la población burkinabè? ¿Se sabía que esta condición estaba determinada por estructuras sociales, políticas y económicas, y por las ideas retrógradas dominantes, y que por consiguiente la transformación de esta condición no era labor de un solo ministerio, aunque tuviera a una mujer al frente?

Tan es así que las mujeres de Burkina, después de varios años de existencia de este ministerio, comprobaron que su condición no había cambiado en absoluto. Y no podía ser de otro modo, porque el planteamiento de la emancipación de las mujeres que había desembocado en la creación de ese ministerio-coartada no quería ver ni poner en evidencia las verdaderas causas de la dominación y la explotación de la mujer. No es de extrañar, entonces, que pese a la existencia de ese ministerio, la prostitución aumentara, el acceso de las mujeres a la educación y el empleo no mejorara, los derechos civiles y políticos de las mujeres siguieran en el limbo y las condiciones de vida de las mujeres, tanto en la ciudad como en el campo
, no hubieran mejorado.

¡Mujer florero, mujer coartada política en el gobierno, mujer sirena clientelista en las elecciones, mujer robot en la cocina, mujer frustrada por la resignación y las inhibiciones impuestas a pesar de su apertura mental! Sea cual sea su sitio en el espectro del dolor, sea cual sea su forma urbana o rural de sufrir, ella sigue sufriendo.

Pero bastó una noche para situar a la mujer en el centro del progreso familiar y de la solidaridad nacional.

La aurora siguiente del 4 de agosto de 1983, portadora de libertad, alumbró el camino para que todos juntos, iguales, solidarios y complementarios, marcháramos codo con codo, en un solo pueblo.

La revolución de agosto encontró a la mujer burkinabè en una situación de sumisión y explotación por una sociedad neocolonial muy influida por la ideología de las fuerzas retrógradas. Tenía que romper con la política reaccionaria, preconizada y aplicada hasta entonces también en el ámbito de la emancipación de la mujer, y definir claramente una política nueva, justa y revolucionaria.
Nuestra revolución y la emancipación de la mujer

El 2 de octubre de 1983 el Consejo Nacional de la Revolución expuso claramente en el Discurso de Orientación Política cuál era el eje principal del combate por la liberación de la mujer. Se comprometió a trabajar por la movilización, la organización y la unión de todas las fuerzas vivas de la nación y de la mujer en particular. El Discurso de Orientación Política precisaba, acerca de la mujer: «Se incorporará a todos los combates que entablemos contra los obstáculos de la sociedad neocolonial y por la construcción de una sociedad nueva. Se incorporará en todos los noveles de planificación, decisión y ejecución para la organización de la vida de toda la nación».

Esta empresa grandiosa se propone construir una sociedad libre y próspera donde la mujer sea igual al hombre en todos los ámbitos. No puede haber una forma más clara de concebir y enunciar la cuestión de la mujer y la lucha emancipadora que nos espera.

«La verdadera emancipación de la mujer es la que responsabiliza a la mujer, la incorpora a las actividades productivas, a las luchas del pueblo. La verdadera emancipación de la mujer es la que propicia la consideración y el respeto del hombre.»

Esto indica claramente, compañeras militantes, que la lucha por la liberación de la mujer es ante todo vuestra lucha por el fortalecimiento de la revolución democrática y popular. Una revolución que os da la palabra y el poder de decir y obrar para la edificación de una sociedad de justicia e igualdad, donde la mujer y el hombre tengan los mismos derechos y deberes.
 La revolución democrática y popular ha creado las condiciones para este combate libertador. Os corresponde a vosotras obrar con responsabilidad para, por un lado, romper las cadenas y trabas que esclavizan a la mujer en sociedades atrasadas como la nuestra, y por otro, asumir la parte de responsabilidad que os corresponde en la política de edificación de la sociedad nueva, en beneficio de África y de toda la humanidad.

