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Nicaragua: Lolita Soriano, una mujer que rompió esquemas patriarcales

Cinco mil nicaragüenses de todas las edades y niveles académicos han visitado el “Museo Lolita Soriano”, ubicado en Managua, desde su fundación el 19 de septiembre del 2022 hasta la fecha. Son casi cuatro años de funcionamiento al servicio de la comunidad, realizando numerosas “actividades culturales, artísticas, conferencias magistrales, visitas de estudiante de primaria, secundaria, técnica y superior; círculos literarios y público en general” (Jeraldine Baquedano Merlos, responsable del Museo, 2026).

María Dolores (Lolita) Soriano cumple 25 años de su llamado a la presencia de Dios, el 31 de agosto de 2001. De su casa de habitación fue trasladada al hospital Lenin Fonseca, por padecimientos graves que le ocasionaron la muerte. 

Su sepelio estuvo nutrido de artistas, intelectuales y personajes populares que le acompañaron hasta su última morada en el cementerio general de Managua, donde descansan sus restos mortales en compañía de su amado esposo Julián N. Guerrero (fallecido el 12 de abril de 1996) y otros miembros de su familia.

Sus bienes quedaron en custodia de Ernesto Medina, su cuñado y único familiar cercano residente en Nicaragua, quien los resguardó por quince años hasta 2015, fecha en que decidió entregarlos a la Dirección de Cultura y Patrimonio Histórico de la Alcaldía de Managua, que en ese momento tenía bajo mi responsabilidad. 

La entrega fue algo informal, no hubo inventario, sólo “las llaves” de la casa de Lolita en el barrio Altagracia. Se tuvo que levantar un inventario provisional y descartar todo aquello que estaba extremadamente deteriorado o dañado por varios factores contaminantes. Nuestra gratitud a don Ernesto por su confianza al entregar estos bienes al buen Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional (GRUN).

La Dirección de Cultura informó a las autoridades superiores, quienes orientaron que se asumiera como parte de las responsabilidades de la dirección en el cuido y conservación del patrimonio cultural de Managua. 

Todas las pertenencias de Lolita y Julián, en buen estado, pasaron al depósito de bienes culturales bajo custodia temporal, mientras llegaba el momento oportuno para crear e instalar el museo que bien se merecía la memoria de Lolita en la ciudad de Managua, por sus múltiples aportes a la cultura y a la identidad nacional nicaragüense.

Ese día llegó el 19 de septiembre del 2022, por orientaciones de nuestros Co-Presidentes Comandante Daniel Ortega Saavedra y compañera Rosario Murillo, se organizó la museografía y se instaló el nuevo Museo en Residencial Bolonia de Managua; cuenta con varias salas de exposición donde se exhiben los bienes personales del matrimonio Guerrero-Soriano.

Jeraldine Baquedano, quien ha estado a cargo del museo desde su fundación, nos informó que este se divide en “sala biográfica, música, audiovisual, objetos personales, arqueología, biblioteca, rincón del niño, corredor Managua, galería fotográfica y patio de esculturas que cuentan la historia y aportes de Lolita Soriano en todos los ámbitos, recorriendo una cronología de su vida desde su nacimiento en 1922 hasta su muerte en 2001”.

No hay duda de que los cinco mil protagonistas que han sido parte de la historia del Museo, han cumplido el propósito de nuestros gobernantes, al rendir el mejor homenaje a Lolita Soriano, como es conocer y recordar con gratitud su legado a las nuevas generaciones. No podemos omitir la excelente dinámica de dirección ejecutiva de los funcionarios de la Alcaldía de Managua a cargo de este museo.

Pedro Pablo Castillo, Director de Cultura y Patrimonio Histórico de la Alcaldía de Managua, explicó que para él, “entrar al museo es acortar la distancia con el tiempo y encontrarme cara a cara con la grandeza de Lolita. No tuve la dicha de conocerla en persona, pero al recorrer sus escritos, contemplar sus fotografías y ver de cerca sus objetos más queridos, siento que su espíritu visionario y adelantado a su época, me habla directamente”.

Lolita fue una mujer que rompió los esquemas patriarcales de su tiempo. A los 18 años, ya era reconocida como promotora cultural en una década (los años 40-50 del siglo XX) en que las mujeres estaban marginadas, y algunas iniciaban las justas luchas por sus derechos en una sociedad altamente marcada por la división entre los roles de las mujeres muy por debajo de los asignados arbitrariamente a los hombres por los mismos hombres obviamente.

Lolita rompió estos esquemas y eso le costó ser vista con ojos injuriosos y calumniosos por algunos mentecatos de la sociedad de su tiempo, pero ella se impuso demostrando que “ser mujer” no era equivalente a ser inferior en la sociedad, sino que las mujeres tenían espacios importantes que ocupar por sus capacidades intelectuales y humanistas.

El Liceo Lolita Soriano, que ella misma fundó el 12 de marzo de 1939, ubicado en las cercanías del Palacio de Comunicaciones de Managua, antes del terremoto de 1972, fue un verdadero centro cultural donde se presentaban grandes orquestas nacionales e incluso internacionales, poetas y conferencistas magistrales que disertaron sobre historia o cultura en general, y donde los niños podían llegar a jugar sobre el gigantesco mapa de Nicaragua construido en alto relieve.

