Lo ocurrido este jueves 24 de septiembre revela además la participación activa en los patrullajes que desarrollan los estadounidenses en varios puntos del Ecuador, que ahora vive estados de excepción en ocho provincias y toques de queda en cuatro de ellas, con sobrevuelos de helicópteros en las llamadas zonas de riesgo. Y a eso se unen los patrullajes aéreos en la frontera con Colombia.
Hasta esta semana solo se informaba de las acciones militares de EEUU en aguas del Pacífico. Ahora, por las publicaciones del mismo Daniel Noboa se confirman operativos terrestres que incluyen abatir en la carretera a supuestos criminales, detenciones y allanamientos en la ciudad de Guayaquil, dirigidos y coordinados por el Comando Sur.
A esto se une la verificación de lo que había sido solo rumores: la base aérea de Taura (a unos 50 kilómetros de Guayaquil) ya es una base militar estadounidense, después que Noboa, en una entrevista, lo reconociera, aunque menciona que se trata de una “cooperación” militar en la que participarían aeronaves de Brasil y de la Unión Europea, cuyos representantes no han confirmado a Diario Red que eso estará ocurriendo en estos días.
En sus cuentas de redes sociales Noboa informó este 24 de septiembre: “Ayer, ante la ONU, hablé de una realidad: ningún Estado puede enfrentar solo a un enemigo que cruza fronteras.
Y hoy, bajo la dirección de la Policía Nacional y con el apoyo de la DEA y el Comando Sur, desarticulamos una estructura vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación y detuvimos a más de 30 personas. Gran trabajo en nuestra misión de recuperar el Ecuador y la región”.
“Ayer, ante la ONU, hablé de una realidad: ningún Estado puede enfrentar solo a un enemigo que cruza fronteras" publicó en sus cuentas de redes sociales Daniel Noboa
Horas antes, mostrando imágenes de tres cuerpos abatidos en una carretera de la provincia de Manabí, señaló: “Este es el resultado para quienes buscan amenazar a los ecuatorianos y para quienes creen que pueden financiar el crimen desde cualquier parte del mundo.
Nuestras Fuerzas Armadas, en cooperación con el Comando Sur, ejecutaron una operación en la que fue abatido el objetivo militar alias Charlie, operador logístico y financiero de redes internacionales de narcotráfico”.
Según las autoridades ecuatorianas, alias Charlie era uno de los criminales más buscados de ese grupo y tenía nexos con el colombiano Frente Oliver Sinisterra (disidente de las extintas FARC) y el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Sin embargo, no se conocían antecedentes de este ciudadano acribillado junto a dos de sus acompañantes en una camioneta que circulaba en una zona despejada de la provincia de Manabí.
Pero este no es el único operativo que llevan adelante Ecuador y EEUU en su ofensiva contra el narcotráfico y el crimen organizado. Luego de la “renovada” cooperación entre los gobiernos de Noboa y de Donald Trump, ambos países han planificado y ejecutado bombardeos a presuntos campamentos de narcotraficantes y se han destruido embarcaciones, que supuestamente abastecen de combustible a lanchas del narco en alta mar.
Al tiempo de reconocer que su gobierno recibe críticas, en su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Noboa propuso crear un mecanismo internacional para rastrear y congelar los flujos financieros del crimen organizado, a pesar de que ya hay herramientas e instituciones para el efecto: "Recibimos bastantes cuestionamientos en la lucha contra el crimen organizado y muy pocos cuestionamientos sobre la cantidad de víctimas que estamos teniendo del crimen organizado".
Ahora bien, según el ministro del Interior, John Reimberg, la organización desmantelada este jueves se dedicaba al tráfico de cocaína producida en Colombia hacia el mercado internacional, a través de los puertos de Guayaquil y Machala. En sus cuentas de redes sociales, como de la Policía ecuatoriana, se puede ver a los militares estadounidenses mientras actuaban en territorio ecuatoriano dirigiendo los operativos.
Noboa propuso crear un mecanismo internacional para rastrear y congelar los flujos financieros del crimen organizado, a pesar de que ya hay herramientas e instituciones para el efecto
La diferencia de ahora es que las máximas autoridades del Ecuador ahora se adelantaron a los comunicados del Comando Sur que en las últimas semanas informaba primero de las acciones en alta mar que, en lo que va del año, registran once embarcaciones bombardeadas y hundidas, más de 200 pescadores detenidos (la mayoría liberados después de que los jueces no encontraron evidencias de las inculpaciones de colaborar con grupos de narcotraficantes) y ocho desaparecidos desde enero de 2026.