En las primeras horas de la revolución democrática y popular ya lo decíamos: «la emancipación, como la libertad, no se concede, se conquista. Corresponde a las propias mujeres plantear sus demandas y movilizarse para hacerlas realidad». Nuestra revolución no sólo ha marcado una meta en la lucha por la emancipación de la mujer, sino que ha señalado el camino a seguir, los medios necesarios y los principales actores de este combate. Pronto hará cuatro años que trabajamos juntos, hombres y mujeres, para cosechar victorias y avanzar hacia el objetivo final.

Debemos ser conscientes de las batallas reñidas, los éxitos alcanzados, los fracasos sufridos y las dificultades encontradas para preparar y dirigir los combates futuros. ¿Qué es lo que ha hecho la revolución democrática y popular por la emancipación de la mujer?

¿Cuáles son los logros y los obstáculos?

Uno de los mayores aciertos de nuestra revolución en la lucha por la emancipación de la mujer ha sido, sin duda, la creación de la Unión de las Mujeres de Burkina (UFB por sus siglas en francés). La creación de esta organización es un gran acierto porque ha dado a las mujeres de nuestro país un marco y unos medios seguros para entablar el combate victoriosamente. La creación de la UFB es uan gran victoria, porque une a todas las mujeres militantes con objetivos concretos, justos, para el combate libertador dirigido por el Consejo Nacional de la Revolución. La UFB es la organización de las mujeres militantes y responsables, dispuestas a trabajar para transformar la realidad, a luchar para vencer, a caer y volver a levantarse cada vez para avanzar sin retroceder.

Ha surgido una conciencia nueva entre las mujeres de Borkina, y todos debemos estar orgullosos de ello. Compañeras militantes, la Unión de las Mujeres de Burkina es vuestra organización de combate. Tendréis que afilarla bien para que sus tajos sean más cortantes y os deparen cada vez más victorias. Las iniciativas que el gobierno ha tenido desde hace algo más de tres años para lograr la emancipación de la mujer son sin duda insuficientes, pero han permitido cubrir una etapa del camino, y nuestro país puede presentarse hoy en la vanguardia del combate libertador de la mujer. Nuestras mujeres participan cada vez más en las tomas de decisión, en el ejercicio efectivo del poder popular.

Las mujeres de Burkina están allí donde se construye el país, están en las obras: el Sourou (valle irrigado), la reforestación, la vacunación, las operaciones «Ciudades limpias», la batalla del tren, etc. Poco a poco, las mujeres de Burkina ocupan espacios y se imponen, haciendo retroceder las ideas falocráticas y retrógradas de los hombres. Y seguirán así hasta que la mujer de Burkina esté presente en todo el tejido social y profesional. 
Nuestra revolución, durante estos tres años y medio, ha trabajado por la eliminación progresiva de las prácticas que desvalorizan a la mujer, como la prostitución y otras lacras, como el vagabundeo y la delincuencia de las jóvenes, el matrimonio forzoso, la ablación y las condiciones de vida especialmente difíciles de la mujer.

La revolución procura resolver en todas partes el problema del agua, instala molinos en los pueblos, mejora las viviendas, crea guarderías populares, vacuna a diario, promueve una alimentación sana, abundante y variada, y con ello contribuye a mejorar las condiciones de vida de la mujer burkinabè.

Esta debe comprometerse más a aplicar las consignas antiimperialistas, a producir y consumir burkinabè, imponiéndose como un agente económico de primer orden, tanto productor como consumidor de productos locales.

La revolución de agosto, sin duda, ha avanzado mucho por la senda de la emancipación de la mujer, pero lo hecho hasta ahora es insuficiente. Nos queda mucho por hacer.

Para llevarlo a cabo debemos ser conscientes de las dificultades con que tropezamos. Los obstáculos y las dificultades son muchos. Ante todo el analfabetismo y el bajo nivel de conciencia política, agravados por la poderosa influencia de las fuerzas retrógradas en nuestras sociedades atrasadas.

Debemos trabajar con perseverancia para superar estos dos obstáculos principales. Porque mientras las mujeres no tengan conciencia clara de la justeza de nuestra lucha política y de los medios necesarios, corremos el riesgo de tropezar e incluso de retroceder.

