Palestina: Un grito en la oscuridad: Hind Rajab, “Por favor, ven, ven y llévame”

-Palestina: Un grito en la oscuridad: Hind Rajab, “Por favor, ven, ven y llévame”

Terror: El principal producto de exportación de EE.UU. e Israel

La situación que enfrentaron los integrantes de la Global Sumud Flotilla, el ataque armado a una mezquita en San Diego, California, el bombardeo a una escuela y el asesinato de más de cien niñas en Irán y el genocidio en Palestina son ventanas desde donde se mira el infierno.

“¡Bienvenidos al infierno, el campamento de verano terminó!”. Con estas palabras Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad de Israel, recibe a los integrantes de la Global Sumud Flotilla

Algunos de ellos yacen de rodillas, con las manos atadas por la espalda; otros son levantados y arrastrados por los guardias israelíes para trasladarlos del puerto de Ashdod a las instalaciones donde se iniciará el proceso para su deportación.

El infierno en una mezquita de San Diego, California

Estas mismas palabras también pudieron ser pronunciadas por Cain Clark y Caleb Vazquez, adolescentes de 17 y 18 años, respectivamente, que perpetraron un ataque armado en el Centro Islámico de San Diego, California. 

El atentado fue calificado como crimen de odio, y dejó un saldo de cinco personas muertas: tres adultos que formaban parte de la comunidad —entre ellos el guardia de seguridad que por fortuna logró cerrar las puertas del lugar, impidiendo así el acceso de los agresores a la escuela donde tomaban clases más de cien niños—, y los mismos Caleb y Cain, quienes posteriormente se suicidaron en su auto.

El infierno en Palestina

La misma expresión, sin embargo, no generaría ninguna reacción entre otros que ya llevan mucho tiempo viviendo en el infierno…

 En el infierno que representa vivir sin agua, luz, alimentos, medicamentos, ni techo, y con el temor de que en cualquier momento llegue la muerte desde el cielo.

Me refiero obviamente a los habitantes de la Franja de Gaza, quienes desde octubre de 2023 han visto cómo este “campo de verano” de vivir —y morir—, que durante décadas ha funcionado como un apartheid debido a las vejaciones, abusos sistemáticos y despojos cotidianos, incluso puede tornarse aún peor, llevándolos a enfrentarse a la “solución final” de los sionistas: la destrucción de sus ciudades, su cultura y sus vidas o, en otras palabras, a su genocidio.

Para los medios mainstream el origen de esta situación se debe a algo que se ha vuelto un lugar común: los ataques terroristas de Hamas perpetrados el 7 de octubre, y no al sistemático despojo y limpieza étnica que Israel lleva cometiendo desde 1948 sobre el pueblo palestino.

Hoy estos medios, en una muestra de su aparente profesionalismo, publican espeluznantes historias. En estas semanas, por ejemplo, se ha viralizado un reportaje de la BBC que describe la proliferación de una plaga de ratas en los campos de refugiados

No obstante, la misma cadena británica censuró en 2025 al director de orquesta Ilan Volkov, cortando la transmisión en el momento en que este, antes de iniciar un concierto, emitió un discurso en el que condenaba los actos criminales cometidos por el Estado de Israel, su país natal.

El infierno de la guerra contra Irán

A diferencia de los integrantes de la Global Sumud Flotilla, otras personas no han sido tan “afortunadas” como para escuchar esta expresión. Simplemente el infierno les cayó del cielo. 

Es el caso de las 201 víctimas —de las cuales 160 eran niñas— que murieron el pasado 28 de febrero a causa del bombardeo a una escuela durante la primera jornada de ataques contra Irán. Un crimen de guerra cometido por Estados Unidos e Israel.

Cuando los victimarios culpan a las víctimas

En 2025 Itamar Ben Gvir ya había acusado a los integrantes de la Global Sumud Flotilla secuestrados en aguas internacionales de apoyar al terrorismo. 

