El ministro de Defensa de Estonia, Hanno Pevkur, anunció este miércoles su dimisión formal del cargo político que ostentaba desde 2022, tras confirmarse que el Gobierno estonio utilizó financiación de la Unión Europea para encargar proyectiles de artillería destinados a Ucrania a empresas privadas que carecían por completo de experiencia previa en la producción y venta de este tipo de armamento pesado.
El anuncio de su renuncia fue realizado por el propio Pevkur durante una entrevista en la cadena pública de radiotelevisión estonia ETV.
Es un eufemismo para referirse a la corrupción vinculada a los frenéticos negocios de la guerra en Europa.
El Tribunal de Cuentas de Estonia ha encontrado “deficiencias” en la gestión de las finanzas del rearme, según la emisora estonia ERR.
El Tribunal ha denunciado, entre otras cosas, al Centro Estonio para la Inversión en Defensa (RKIK) y al ejército. El año pasado ya identificaron chanchullos similares.
El negocio de la compra de armas para Ucrania está dentro de la corrupción.
Como informa el periódico Eesti Ekspress, el Centro Estonio para la Inversión en Defensa (RKIK) concluyó un contrato para municiones de artillería en 2024 con la empresa italiana Datasel, que es propiedad de la empresa india Neco Defence Munitions.
Ninguna de las dos empresas había fabricado previamente balas de artillería. Según el periódíco, Estonia utilizó el dinero del Fondo Europeo para la Paz para realizar los pagos por anticipado.
El Fondo Europeo para la Paz es un instrumento de financiación creado en 2021 y se encuentra fuera del presupuesto ordinario de la Unión Europea, en el que los países miembros pagan y a través del cual la Unión Europea financia, entre otras cosas, las políticas belicistas y apoya el rearme de los 27 socios.
En agosto y octubre de 2024, RKIK pagó inicialmente 15 millones de euros y luego otro diez más por adelantado. A pesar de los retrasos en las entregas, al final del año se celebraron dos contratos más, sumando un total de alrededor de 70 millones de euros en anticipos.
Estonia ha llevado la controversia a un tribunal de arbitraje de Estrasburgo. Según ERR, la fiscalía de Estonia ha abierto una investigación criminal sobre las transacciones que han sido objeto de la auditoría actual y anterior del Tribunal de Cuentas.
La denuncia del Tribunal de Cuentas plantea la cuestión de la responsabilidad política por todo el área de la defensa. Por eso el ministro asume la responsabilidad y dimite.
https://mpr21.info/el-ministro-de-defensa-de-estonia-dimite-por-la-corrupcion-del-rearme/