Por eso la Unión de las Mujeres de Burkina tiene que cumplir plenamente su función. Las mujeres de la UFB tienen que trabajar para superar sus insuficiencias, para romper con las prácticas y el comportamiento que siempre se han considerado propios de mujeres y lamentablemente se sigue dando a diario en los comportamientos y los razonamientos de muchas mujeres. 
Son todas esas mezquindades como la envidia, el exhibicionismo, las críticas incesantes y gratuitas, negativas y sin fundamento, la difamación mutua, el subjetivismo a flor de piel, las rivalidades, etc. Una mujer revolucionaria debe vencer estos comportamientos, especialmente acentuados en la pequeña burguesía. Porque son perjudiciales para el trabajo en grupo, dado que el combate por la liberación de la mujer es un trabajo organizado que necesita la contribución del conjunto de las mujeres.

Juntos debemos trabajar por incorporar a la mujer al trabajo. A un trabajo emancipador y liberador que garantice a la mujer su independencia económica, un peso social mayor y un conocimiento más justo y completo del mundo.

Nuestra noción del poder económico de la mujer debe apartarse de la codicia vulgar y de la avidez materialista que convierten a algunas mujeres en bolsas de valores especuladoras, en cajas fuertes ambulantes. Son mujeres que pierden la dignidad, el control y los principios en cuanto oyen el tintineo de las joyas o el crujido de los billetes. 
Algunas de estas mujeres, lamentablemente, hacen que los hombres caigan en los excesos del endeudamiento o incluso de la corrupción. 
Estas mujeres son peligrosas arenas movedizas, fétidas, que apagan la llama revolucionaria de sus esposos o compañeros militantes. Se han dado tristes casos de ardores revolucionarios que se han apagado y el compromiso del marido se ha apartado de la causa del pueblo por tener una mujer egoísta y arisca, celosa y envidiosa.

La educación y la emancipación económica mal entendidas y enfocadas pueden ser motivo de desdicha para las mujeres y por tanto para la sociedad. Solicitadas como amantes, son abandonadas cuando llegan las dificultades. La opinión común sobre ellas es implacable: la intelectual está «fuera de lugar», y la que es muy rica resulta sospechosa. 
Todas están condenadas a un celibato que no sería grave si no fuera la expresión misma de un ostracismo generalizado de toda una sociedad contra unas personas, víctimas inocentes porque desconocen por completo cuál es su delito y su defecto, frustradas porque día a día su afectividad se transforma en hipocondría. A muchas mujeres el saber sólo les ha dado desengaños, y la fortuna ha producido muchos infortunios.

La solución de estas paradojas aparentes consiste en que las desdichadas cultas o ricas pongan al servicio de su pueblo su gran instrucción, sus grandes riquezas. Así se granjearán el aprecio y hasta la adulación de todas las personas a las que darán un poco de alegría. En estas condiciones ya no podrán sentirse solas. La plenitud sentimental se alcanza cuando se consigue que el amor a uno mismo y de uno mismo se convierta en el amor al otro y el amor de los otros.

Nuestras mujeres no deben retroceder ante las luchas multiformes que les permitirán asumirse plenamente, con valentía, y experimentar así la felicidad de ser ellas mismas, y no la domesticación de ellas por ellos.

Todavía hoy, para muchas de nuestras mujeres, la protección de un hombre es la mejor garantía contra el qué dirán opresor. Se casan sin amor y sin alegría de vivir con un patán, un insulso alejado de la vida y las luchas del pueblo. Es frecuente que las mujeres exijan una gran independencia y reclamen al mismo tiempo la protección, peor aún, estar bajo el protectorado colonial de un varón. Creen que no pueden vivir de otro modo.

