Palestina: Un grito en la oscuridad: Hind Rajab, “Por favor, ven, ven y llévame”

-Palestina: Un grito en la oscuridad: Hind Rajab, “Por favor, ven, ven y llévame”

Europa compra ocupación israelí y luego finge que no sabe de dónde viene

- Una investigación publicada por Olga Rodríguez en elDiario revela que productos de asentamientos ilegales entran en la UE como “Producto de Israel” -

LA OCUPACIÓN TAMBIÉN PASA POR EL SUPERMERCADO

La investigación de Olga Rodríguez en elDiario es demoledora: durante cuatro años, el centro de litigación Global Echo ha rastreado cómo productos alimentarios procedentes de asentamientos israelíes ilegales en territorio palestino y sirio ocupado entran en Europa etiquetados como “Producto de Israel”. 

No hablamos de un error puntual ni de cuatro cajas perdidas en una aduana. 

El informe Importing Occupation, de 405 páginas, analiza 30.000 documentos y más de 6.800 envíos entre 2017 y 2026.

El resultado es claro: Europa está importando ocupación, despojo y colonialismo en forma de dátiles, cítricos, tahini, aguacates, mangos y hierbas aromáticas. Y encima con trato preferencial.

ESPAÑA, CUARTA EN EL RANKING DE LA VERGÜENZA

Los datos sobre España son especialmente graves. 

De 160 envíos procedentes de Israel analizados con destino español, 120 contenían productos de asentamientos ilegales, en concreto dátiles, por un valor mínimo de 4.792.011 euros.

 Es decir, el 75% de esos envíos a España venían de colonias ilegales. Y hasta septiembre de 2025, España recibió el 12% de los envíos de asentamientos destinados a la UE analizados por Global Echo. 

La investigación también detectó 28 facturas dirigidas a España que declaraban de forma indebida productos de asentamientos como elegibles para trato preferencial, por valor de 1.040.800 euros. 

La UE no está mirando hacia otro lado. Está sosteniendo económicamente un sistema que la Corte Internacional de Justicia señaló en julio de 2024 como parte de una ocupación ilegal que los Estados deben dejar de alimentar.

ETIQUETAS FALSAS, CONSUMIDORES ENGAÑADOS Y COMPLICIDAD EUROPEA

El mecanismo es tan burdo como eficaz: ocultación del origen real, direcciones ficticias dentro de Israel y mezcla de productos de asentamientos con productos israelíes para exportarlos juntos bajo denominación israelí. 

Así se engaña a consumidores, se vulnera la legislación europea y se permite que mercancías producidas sobre tierra robada lleguen a supermercados con apariencia de normalidad. 

Global Echo denuncia incluso que la UE y Reino Unido aceptan certificaciones ecológicas y fitosanitarias inválidas emitidas por Israel para productos que no proceden legalmente de Israel. 

Traducido: el colonialismo se maquilla con burocracia comercial. 

Basel Adra, cineasta palestino y responsable de participación comunitaria de Global Echo, lo resume sin anestesia: mientras Europa mantenga este sistema, seguirá contribuyendo a la expansión de los asentamientos, al despojo y a la opresión del pueblo palestino. No es comercio. 

Es complicidad con una ocupación ilegal servida en bandeja de supermercado.

https://www.facebook.com/share/p/1HtwTvHkFu/

Related Posts

Subscribe Our Newsletter