Lo ocurrido este jueves 24 de septiembre revela además la participación activa en los patrullajes que desarrollan los estadounidenses en varios puntos del Ecuador, que ahora vive estados de excepción en ocho provincias y toques de queda en cuatro de ellas, con sobrevuelos de helicópteros en las llamadas zonas de riesgo. Y a eso se unen los patrullajes aéreos en la frontera con Colombia.
¿Dónde queda la soberanía?
Varios militares ya retirados de la vida castrense han cuestionado el rol que juegan actualmente los mandos de las Fuerzas Armadas del Ecuador en relación con el rol del Comando Sur y del protagonismo que tienen los militares estadounidenses en los operativos en alta mar, en la frontera con Colombia y ahora en plena ciudad de Guayaquil.
De hecho, el comandante de la Fuerza Áerea Ecuatoriana, Mauricio Salazar Machuca, fue destituido del cargo, mediante un decreto presidencial del Daniel Noboa, 24 horas después que se conoció la comunicación dirigida por el militar solicitando “directrices para la ejecución de actividades de cooperación bilateral (con EEUU) en la Base Aérea Taura”, la mayor instalación del Ecuador y que ahora se revela como destacamento de aviones estadounidenses.
La comunicación, de carácter reservada fue dirigida, el 8 de septiembre, al jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general de ejército Henry Santiago Delgado Salvador y ha circulado en redes sociales, tras lo cual, el jueves pasado, Noboa nombró comandante al brigadier general Mauro Bedoya Avilés, en reemplazo de Salazar.
El ex comandante alerta que la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) prevé ejecutar “vuelos de apoyo temporales”, requerimiento que contempla la adecuación física y el uso directo de la infraestructura de la Base Taura, ubicada en la provincia del Guayas. Además, pide fijar garantías normativas explícitas.
Y, por lo mismo, cita textualmente el artículo 5 de la Constitución: “El Ecuador es un territorio de paz. No se permitirá el establecimiento de bases militares extranjeras ni de instalaciones extranjeras con propósitos militares. Se prohíbe ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras”.
Con base en eso, señala la necesidad de establecer “mecanismos adecuados de coordinación, seguridad y apoyo institucional, debiendo garantizarse que su ejecución temporal no configure el establecimiento de una base militar extranjera, destacando que la FAE mantiene el control operacional y administrativo de la Base Taura, de acuerdo a sus propias competencias”.
Por versiones de las comunidades de la frontera ecuatoriana con Colombia, se conoció esta semana del arribo de militares estadounidenses a San Lorenzo, en Esmeraldas, patrullando zonas como San Lorenzo, Eloy Alfaro y Río Verde
De ahí que Luis Altamirano, ex comandante del Ejército, ha pedido explicaciones a sus compañeros para entender el rol institucional y político de EEUU con los operativos en territorio ecuatoriano.
Otros, que prefieren el anonimato por seguridad, señalan que se perjudica notablemente a las Fuerzas Armadas del Ecuador porque, en la práctica, se las está considerando inútiles para su deber en la lucha contra el crimen organizado.
Además, sin que se informe oficialmente, por versiones de las comunidades de la frontera ecuatoriana con Colombia, se conoció esta semana del arribo de militares estadounidenses a San Lorenzo, en Esmeraldas, patrullando zonas como San Lorenzo, Eloy Alfaro y Río Verde.
En julio pasado el jefe del Comando Sur, Francis Donovan, ya estuvo en San Lorenzo y realizó recorridos junto a la Armada de Ecuador. "Estamos con el séptimo grupo del ejército de los Estados Unidos (...) trabajando en conjunto en la lucha contra el narcoterrorismo", dijo el gobernador de Esmeraldas, Juan Jaramillo, en declaraciones a la prensa de esa provincia, verificando la presencia extranjera.
El 6 de marzo de 2026, Noboa informó sobre la destrucción de un supuesto campamento guerrillero y vinculado al narcotráfico en Lago Agrio, como parte de las "operaciones conjuntas" con Estados Unidos.
En esa operación se destruyó un supuesto centro de entrenamiento de los Comandos de la Frontera, una guerrilla colombiana, que opera en la frontera entre Ecuador y Colombia. Al parecer, el campamento pertenecía al cabecilla apodado "Mono Tole" y tenía capacidad para "entrenar hasta 50 narcotraficantes".
Varios medios internacionales llegaron al lugar y entrevistaron a los pobladores en esta zona selvática, quienes aseguraron que lo destruido era, en realidad, una finca lechera y de animales.
https://www.diario-red.com/articulo/estados-unidos-canada/eeuu-opera-ejecuta-acciones-militares-territorio-ecuatoriano/20260925011122076890.html