¡No! Tenemos que decirles a nuestras hermanas que el matrimonio, si no aporta nada a la sociedad y no las hace felices, no es indispensable, e incluso se debe evitar. Al contrario, mostrémosles cada día el ejemplo de unas pioneras osadas e intrépidas que en su celibato, con o sin hijos, están de un humor excelente y prodigan riquezas y disponibilidad a los demás. Incluso despiertan la envidia de las casadas desdichadas, por las simpatías que se granjean, la felicidad que les depara su libertad, su dignidad y su disponibilidad.

Las mujeres han dado sobradas muestras de capacidad para mantener s su familia, criar a los niños, en una palabra, ser responsables sin necesidad de estar sometidas a la tutela de un hombre. La sociedad ha evolucionado lo suficiente para que se acabe la marginación injusta de la mujer sin marido. Revolucionarios, debemos lograr que el matrimonio sea una opción enriquecedora, y no esa lotería de la que se sabe lo que se gasta al principio, pero no lo que se va a ganar. Los sentimientos son demasiado nobles para jugar con ellos.

Otra dificultad, sin duda, es la actitud feudal, reaccionaria y pasiva de muchos hombres, que tienen un comportamiento retrógrado. No quieren que se cuestione el dominio absoluto sobre la mujer en el hogar o en la sociedad en general. En el combate por la edificación de la sociedad nueva, que es un combate revolucionario, estos hombres, con sus prácticas, se sitúan en el lado de la reacción y la contrarrevolución. Porque la revolución no puede tener éxito sin la emancipación verdadera de las mujeres.

Por eso, compañeras militantes, tenemos que ser muy conscientes de todas estas dificultades para afrontar los combates futuros.

La mujer, lo mismo que el hombre, tiene cualidades pero también defectos, lo que demuestra que la mujer es igual al hombre. Si destacamos deliberadamente las cualidades de la mujer, no es porque tengamos de ella una visión idealizada. Simplemente queremos poner de relieve sus cualidades y habilidades, que el hombre y la sociedad siempre han ocultado para justificar la explotación y el sometimiento de la mujer.

¿Cómo podemos organizarnos para acelerar la marcha hacia la emancipación?

Nuestros medios son irrisorios, pero nuestra ambición es grande. Nuestra voluntad y nuestra firme convicción de avanzar no bastan para alcanzar la meta. Debemos sumar fuerzas, todas nuestras fuerzas, coordinarlas para que la lucha tenga éxito. Desde hace más de dos décadas se habla mucho de emancipación en nuestro país, hay mucho debate al respecto.
 Hoy se trata de abordar el asunto de la emancipación de forma global, evitando las irresponsabilidades que impidieron reunir todas las fuerzas en la lucha y quitaron importancia a esta cuestión crucial, y evitando también las huidas hacia delante que dejarían atrás a aquellos y sobre todo aquellas que deben estar en primera línea.

(…)

Por eso, compañeras, os necesitamos para una verdadera liberación de todos nosotros. Sé que siempre hallaréis la fuerza y el tiempo necesarios para ayudarnos a salvar nuestra sociedad.

Compañeras, no habrá revolución social verdadera hasta que la mujer se libere. Que mis ojos no tengan que ver nunca una sociedad donde se mantiene en silencio a la mitad del pueblo.
 Oigo el estruendo de este silencio de las mujeres, presiento el fragor de su borrasca, siento la furia de su rebelión. Tengo esperanza en la irrupción fecunda de la revolución, a la que ellas aportarán la fuerza y la rigurosa justicia salidas de sus entrañas de oprimidas.

Compañeras, adelante por la conquista del futuro. El futuro es revolucionario. El futuro pertenece a los que luchan.

¡Patria o muerte, venceremos!
Pronunciado: El 8 de marzo de 1987.
Versión dígital en castellano: thomsank el 19 de diciembre, 2009. Traducido por Juan Vivanco.
Esta edición: Marxists Internet Archive, 2010.

Israel ataca posiciones del Ejército sirio para apoyar a los yihadistas derrotados


Las actividades recientes de enemigo israelí constituyen otra prueba flagrante de su creciente apoyo a la organización terrorista del “Frente al-Nusra”, en este sentido las fuerzas enemigas israelís lanzaron hoy dos proyectiles de cohete contra una posición del ejercitó árabe sirio en el campo de Quneitra.

