La golpista y amiga de peligros narcotraficantes, Claudia Pineda Gadea.
El 27 de octubre de 2026, en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, Estados Unidos, sorprendió en redes sociales la figura de la golpista Claudia Pineda Gadea, reconocida “Defensora de Derechos Humanos”.
¿Qué hacía ahí? Participaba en la presentación del informe “Anatomía de la Crueldad Estatal”, que realizó el denominado Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de la ONU (GHREN), conformado por Jan-Michael Simón, Ariela Peralta Distefano y Reed Brody, exponiendo la sarta de mentiras o “cuechos” que mantienen activistas golpistas en el exterior sobre la situación en Nicaragua.
Sí, ahí estaba Claudia Pineda, con cuya vida y “trayectoria” Netflix haría tremenda serie, que bien podría titular: Del narcotráfico, a la ONU. Solo tendría que rebuscar en los antecedentes de Claudia Pineda 16 años antes. En noviembre de 2010, para ser precisos, sus contactos o vínculos no eran tan sofisticados ni “prestigiosos” como sus amigos de la ONU actualmente.
Documentación de la desaparecida ONG “Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas” (IEEPP), precisan que Claudia María Pineda Gadea, en calidad de Directora Ejecutiva, firmó un convenio con el capo colombiano de la droga Julio César Paz Varela, alias “J1”, o el “Rey de las drogas sintéticas”.
Paz Varela fue asesinado a balazos en el año 2014 en una supuesta emboscada, luego de participar en una reunión donde estaban por lo menos 15 narcotraficantes, según expusieron medios colombianos.
Una operación transnacional
Según documentación de convenios entre la ONG colombiana “Fundación Soy Humano”, propiedad del capo colombiano de la droga sintética Julio Cesar Paz Varela y el IEEPP, representado por Claudia Pineda, esta última extendió las relaciones hasta lograr involucrar a la Fundación Sutiava, que dirigía Luis Rodrigo Sáenz, y a la Cruz Roja Nicaragüense, cuyo presidente entonces era Clemente de Jesús Balmaceda Vivas.
El narcotraficante colombiano Julio César Paz Varela y la golpista Claudia Pineda Gadea.
Claudia Pineda los hizo firmar un “Convenio Marco de Colaboración Interinstitucional”, orientado a trabajar en la prevención y gestión de riesgos asociados a la inseguridad y la violencia, en especial con la juventud.
Todo era pura fachada. El convenio de Pineda Gadea lo que hizo fue abrir las puertas a diferentes establecimientos utilizados para lavado de dinero y expendios de drogas sintética en Managua, entre las que destacaban CUETO CLUB, GOOD TIME, BAR EL ALMENDRO, CHAMAN DISCOTECK, CLUB LOUNGE BAR Y KARAOKE, CARIBEAN MORENA y EL SALVADOREÑO, entre otros, según información de las autoridades nacionales.
Hasta ahora se desconoce la cantidad de dinero ilicitico que recibió el IEEPP de la Fundación Soy Humano que manejaba el peligroso narcotraficante Julio César Paz Varela.
Actualmente, la “distinguida” Claudia Pineda ocupa el cargo de Directora Ejecutiva de la ONG Asociación Memoria y Justicia por Nicaragua (AMJ), establecida en Costa Rica, a través de la que “recopila” datos desde la lejanía sobre los Derechos Humanos en Nicaragua y ofrece servicios de “acompañamiento jurídico”.
Además, mantiene estrecha relación con el GHREN y otras entidades internacionales que de seguro ignoran su turbio pasado o a lo mejor prefieren ignorarlo.
¿Un tema desconocido?
No es de extrañar que otros exdirectivos del IEEPP como el camaleón Félix Maradiaga o Javier Ramón Meléndez Quiñonez, propagandista de Expediente Publico, ahora se desvinculen o digan desconocer sobre los nexos del IEEPP con el narcotraficante colombiano, pese a que le sacaron jugosas sumas de dólares como “patrocinio”.
Una reunión en el IEEPP con su patrocinador, el capo colombiano Julio César Paz Varela.
Tampoco es raro que medios como CONFIDENCIAL, de Carlos Fernando Chamorro Barrios, teniendo la misma información que Nicaleaks desde el año 2014, decidiera no exponer las andanzas de sus compinches.
En las evidencias del caso que este medio obtuvo, destaca un correo electrónico del periodista Álvaro Navarro, actual director del medio “Articulo 66”, quien en aquellos tiempos laboraba en el programa televisivo “Esta Semana” y como Asistente de Producción de “Esta Noche”.
En dicho archivo se encuentra adjunta toda la documentación que prueba la influencia del narcotraficante Julio César Paz Varela sobre el IEEPP y su directiva encabezada por Claudia Pineda Gadea.
¿Cómo se movía el capo colombiano en Nicaragua?
A manera de rápido recuento, recordamos que Julio César Paz Varela financió al IEEPP y a otras organizaciones en Nicaragua, incluyendo a una conocida universidad. Entre 2011 y 2012, el narcotraficante, conocido por las autoridades de su país como “El Zar de las drogas sintéticas”, se paseó como “Pedro por su casa” en las oficinas de diversas ONG -el IEEPP entre ellas-.
El 14 de mayo de 2012, después que se hace público el asesinato del cantautor argentino Facundo Cabral por orden del capo costarricense Alejandro Jiménez, alias “El Palidejo”, Julio César Paz Varela huye de Nicaragua con su esposa Diana Saldaña Rivera.
Un hecho curioso es que, tras la muerte de Paz Varela, circularon en Nicaragua varios correos electrónicos supuestamente de los colombianos Carlos Andrés Gironza Rojas y Juan Manuel Vélez Trujillo, en los que entre otras cosas señalaban que Paz Varela dejó 900 millones de dólares “encaletados” en nuestro país, y que un grupo de sicarios en Colombia se estaba preparando para venir a recuperarlos.
La documentación de referencia se adjunta al pie de esta nota:
https://nicaleaks.com/claudia-pineda-del-narcotrafico-a-la-onu-2/