En esa ocasión caminaba entre ellos y les gritaba: “Ustedes son terroristas. Quieren matar bebés judíos”. La realidad desmiente sus afirmaciones.

Miembros del ejército de Israel han reconocido en múltiples ocasiones los crímenes cometidos contra los palestinos. Yaniv Kubovich, en un reportaje de 2024 publicado en Haaretz, el periódico israelí de izquierda, relata que en las operaciones para establecer un corredor que facilite el control de una parte de Gaza dicho pasillo era conocido por los soldados de las FDI como la “línea de cadáveres”, porque cualquier palestino que estuviera al alcance de un francotirador podía ser ultimado.

A diferencia de los integrantes de la Global Sumud Flotilla, otras personas no han sido tan “afortunadas” como para escuchar “¡Bienvenidos al infierno, el campamento de verano terminó!” como dijo Itamar Ben Gvir, simplemente el infierno les cayó del cielo

Un oficial del ejército autonombrado como “el más moral del mundo” señaló: “Estamos matando a civiles allí que luego se contabilizan como terroristas”.

El internet, a su vez, está lleno de videos de judíos sionistas que justifican el asesinato de niños árabes porque “son terroristas en potencia”. 

Otros fanáticos religiosos que llaman de forma peyorativa “goy” a los que no son judíos declaran que “los árabes son un cáncer y no hay coexistencia con el cáncer”. Estas mismas personas son las que comparten la propaganda del estado sionista de Israel afirmando que “en Gaza no hay gente inocente”, para justificar el genocidio.

A este grupo de fanáticos hay que sumar el posicionamiento en Estados Unidos de supremacistas como Laura Loomer, activista de derecha y leal seguidora del presidente Trump, quien a raíz del ataque al Centro Islámico de San Diego escribió en su cuenta de X que “la gente debía recordar que la gente que asiste a las mezquitas son personas que quieren que nos maten”.

El extremo —si es que hay uno— es la respuesta del presidente Trump, cuando un periodista le preguntó sobre la responsabilidad de Estados Unidos en el bombardeo de la escuela iraní en Minab antes mencionado. 

Este contestó que probablemente habían sido los mismos iraníes los que habrían lanzado un misil Tomahawk —producidos y vendidos únicamente por Estados Unidos— porque “según lo que he visto… sus proyectiles son muy imprecisos”.

Después del atentado contra el Centro Islámico de San Diego una mujer interrumpió al alcalde Todd Gloria, responsabilizando de este crimen de odio a las mismas autoridades — incluyendo a Trump—, por difundir la idea de que las personas que profesan dicha religión apoyan a grupos terroristas

Los verdaderos generadores de odio

Durante la conferencia de prensa sobre el atentado contra el Centro Islámico de San Diego una mujer interrumpió al alcalde Todd Gloria, responsabilizando de este crimen de odio a las mismas autoridades —en todos los niveles, lo que en consecuencia incluye al presidente Trump—, por difundir la idea de que las personas que profesan dicha religión apoyan a grupos terroristas como ISIS.

El manifiesto encontrado en el auto de Cain y Caleb en el que estos denuestan al islam y expresan su admiración por personajes que han realizado crímenes similares a los perpetrados por ambos —ellos mismos se autonombran en él “hijos de Tarrant”, como un homenaje a Brenton Tarrant, supremacista blanco que asesinó en 2019 a 51 personas en la mezquita de Al Noor, en Nueva Zelanda— confirma en muchos sentidos los reclamos hechos al funcionario, pese a que este descalificara más tarde a su autora afirmando que con su intervención solo buscaba un poco de fama a nivel nacional.

El portero de Auschwitz

La entrada del campo de concentración nazi de Auschwitz en Polonia, tiene un letrero que dice: “El trabajo os hará libres”, sin problema puedo imaginarme a Itamar Ben Gvir sonrientemente diciendo: “¡Bienvenidos al infierno, el campamento de verano terminó!

https://www.diario-red.com/articulo/internacional/terror-principal-producto-exportacion-estados-unidos-israel/20260523002558070071.html

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