Thomas Sankara, “El Che Guevara africano”

«Prohibió la ablación genital femenina, la poligamia y los casamientos forzados, incluyó a mujeres en alto rangos del gobierno y las alentó a trabajar y seguir estudiando aún embarazadas.

 Mientras fue presidente siguió viviendo en su cuarto de estudiante: Su única posesión: una guitarra y una bicicleta.

 "Imperialismo es que tu plato esté compuesto por productos importados", dijo y se adelantó así al hoy difundido concepto de "soberanía alimentaria". 

Llamó a todos los países africanos a no pagar la deuda externa. 

14/10/15

Justicia para Thomas Sankara, justicia para África”

 El Presidente Thomas Sankara representaba la esperanza de todo un continente y encarna hoy el modelo de dirigente resuelto, íntegro, valiente y creativo.

Molestaba por sus posicionamientos sin concesiones contra las potencias occidentales, al tiempo que ponía en marcha un nuevo modelo de desarrollo

La violencia verbal hacia los niños...


"Es curioso como hay gente que cree que la "crianza con apego" es una moda o una forma de criar y educar niños y entonces se leen lo que creen ser los parámetros que la garantizan...

Si no has entendido que educar desde este lugar es una forma de entender el mundo y una actitud ante la vida, no habrá manual ni curso ni libro que te lo meta en el alma."

Olga Carmona

"Las conclusiones de la Comisión neerlandesa sobre el MH17 son erróneas"


El vicepresidente de la Agencia Federal de Transporte Aéreo de Rusia (Rosaviatsia), Oleg Storchevói, afirmó que las conclusiones de la Comisión neerlandesa sobre el vuelo MH17 son erróneas.

"Hemos leído el documento y con toda responsabilidad puedo afirmar que la comisión rusa está en total desacuerdo con las conclusiones del informe [de los Países Bajos]. 

Burkina Faso, Thomas Sankara y la deuda


La historia reciente de Burkina Faso, desde la década de los ‘70 en adelante, nos recuerda a la de muchos de los países del sur: una subida unilateral de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos provoca un trágico aumento del endeudamiento de Burkina Faso (por entonces Alto Volta) y el resto de los países de la periferia.

Nuevo posicionamiento geoestratégico ruso para Oriente Medio


En principio la intervención aérea de Rusia en Siria que viene desde el 30 de septiembre de 2015 es impactante y sorprendente. Algunos se admiran y se preguntan: ¿Cómo ha podido la flota rusa eliminar el poder de la Armada de Estados Unidos con un solo ataque?

Stanislaw Petro: El un hombre, que salvó al mundo...

El Teniente Coronel “Stanislaw Petrof”.

A veces en la historia es más importante lo que casi pasó que lo que realmente ocurrió. Y quizás lo más asombroso de estas increíbles historias de héroes tan lejos del glamour de las historietas sean las sincronicidades que las rodean.

Les voy a contar cómo hace 32 años, un hombre del que la mayor parte del mundo jamás ha oído hablar se convertiría en el héroe más grande de todos los tiempos, por haber salvado “literalmente” al mundo de un Apocalipsis atómico.

Nicaragua: Daniel aborda acontecimientos en Mina El Limón y Chichigalpa


El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, se refirió a los acontecimientos ocurridos en los últimos días en la Mina El Limón, y en el municipio de Chichigalpa, en los departamentos de León y Chinandega, donde se han registrado contradicciones entre trabajadores y empresas, que han dejado daños materiales, así como la muerte de un joven oficial de la Policía Nacional.

Siria : "Oposición Moderada"


El antes y el despues de Siria


Hace un año este hijo de puta del ISIS se jactaba de la captura de unas niñas cristianas y su rendimiento sexual.

Hoy le vemos muerto gracias a Putin y a nadie mas.

