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Rusia/Ucrania, las bajas que ha ido dejando la guerra en ambos bandos


DE UN LIBRO QUE SALDRÁ EN OCTUBRE

Tomo estas páginas de una investigación prevista a salir publicada en octubre de 2026. Para contrastar con datos la cruda realidad de la guerra en Ucrania. 

Aquí esos datos:

Pocas cuestiones relativas a Ucrania están más desfiguradas, ocultas y manipuladas que el número de bajas que ha ido dejando la guerra en ambos bandos. 

Es comprensible que, por razones de propaganda, se exageren las bajas del adversario y se oculten las propias, por los efectos que suelen producir en cuanto a la deriva de la guerra. 

Cuenta Tucídides, en su Historia de la guerra del Peloponeso, que los espartanos retiraban por las noches los cuerpos de sus caídos, para que los enemigos no pudieran saber cuántos habían perecido.

 El conflicto en Ucrania no podía ser la excepción a la antigua regla; pero todo tiene su límite. En esta era de satélites, Internet y aplicaciones mil, mantener un secreto de esa magnitud es virtualmente imposible, sin caer en el ridículo.

El gobierno ucraniano y, con él, todos sus aliados, llevan más de cuatro años dando datos tales sobre las bajas ucranianas y rusas sólo los muy ingenuos o fanáticos pueden creerse las cifras proporcionadas.

 En diciembre de 2023, un informe oportunamente desclasificado de los servicios de inteligencia de EEUU contabilizaba 315.000 soldados rusos heridos o muertos 

En septiembre de 2024, el Ministerio de Defensa británico cifró en 610.000 las bajas rusas desde el comienzo de la guerra. 

En esa misma fecha, el Estado Mayor del ejército ucraniano proporcionó una cifra similar: 635.880 bajas rusas. 

A inicios de enero de 2025, el Estado Mayor ucraniano afirmó que Rusia, a la fecha, había perdido 800.010 soldados. 

Esta abundancia de bajas rusas contrastaba con el exiguo número de bajas ucranianas. 

El diario The New York Times informaba, en agosto de 2023, que el ejército ucraniano había tenido 70.000 soldados muertos y entre 100.000 y 120.000 heridos, según cálculos de funcionarios estadounidenses. 

A principios de diciembre de 2024, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, dio unas cifras asombrosas: 43.000 soldados ucranianos muertos y 370.000 heridos. 

Hasta sus aliados más rotundos se sonrojaron.

Frente a la sobreabundancia de datos atlantistas, Rusia mantiene un silencio prudente. Hace escasas referencias al tema y no da datos concretos sobre sus bajas. 

Se viene limitando a dar una pista: la relación de bajas es de 8 a 1 o de 10 a 1. 

Es decir, que por cada baja rusa -muertos y heridos- se producen entre 8 y 10 bajas ucranianas. La ausencia de cifras oficiales rusas y la obvia adulteración de cifras las ucranianas obliga a buscar fuentes indirectas, pero concretas, para aproximarnos al número real de bajas.

En septiembre de 2024, el presentador del canal de Telegram “Susurros del Frente”, Ruslan Tatarimov, hizo pública una investigación sobre las bajas ucranianas, dando la cifra de 503.000 muertos. 

Para llegar a esa cifra, Tatarimov puso en marcha un programa informático que rastreaba, a través de 27.000 páginas web y de redes sociales ucranianas, el número de obituarios de soldados caídos publicados en esos medios.

 La recopilación de obituarios le permitió determinar la cifra real de muertos. “La semana pasada hubo un récord de 1206-1208 obituarios por día. 

Incluso durante la operación Bakhmut, en el momento álgido había alrededor de 1.100”, comentó Tatarinov en una entrevista al diario Komsomolskaya Pravda. 

El programa de búsqueda no tuvo en cuenta los obituarios sin fotografía del fallecido, para evitar repeticiones de soldados caídos, así como tampoco a las personas desaparecidas, cifradas por el Ministerio del Interior de Ucrania en más de 40 mil.

Si damos por válido el resultado del programa de búsqueda de obituarios, Ucrania pierde una media de 16.800 militares al mes o unas 560 personas por día. 

