"Aquí huele a azufre!"
De nuevo- la gran semana de circo
La 81ava Asamblea General de las Naciones Unidas en NY (22 de septiembre de 2026), dónde los líderes (jefes de Estado, gobierno o sus representantes) de las 193 naciones miembros de ese inútil cónclave (inútil para la paz mundial y la defensa del Derecho internacional) durante esta semana subirán y bajarán del podio sin que el peligroso rumbo hacia un nueva gran guerra se detenga.
Eso es seguro, por mucho que una considerable parte de los hombres y mujeres que ahí sirven sus voces (principalmente representantes del hoy llamado Sur global) sinceramente preocupados, intenten ser escuchados por los que realmente mal gobiernan el mundo.
Los poderosos hablarán en sus vanos discursos ( con Asamblea a reventar y la atención de la prensa) de los puntos de la agenda ( las guerras por delegación donde el petróleo y la geopolítica son su razón de ser y el gran negocio de la IA) y de sus propios asuntos y disputas.
Los pobres y " medio -pelos" tratarán de atraer la atención (en el enorme salón casi vacío) hacia sus propias necesidades, el comercio justo o entre las naciones, el regreso al Derecho internacional, el respeto a su soberanía y autodeterminación... Se tomará nota, sonarán aplausos y todo seguirá igual en la semana siguiente.
Sin Fidel, sin Nasser, sin el Ché, sin Tito, sin Kadafi, sin Chávez,... sin su fuerza y su razón, el Sur ya no es oído con algún interés en ese foro inútil.
Ahora, incluso, toma el micrófono algún payaso domesticado ( Bukele, Milei, Zelensky,... ) que divierte a la aburrida audiencia con algún chiste o alguna propuesta estrafalaria, aunque inocua para el sistema.
La realpolitik no se resuelve en ese bullicioso mercado persa ni en ningún otro forro internacional.
El destino del mundo, para nuestra desgracia y arrechura, lo resuelven las potencias.
Los que tienen el poder económico, los que dominan el comercio, controlan los medios de comunicación y las mentes colonizadas por las tecnologías y sobre todo, por los que tienen las armas.
Ellos se entienden en sus mesas de poker.
El resto es pura bulla. Reminiscencia inane de un pasado reciente, pero lejano.
EdelbertoMatus