EE.UU. no puede explicar cómo el informe neerlandés valida su versión sobre el MH17


El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Mark Toner, cree que el informe de la Junta de Seguridad de los Países Bajos sobre el siniestro del vuelo MH17 de Malaysia Airlines valida la versión estadounidense sobre quién es el responsable del derribo del avión el 17 de julio de 2014, aunque los investigadores holandeses no digan nada al respecto.

El caso Sankara es un ejemplo clásico de impunidad.

Entrevista a Aziz Fall, politólogo que coordina el grupo de abogados para esclarecer el asesinato de Tomas Sankara

José Naranjo
Guin Guin Bali

Aziz Fall, politólogo de origen senegalés y egipcio, lidera el grupo de abogados que lleva el caso Sankara, una lucha contra la impunidad en África, cuya persistencia, es, a su juicio, el problema fundamental en el continente. Fall debe protegerse, pues le persiguen y amenazan por medio mundo.

A comienzos de los años 80, Thomas Sankara inició una auténtica revolución democrática y popular en Burkina Faso. Tras llegar al poder mediante un golpe de estado, abolió los privilegios de los jefes tribales, dio derechos a las mujeres, promovió la educación y la sanidad públicas, y combatió con dureza la corrupción y el imperialismo.

Poco tiempos después, su principal colaborador, Blaise Campoaré, actual presidente del país, le asesinó junto a sus más fieles seguidores. Sankara ya intuía su final. “Los revolucionarios, como los individuos, pueden ser asesinados, pero nunca se podrán matar las ideas”, había dicho poco antes.

Una década después, una veintena de abogados de varios países inicia el proceso Sankara para tratar de averiguar qué pasó exactamente, quién mató al capitán burkinés y, sobre todo, para reparar el daño causado a su familia.

El coordinador de este grupo es el politólogo de origen senegalés y egipcio Aziz Fall, que participó hace unos días en un simposio celebrado en el Festival de Sur de Agüimes (Gran Canaria). En el programa, su identidad figuraba tras un misterioso “interviniente cuya identidad no se desvelará hasta el día del simposio”. Fall debe andarse cuidado, su discurso levanta muchas ampollas. GuinguinBali tuvo ocasión de hablar con él.

“El caso Sankara es un ejemplo clásico de impunidad, un asesinato financiado por el imperialismo y sus líderes. Por eso, nuestra lucha es contra la impunidad”, asegura Fall. Tras agotar todas las vías posibles en Burkina Faso, el caso ha llegado a la ONU, quien la ha admitido a trámite en su comisión de Derechos Humanos.

Sin embargo, esta “victoria” es realmente “pírrica”, dice Fall. De hecho, no existe ninguna voluntad de presionar a Blaise Campoaré y su gobierno para que se aclaren las circunstancias de la muerte de Sankara, asesinado junto a otras trece personas.

“Todo esto es un complot internacional que va más allá de la propia Burkina Faso y en el que están implicados Estados Unidos, Francia y algunos países africanos. El ex presidente de Liberia, Charles Taylor, es un criminal que se escapó de una prisión federal en EEUU, a donde había ido a parar por robar la caja de la Asociación de Estudiantes de Liberia. ¿Cómo se puede escapar de una cárcel federal estadounidense? Eso es imposible. Luego se le pudo ver en Libia como agente de la CIA”, explica Fall.

Según el politólogo, existen testigos de la amistad que trabaron entonces Taylor, el líder rebelde de Sierra Leona Fodé Sanko y el burkinés Blaise Campoaré. Entre ellos se pusieron de acuerdo para eliminar a Sankara y, a cambio, ayudar a Taylor para que pudiera llegar al poder en Liberia por la fuerza. Eso fue exactamente lo que ocurrió después.

“Tras el golpe de estado de Campoaré y el asesinato de Sankara, Taylor inicia la guerra civil en Liberia y Sierra Leona y comienza el robo de diamantes en ambos países para financiarlo. Por supuesto, Campoaré recibió su parte de este botín y por eso Burkina Faso, que no tiene diamantes, los vende en el mercado internacional”.