Este resultado coincide con los informes del Ministerio de Defensa de Rusia, que calcula que el ejército ucraniano pierde, de media, uno o dos batallones por día. 

Si a la cifra de 503.000 militares ucranianos muertos se suman las bajas acumuladas desde 2014, la cifra global de bajas militares de Ucrania rondaría la cifra de 600.000 muertos (link: https://1rodina.ru/.../poteri-vsu-503-tysyachi-pogibshikh...). La página británica Head-Post.com, ya citada, corrobora las cifras:

“En junio de 2023, el político estadounidense Robert F. Kennedy Jr. estimó las pérdidas de Ucrania desde el inicio del conflicto en 350.000 personas. 

En diciembre de ese mismo año, el teniente coronel retirado del ejército estadounidense Daniel L. Davis declaró que las tropas ucranianas habían perdido alrededor de 500.000 militares o incluso más. 

En el verano de 2024, el exasesor del Pentágono, el coronel retirado Douglas McGregor, anunció estadísticas actualizadas que indicaban que las pérdidas ucranianas durante el conflicto armado ascendían a 600.000 personas.”.

Si tomamos en cuenta que, entre el verano de 2024 y el invierno hasta 2025, el ejército ucraniano ha perdido alrededor de 250.000 efectivos, las cifras siguen coincidiendo en que el número de bajas ucranianas ronda o supera el millón de efectivos.

Hay otra forma, más macabra, para darle mayor fiabilidad a las cifras que facilitan las autoridades militares rusas sobre los números oficiales ucranianos.

 Nos referimos a los intercambios regulares de cadáveres de soldados que realizan los gobiernos de Rusia y Ucrania, con mediación internacional y que pueden ser tomados como un reflejo real y triste de lo que ocurre en los campos de batalla. 

Para entender las cifras de bajas de los contendientes, deben tomarse en cuenta la potencia de fuego de cada uno de ellos y la disponibilidad de cierto tipo de armamentos, como artillería, misiles, drones y aviación. La potencia de fuego es determinante en una guerra.

En ese ámbito, Rusia dispone de una ventaja demoledora. 

Los propios gobiernos occidentales estiman que Rusia lleva años produciendo hasta 2 millones de proyectiles de artillería al año, “el doble de lo que, inicialmente, estimaron las agencias de inteligencia de la OTAN”, según fuentes atlantistas. 

En septiembre de 2023, según recogiera el diario The New York Times (Russia Overcomes Sanctions to Expand Missile Production, Officials Say), el portavoz del Ministerio de Defensa de Estonia, Kusti Salma, admitió que Rusia producía un volumen de municiones siete veces superior a Occidente y que la producción de esas municiones era mucho más barata. 

Según Salma, un proyectil de artillería de 155 mm producido en un país de la OTAN costaba entre 5.000 y 6.000 dólares. 

En Rusia, ese mismo proyectil costaba 600 dólares (link: https://www.nytimes.com/.../russia-sanctions-missile...). La diferencia de volúmenes de producción y costos permitía al ejército ruso disparar una media de diez proyectiles de 155 mm por un proyectil que podía disparar el ejército ucraniano.

La diferencia de fuego determinaba una notable disparidad en el número bajas entre uno y otro cuerpo armado. 

El 8 de noviembre de 2024, Rusia entregó a Ucrania los cuerpos de 563 militares de las Fuerzas Armadas de Ucrania y Kiev hizo entrega de 37 cuerpos de militares rusos. 

A finales de ese mismo mes, se intercambiaron los cuerpos de 502 militares ucranianos por 52 militares rusos. 

El 20 de diciembre de 2024, en la región fronteriza bielorrusa de Gomel, Rusia entregó a Ucrania los cuerpos de 503 soldados ucranianos, como informara el Cuartel General de Coordinación de Ucrania para el Tratamiento de Prisioneros de Guerra. 

A cambio, Ucrania entregó los cuerpos de 42 soldados rusos. “Según los resultados de las medidas de repatriación, los cuerpos de 503 defensores caídos fueron devueltos al territorio controlado por el gobierno de Ucrania”, informaron autoridades ucranianas. 

