El gobierno ecuatoriano insiste en culpar a Colombia de la poca colaboración en la lucha anticriminal en la zona fronteriza, dice que le ha costado alrededor de USD 400 millones en el último año.
Sin embargo, Gustavo Petro insiste en que han desarrollado acciones efectivas con la incautación de más de 50 toneladas de droga, la interdicción de 40 embarcaciones ilícitas y el rescate de 60 naves en peligro.
Varias imágenes, distribuidas en redes sociales, evidenciaron el arribo de aviones estadounidenses en la pista área del aeropuerto de la ciudad costera ecuatoriana de Manta, este 2 de marzo y el mismo día se produjo una reunión del presidente Daniel Noboa con el general Francis L. Donovan, titular del Comando Sur de los EE.UU., y el contralmirante Mark A. Schafer, comandante del Comando de Operaciones Especiales Sur.
Todo esto en el marco de una nueva ofensiva, supuestamente, anticriminal del gobierno ecautoriano, que incluye toques de queda en cuatro provincias desde el 15 de marzo.
Y es que en las últimas semanas se ha observado la presencia de Lockheed Martin C-130H Hercules, un avión de transporte donado por EE. UU. para fortalecer la capacidad logística de la Fuerza Aérea Ecuatoriana ante la crisis de seguridad.
Igualmente varios aviones Boeing C-17 Globemaster, de carga estratégica de la Fuerza Aérea de EE. UU. han sido vistos aterrizando en Guayaquil para el traslado de equipamiento especializado. Y a inicios de 2026, un bombardero B-52 ingresó al espacio aéreo ecuatoriano por primera vez como parte de un ejercicio de cooperación bilateral en defensa.
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Este despliegue se ampara en los acuerdos de seguridad firmados por el expresidente Guillermo Lasso en 2023 y ratificados por Daniel Noboa en 2024, que permiten la movilidad de aeronaves y personal del Departamento de Defensa de EE. UU. en territorio nacional para fines de vigilancia y control.
Todo esto a pesar de la negativa del pueblo ecuatoriano en la consulta popular del 16 de noviembre de 2025 al rechazar la instalación de bases militares extranjeras en su territorio.
La polémica “jurídica” es que si se considera base militar extranjera la permanencia de aeronaves en aeropuertos ecuatorianos. Algunos creen que si se instalan para desarrollar operaciones conjuntas por fuera del territorio nacional, reciben abastecimiento y permanecen varios días en las instalaciones aeroporturias se considera el uso de ese espacio como una base militar foránea. Las autoridades locales señalan que es parte de la colaboración “estratégica”.
La presidencia del Ecuador emitió un comunicado indicando que la “visita (del Comando Sur) se enmarca en el diálogo bilateral para profundizar la cooperación y la coordinación frente a amenazas transnacionales que afectan la estabilidad nacional y regional”
El propio Noboa lo justificó este martes en su cuenta de X: “Iniciamos una nueva fase contra el narcoterrorismo y la minería ilegal. En el mes de marzo haremos operaciones conjuntas con nuestros aliados de la región, incluidos los Estados Unidos. La seguridad de los ecuatorianos es nuestra prioridad y lucharemos por obtener la paz en cada rincón del país.
Para obtener esa paz, debemos actuar con fuerza contra los criminales, estén donde estén. La búsqueda de la justicia y dignidad nacional jamás será persecución, sino una promesa que cumpliremos a los ecuatorianos”.
En cuanto a la reunión con el Comando Sur, la presidencia del Ecuador emitió un comunicado indicando que la “visita se enmarca en el diálogo bilateral para profundizar la cooperación y la coordinación frente a amenazas transnacionales que afectan la estabilidad nacional y regional”.
Y explicaba que “durante este encuentro se revisaron líneas de coordinación técnica e institucional orientadas a reforzar la seguridad hemisférica y a enfrentar al crimen organizado transnacional y al narcoterrorismo, con un enfoque de trabajo conjunto que prioriza la protección de la ciudadanía y el fortalecimiento de las capacidades del Estado, en estricto respeto a la soberanía y a la normativa interna”.