“Apoyado por Francia y con los diamantes que le llegaban de Liberia y Sierra Leona, Campoaré pudo corromper a sectores enteros de la sociedad del país, comprar a parte de la oposición política y asesinar a las personas que se oponían a él. Esa capacidad es la que le ha convertido en un bombero pirómano, en un mediador en todos los conflictos de la región, un rol que el presidente de Burkina Faso ha asumido como agente de Franciáfrica”, asegura.

UNA ESPINA CLAVADA

El caso Sankara es una espina clavada en Burkina Faso. “Mientras no haya una investigación en condiciones no hay reconciliación posible. No es una cuestión de dinero, la familia de Thomas no lo aceptará. El Gobierno de Burkina ha desplegado muchos medios para intentar frenar nuestras acciones. A los veinte abogados que trabajan en el caso y que no cobran por ello se les ha intentado corromper e intimidar, pero este caso no se detendrá.

El problema fundamental de África es la persistencia de la impunidad, de los crímenes de Estado. Hace unas semanas, la familia de Patrice Lumumba ha puesto una demanda en Bélgica.

Nos atrevemos a esperar que algo está cambiando en el Derecho Internacional y nosotros estamos honrados de aportar a este cambio”, explica Fall.

Una de las paradojas del caso Sankara es que Francia acogió y dio protección a la viuda de Thomas Sankara y a su familia tras su muerte. “Eso no hace sino explicar bien claro de qué manera actúa Francia, con una mano hace una cosa y con la otra, otra bien distinta”, añade.

Fall no se muestra nada optimista respecto a los procesos políticos que se viven en África. “La división internacional del trabajo ha asignado a África el papel de suministrador de materias primas, los líderes africanos podrán hacer lo que quieran mientras no se opongan a esto, hagan lo que hagan.

La novedad en África es que en el mismo seno del Estado han surgido organizaciones criminales que saquean al Estado, lo hemos visto en Costa de Marfil, en la República Democrática del Congo (RDC), en Guinea. En esas zonas desestabilizadas aparecen las multinacionales que también aprovechan la inexistencia del Estado para el pillaje y el saqueo”.

“O el Estado renuncia a sus propios recursos y los privatiza, siguiendo las recetas de ajuste estructural de los grandes organismos internacionales, o bien se produce el saqueo.

En cualquier caso, se pierde. Los procesos de democratización real no cuentan con apoyos.

Es más, las iniciativas que en Occidente se llaman de buena gobernanza no son sino la parte política de los ajustes económicos que se imponen a las economías africanas.

Se está fomentando la aparición de una tecnocracia africana que gestiona los recursos, pero sin proyecto de sociedad, con una sociedad civil en manos de los intereses del sector privado.

En ese escenario, la democracia, la alternancia, no es real”, apunta.

Sin embargo, ante este panorama, Fall opta por no cruzarse de brazos. “Estamos ante la extensión de un cáncer. África resiste, pero el modelo de la globalización agrava la crisis.

 Si no creyéramos que esto puede cambiar, no lucharíamos. Nosotros, que hemos luchado contra el apartheid, no hay sistema invencible.

Y no hay ningún sistema político en África que sea más sofisticado de lo que fue el apartheid en Sudáfrica. Si los gobiernos corruptos africanos perdieran el apoyo occidental y una décima parte de lo que va a cooperación fuera para sostener nuestra lucha, lo lograríamos”.

Para Fall, “la guerra de España no ha terminado, el neoliberalismo es un fascismo blando. Y África es el eslabón más blando de ese fascismo. Ahora Franciáfrica y sus aliados están preocupados por la llegada a los espacios útiles del continente de India, Brasil o China.

En esta globalización interesa África sin los africanos”.

Fuente: http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=3&id=705

Todoterrenos Toyota a estado islámico


Estos últimos días se ha hecho público que funcionarios antiterroristas de Estados Unidos habían puesto en marcha una investigación para saber por qué razón Estado Islámico disponía de tantas camionetas todo terreno Toyota, llegando a preguntar a la marca japonesa sobre ello.