En reunión con la dirección del país, el Presidente Díaz-Canel Bermúdez dijo que «en los intercambios que se han sostenido, la parte cubana ha expresado la voluntad de llevar a cabo este proceso sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos Estados, a la soberanía, y a la autodeterminación de nuestros gobiernos».
En correspondencia con la consistente política que ha defendido la Revolución Cubana en su historia, dirigidos por el General de Ejército Raúl Castro Ruz como líder de la Revolución, y por el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez -y en acción colegiada con las máximas estructuras del Partido, del Estado, y del Gobierno-, funcionarios cubanos han sostenido recientemente conversaciones con representantes del gobierno de los Estados Unidos.
Así lo informó el Presidente Díaz-Canel Bermúdez desde la sede del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, y ante miembros del Buró Político, del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista, y del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.
El dignatario enunció que «estas conversaciones han estado orientadas a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones.
Hay factores internacionales, dijo, que han facilitado estos intercambios».
«El propósito de estas conversaciones –añadió el Jefe de Estado- es, en primer lugar, identificar cuáles son los problemas bilaterales que necesitan una solución».
Como parte del propósito, según explicó el mandatario, está también «determinar la disposición de ambas partes de concretar acciones en beneficio de los pueblos de ambos países.
Y además de eso, identificar áreas de cooperación para enfrentar las amenazas y garantizar la seguridad y la paz de ambas naciones».
También se incluye entre los objetivos –razonó el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba-, trabajar por la seguridad y la paz de la región de América Latina y el Caribe.
En su intervención, Díaz-Canel subrayó: «Hay que recordar que no ha sido ni es práctica del liderazgo de la Revolución Cubana, responder a las campañas especulativas sobre este tipo de tema.
Se trata de un tema que se desarrolla como parte de un proceso muy sensible, que se conduce con seriedad y responsabilidad, porque afecta los vínculos bilaterales entre las dos naciones y demanda enormes y arduos esfuerzos para encontrar solución y crear espacios de entendimiento, que nos permitan avanzar y alejarnos de la confrontación».
Seguidamente, el Jefe de Estado dijo que «en los intercambios que se han sostenido, la parte cubana ha expresado la voluntad de llevar a cabo este proceso, sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos Estados, a la soberanía, y a la autodeterminación de nuestros gobiernos».
«Y esto se ha planteado tomando en cuenta un sentido de reciprocidad y de apego al Derecho Internacional», aseveró el dignatario en una jornada que también estuvo encabezada por el Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, Esteban Lazo Hernández; por el Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz; por el Secretario de Organización del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Roberto Morales Ojeda; así como por el Vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa –todos, miembros del Buró Político.
En otro momento de sus palabras el Jefe de Estado reflexionó que siempre que hemos tenido momentos tensos, como este de confrontación con el gobierno de los Estados Unidos, han aparecido personas, instituciones, que han facilitado que se construyan determinados canales que nos permitan dialogar.
El mandatario afirmó que, «en estos momentos de extrema tensión, también han surgido esas posibilidades» de crear espacios de entendimiento.
https://www.pcc.cu/para-crear-espacios-de-entendimiento-y-cooperacion-funcionarios-cubanos-han-sostenido-recientemente?fbclid=IwY2xjawQg2LhleHRuA2FlbQIxMABicmlkETFUVmRyc1JGb3VKRjhuQkZMc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHgSa9PGCF-_ZtjVK4QlUKkH5IFCFfgKlOZs9e-a5BC8-MPn9gk_QxeDCErVa_aem_p6usi2_7jXy4eR4sgogHzg
Amenaza de EE.UU. a Cuba
El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.
El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.
Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que sistemáticamente ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial.
El presidente de Cuba afirmó en respuesta que "esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".
Este 7 de marzo, Trump anunció: "Un gran cambio pronto llegará a Cuba". Además, aseveró que el país caribeño está llegando "al final del camino".
EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas.
El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca.