Para ello se programan “iniciativas conjuntas para reforzar controles, el intercambio de información y coordinación operativa, tanto en aeropuertos como en terminales portuarias, a fin de identificar riesgos y prevenir actividades delictivas”.
Con todo lo cual no solo se trata de una operación conjunta para combatir, dentro del territorio ecuatoriano, a las bandas criminales. Por eso, desde otros sectores políticos se ha cuestionado la validez de este tipo de compromisos que podrían ir más allá de las fronteras ecuatorianas, precisamente en medio de un conflicto bélico entre EE.UU. e Irán.
Pero además, en el marco de fricciones políticas, comerciales y diplomáticas con Colombia, desde la imposición de aranceles por parte de Ecuador, desde febrero pasado.
El ministro del Interior de Noboa, John Reimberg ha utilizado recientemente el término "guerra" para describir la situación de seguridad en el país. Este 2 de marzo dijo enfáticamente "Estamos en guerra"
¿La culpa es de Colombia?
Noboa insiste en culpar al gobierno colombiano de la poca colaboración en la lucha anticriminal en la zona fronteriza. Aduce que esa situación le ha costado al Estado ecuatoriano alrededor de USD 400 millones en el último año.
Sin embargo, las autoridades militares del gobierno de Gustavo Petro insisten en que han desarrollado acciones efectivas con la incautación de más de 50 toneladas de droga, la interdicción de 40 embarcaciones ilícitas y el rescate de 60 naves en peligro.
En un post del ministerio de Defensa, citado por Petro, el 27 de febrero último, se tituló: “¡Contundente golpe al narcotráfico en la frontera con Ecuador! En el marco del Plan Ayacucho Plus, el Ejército y la Policía desarticularon una red criminal que operaba a escala internacional. La estructura utilizaba territorio del país vecino para enviar cocaína a Europa y Estados Unidos”.
Durante una ceremonia policial, Noboa anunció que en cuatro provincias ecuatorianas se decretará toques de queda desde las 23:00 del 15 de marzo hasta la medianoche del 30 de marzo de 2026.
Esas provincias son Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro, donde se registran los más altos índices de violencia criminal, pero en las mismas que todo el año 2025 se decretaron estados de excepción, sin reducir las muertes violentas.
Es más, el ministro del Interior, John Reimberg ha utilizado recientemente el término "guerra" para describir la situación de seguridad en el país. Este 2 de marzo dijo enfáticamente "Estamos en guerra". Y pidió a la población: "Quédense en sus casas durante el toque de queda; estamos en guerra".
Para el Gobierno, Ecuador está en guerra contra el crimen organizado. Para la población en las provincias en estado de excepción y en toque de queda, esto se traduce en una presencia militar reforzada y restricciones de movilidad nocturna durante la segunda quincena de marzo, además de la pérdida de ciertas garantías constitucionales, en caso de detenciones arbitrarias, como ya se ha denunciado en los dos últimos años.
https://www.diario-red.com/articulo/internacional/noboa-pone-bases-militares-ecuador-disposicion-ee-uu/20260304020952065068.html
Sin embargo, las cifras de las muertes violentas y de la acción criminal de las bandas organizadas no han disminuido. De hecho, enero de este año está ya considerado como el segundo más violento de la historia de este país andino. Enero de 2025 se mantiene como el mes más violento de la historia, con 800 asesinatos.
Y este último enero se registraron 747 homicidios, lo que representa una reducción del 6,6% (53 casos menos) respecto al año anterior. Aunque hubo una ligera baja frente a 2025, la cifra de 2026 sigue siendo extremadamente alta si se compara con años previos como 2024 o 2023.
A pesar de la reducción general, ciertos indicadores empeoraron. Por ejemplo: los homicidios de niños y adolescentes subieron un 5%, pasando de 48 casos en enero de 2025 a 50 casos en enero de 2026. La Zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón) sigue concentrando la mayor cantidad de crímenes, con 248 casos solo en ese mes. Y el 88% de las muertes violentas en este periodo se cometieron con armas de fuego.