Fue en ese Liceo donde artistas nacionales y extranjeros pintaron a Lolita, cuadros de hermoso trazado que hoy se exhiben en el nuevo Museo Lolita Soriano, incluyendo uno elaborado por el maestro Rodrigo Peñalba. El Liceo que fundó Lolita se anticipó por tres décadas al Teatro Nacional Rubén Darío en la promoción de la cultura y las artes nicaragüenses.

«Por tanto, esta maestra –toda energía, toda fe, todo entusiasmo– llegó a ser una referencia inevitable en el medio cultural del país anterior a 1972 y, estoy seguro, perdurará por su labor de educadora, unida al hombre con quien compartió su vocación intelectual, el recordado doctor Julián N. Guerrero, dejando publicadas más de 50 obras. La última fue “Nicaragua turística” (1996) que se sumó, con precisión sintética y elemental, a tantas aportaciones, entre ellas los dos volúmenes de “100 biografías centroamericanas”, la “Biografía del cacique Yarrince”, “La Guerra de los indios de Matagalpa” en 1881, “Rubén Darío: poeta místico y diplomático”, el “Diccionario histórico y geográfico de Nicaragua”, etcétera», escribió Jorge Eduardo Arellano el 4 septiembre de 2001.

Lolita inspiraba y sigue inspirando. El maestro Donald Chamorro (fallecido el 11 junio 2020), un año antes de fallecer relató que a Lolita los maestros nicaragüenses del pentagrama le dedicaron varios temas. “En 1937, el compositor Franco Mateo Vargas Ulloa crea el tango “Dolores” (así, con esa intención de cercanía en el decir diciéndole el nombre) y se lo dedica “a la culta y distinguida Pedagoga, Señorita Lolita Soriano”.

El maestro Chamorro también dijo que “el gran maestro nicaragüense Ramiro Vega dedicó a la señora Lolita Soriano una composición con estas características de música galante y ligera, para ser bailada y para ser escuchada a la cual dio el título “Minueto de Lola”.

Cuenta el maestro Chamorro que “en nuestra Nicaragua, con fecha 4 de junio del año 1939, encontramos un vals Lento con el título “Recuerdo”. Presuntamente de la inspiración del reverendo presbítero Isidro Martínez Igea y con arreglo para piano e instrumentación de orquesta (me imagino que se refería a los formatos orquestales de la época) del arreglista musical Francisco Mateo Vargas Ulloa. Este Vals de salón (por su morfología musical) es música para ser bailada, lentamente, cadenciosamente, de manera galante. Encontramos que es una obra musical más, de todos los tributos que nuestros artistas ofrecían agradecidos a la llamada madrina de los músicos. En las partes que se preservan podemos leer que fue dedicado, “a la señorita Lolita Soriano”.

A los 24 años, en 1946, ganó el Premio Nacional de Literatura Rubén Darío, con un estudio de literatura didáctica para los grados de cuarto, quinto y sexto. Es poco el espacio para escribir la biografía de Lolita, solo hago referencias a toques sencillos, pero significativos de su entereza moral.

El 4 de octubre de 1990, la Junta Directiva del Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica (INCH), reconoció a Lolita como una de sus fundadoras.

El Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), le otorgó a Lolita Soriano dos menciones muy especiales. La primera consistió en darle el cargo de asesora del Director General del INC, un cargo que facilitó apoyar más sustancialmente a Lolita y a su Liceo. Esto fue a partir de 1997 hasta su muerte. Presidió muchos de los numerosos eventos culturales que se realizaban en el Palacio Nacional de la Cultura, en cuyos jardines todavía se conservan dos bustos dedicados a ella y a su amado esposo Julián. El segundo fue declarar el día 18 de junio de cada año, como el “Día del Trabajador de la Cultura”, como un merecido reconocimiento a Lolita por su labor realizada durante toda su vida.

Concluyo recordando su amor por Rubén Darío. 

Ella, autora de una “Biografía Espiritual de Rubén Darío” (Managua, 1960); culmina esta obra dirigida a los estudiantes de educación formal con las siguientes palabras que sintetizan todo su amor por nuestra identidad cultural: “Aquí termina lo que a última hora dimos en llamar la biografía espiritual de Rubén Darío, para completar los datos escuetos de su gloriosa vida; y quede testimonio de nuestra devoción admirativa para el gran poeta nicaragüense que puso en deuda a España y a los pueblos de habla castellana, con el remozamiento y reivindicación del idioma antes decaído, y la portentosa revolución métrica que, envolviendo las ideas de filosofía y belleza darianas, puede o no seguirse, si es que nace, para nosotros, otro como el “imitado inimitable”.

En mi condición de “hijo espiritual” de Lolita Soriano (título que ella me dio en vida), agradezco a los Copresidentes Comandante Daniel y compañera Rosario, y a todos los funcionarios de la alcaldía de Managua que hacen posible la existencia, conservación, divulgación y puesta en valor de la memoria histórica de Lolita, aún después de veinticinco años de su partida hacia el amor universal.

Por Clemente Guido Martínez

Vicepresidente de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua.

https://radiolaprimerisima.com/2026/08/30/lolita-soriano-una-mujer-que-rompio-esquemas-patriarcales/

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