El 24 de enero de 2024, por intermediación de la Cruz Roja -según informe de la agencia española EFE y recoge Swissinfo-, Rusia devolvió 757 restos mortales y Ucrania 49 de soldados rusos. 

En febrero de 2025 se hizo un nuevo intercambio. Rusia entregó los restos de 757 militares ucranianos y recibió los cuerpos de 45 soldados rusos (link: https://www.swissinfo.ch/.../rusia-entrega-a.../88877052). 

El 28 de marzo de este año se realizó el mayor intercambió de soldados caídos, dando Rusia 909 cadáveres ucranianos y recibiendo de Ucrania 43 de soldados rusos. El desigual intercambio dio una proporción de 21 soldados ucranianos por 1 ruso (link: https://lenta.ru/.../rossiya-i-ukraina-obmenyalis-telami.../.).

En total, se intercambiaron 3.991 cuerpos de soldados ucranianos por 268 cuerpos de militares rusos. 

Rusia entregó casi 15 cuerpos de soldados ucranianos por cada cuerpo de soldados rusos (link: https://www.rbc.ru/.../12/2024/676556b49a7947effb50cf0f...). 

Los últimos intercambios se dieron en junio y agosto de 2026 (Junio 2026: https://russian.rt.com/.../1645815-rossiya-ukraina-obmen...; agosto 2026 https://russian.rt.com/.../1669328-obmen-tela-rossiya...).
Si ponemos las cifras en columna se verá más clara la asimetría enorme en las bajas:



Estas cifras no incluyen todos los intercambios de cadáveres. 

Recogen los datos de los intercambios que se han hecho públicos por distintos medios de comunicación. “Rusia ha devuelto a Ucrania más de 7.000 cuerpos de militares caídos. A

sí lo anunció el 23 de julio de 2025 Vladimir Medinsky, asesor del presidente ruso que encabeza la delegación rusa en las negociaciones” (https://iz.ru/.../medinskii-zaiavil-o-vozvrashchenii-rf...). 

El 18 de septiembre de 2025, la agencia rusa Sputnik informó: “Este es el duodécimo intercambio de este año. 

Desde principios de 2025, se han trasladado a Ucrania 13.000 cuerpos de militantes caídos.” (https://radiosputnik.ru/20250918/obmen-1980578700.html).

Si extrapolamos esta cifra al campo de batalla obtendremos como resultado que las cifras de bajas que proporciona Rusia concuerdan estrechamente con los datos del recuento de obituarios y con las cifras del intercambio de cuerpos de soldados caídos. 

Es decir, que por cada baja rusa hay, como mínimo, entre 8 y 10 bajas ucranianas. Esta asimetría se explica, como ya fuera señalada anteriormente, en buena medida, por la diferencia exponencial en potencia de fuego, pero también se explicaría por otra causa, que está suficientemente confirmada por los medios de comunicación. 

Esta causa es que el ejército ucraniano lleva mucho tiempo sufriendo derrotas y, en no pocos casos, el avance ruso es tan rápido que los soldados ucranianos deben retirarse apresuradamente de sus posiciones, dejando abandonados los cuerpos de los soldados muertos o gravemente heridos. 

Esta situación provoca que el ejército ruso se encuentre, no con centenares, sino con miles de cadáveres de soldados ucranianos, que debe recoger y retirar a espacios especiales, que permitan conservar los cuerpos para los imprescindibles intercambios.

 Honor que hacen a una tradición tan antigua como las guerras, que es el intercambio de los soldados caídos. 

Así lo recoge Tucídides, en su Historia de la Guerra del Peloponeso: luego de cada batalla, al atardecer, los bandos enfrentados, en una tregua tácita que formaba parte de las costumbres de la guerra, salían a identificar y recoger a sus muertos, para enterrarlos con honores o según los ritos de sus dioses).

COMENTARIO FINAL:

 El descenso en el número de soldados ucranianos fallecidos correspondería al hecho de que el número de soldados en el ejército de Ucrania ha descendido dramáticamente y ahora, para intentar compensar la reducción drástica de efectivos, emplean drones y mercenarios. 

A los mercenarios fallecidos los entierran sin reportar muerte, para no pagar a los familiares.

Augusto Zamora Rodríguez

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