Ana Belén Montes

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Héroe cubano insta a continuar unidos en defensa de la revolución sandinista


El héroe cubano, Fernando Gonzlez Llort, Presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y diputado de la Asamblea, participó del IV Foro de paz y solidaridad con Nicaragua, para reiterar su inquebrantable apoyo al pueblo, a su gobierno y al Frente Sandinista de Liberación Nacional.

En el evento que se desarrolló los días 10 y 11 de enero, González Llort reafirmó la singular e histórica relación de amistad y solidaridad, entre las naciones, que han construido un sólido legado basado en comunes ideales de independencia, justicia y lealtad a los principios.

El héroe cubano instó “a continuar unidos en la lucha por la defensa de la Revolución popular sandinista, y en la denuncia a las acciones subversivas, que financiadas por el imperialismo yanqui intentan sabotear un gobierno que continúa su camino con el apoyo mayoritario de su pueblo”. 

A continuación, te mostramos el mensaje integro del héroe cubano, durante el IV Foro de paz y solidaridad con Nicaragua:

Hermanas y hermanos nicaragüenses.

Con renovado compromiso solidario saludamos la celebración de este Foro Internacional por la Paz y la Solidaridad donde Cuba se hace presente para reiterar su inquebrantable apoyo al pueblo de Nicaragua, a su gobierno y al Frente Sandinista de Liberación Nacional a quienes trasladamos el saludo fraterno y comprometido de nuestra patria, de sus organizaciones sociales y de masas revolucionarias, de su sociedad civil patriótica, del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, del Movimiento Cubano por la Paz y del Partido Comunista de Cuba.

Rendimos honor este día al General de Hombre Libres, Augusto César Sandino, a Carlos Fonseca Amador, y a todos los combatientes nicaragüenses, mujeres y hombres, jóvenes y niños que libraron una batalla contra la dictadura somocista y de que dejaron sus vidas y mejores esperanzas en aras de una Nicaragua libre, independiente y soberana.

Nuestros dos pueblos comparten una singular e histórica relación de amistad y solidaridad. A través de la historia generaciones de ambas naciones protagonizaron hermosas páginas de amistad. Hemos construido un sólido legado basado en comunes ideales de independencia, justicia y lealtad a los principios.

En apego a esos principios que nos honran e identifican, Cuba expresa a la patria de Darío y de Sandino, su total respaldo junto al compromiso de continuar trabajando por fortalecer los nexos de amistad que nos unen.

Ante los intentos de desestabilización contra el gobierno del comandante Daniel Ortega Saavedra, presidente legítimamente elegido por la mayoría de la población, y la implementación de nuevos métodos de agresión no convencionales que pretenden paralizar el curso de la historia y hacer volver a Nicaragua a la desigualdad, lastrar su independencia y frustrar los sueños de defender la paz, el derecho a la vida, a la dignidad, y al bienestar de las familias nicaragüenses, convocamos a todos los presentes, a continuar unidos en la lucha por la defensa de la Revolución popular sandinista, y en la denuncia a las acciones subversivas, que financiadas por el imperialismo yanqui intentan sabotear un gobierno que continúa su camino con el apoyo mayoritario de su pueblo, exhibiendo logros políticos, económicos y sociales indiscutibles; al tiempo que es activo promotor y defensor de la unidad de nuestros pueblos y de la necesaria integración.

Los cubanos, bloqueados y víctimas de innumerables acciones terroristas, comprendemos muy bien el valor de la solidaridad. Por ello expresamos el respaldo más pleno del pueblo de Cuba con nuestros hermanos nicaragüenses que hoy se yerguen dignamente frente a las irrespetuosas e injerencistas acciones perpetradas por el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, quien pretende aplicar la llamada Carta Democrática al Gobierno de Nicaragua. En este marco demandamos el cese de la injerencia del Gobierno de los Estados Unidos y la OEA en los asuntos internos del pueblo nicaragüense.

Los planes subversivos contra nuestros procesos, protagonizados por el imperialismo, y las fuerzas oligárquicas que cuentan con recursos millonarios del propio gobierno estadounidense deben ser desenmascarados.

 La guerra mediática que se nos impone con el objetivo de manipular a nuestros pueblos y confundir a la opinión pública internacional, debe ser denunciada, y la verdad debe ser siempre nuestra mayor premisa en la batalla ideológica global, y en la defensa de los sueños y aspiraciones comunes para un futuro de justicia, paz y unidad.

Sirva esta tribuna para denunciar la práctica de golpes de estado de nuevo tipo, diseñada no solo para garantizar la ofensiva neoliberal reaccionaria contra los pueblos de Nuestra América, sino también para instalar gobiernos muy serviles a los verdaderos dueños del capital imperialista, la guerra abierta y despiadada contra la Revolución Bolivariana de Venezuela, la criminalización de la protesta social, la persecución de nuestros líderes, la judicialización de la política, y la politización manipuladora y fraudulenta de la justicia, con el objetivo de poner fin a gobiernos constitucionales. Bajo este entendido denunciamos muy especialmente el apresamiento arbitrario del ex presidente Luis Ignacio Lula Da Silva, a la vez que demandamos solidaridad total con esta causa y exigimos su inmediata liberación.

Redoblemos los esfuerzos comunes para proteger el derecho de plena independencia, soberanía, autodeterminación y garantizar la no injerencia en los asuntos internos de la gran patria latinoamericana. Ratificamos el derecho del pueblo nicaragüense a vivir en paz y construir su propio futuro, en apego al compromiso asumido en La Habana con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeño al proclamar a la región como zona de paz, proclama que destaca el respaldo al derecho internacional, al uso de la solución pacífica de nuestras controversias, a desterrar el uso de la fuerza y la obligación de no intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos de cualquier otro estado.

Ante la compleja situación internacional y los planes de reinstaurar en nuestros pueblos las más retrógradas prácticas neoliberales y su esencia destructiva, inhumana y egoísta, reafirmamos el principio universal y el arma invencible de la solidaridad. Hoy, más que nunca, es imprescindible construir y fortalecer la unidad de nuestros pueblos, y propiciar una integración real, justa y solidaria para enfrentar juntos los nuevos retos y desafíos que la realidad nos impone.

Ratificamos, desde este espacio, nuestra amistad inquebrantable y nuestra firme e histórica solidaridad con Nicaragua y su Revolución, acompañamos todos sus esfuerzos en la lucha por la paz, e instamos a todas las fuerzas progresistas y democráticas del mundo a levantar una muralla de solidaridad que frene la agresión y el injerencismo imperialista, y que permita el desarrollo del trabajo pacífico y creador del pueblo nicaragüense en la construcción de un futuro de paz y prosperidad.

Ante la obstinación del imperio, seguiremos adelante en pie de lucha, ni agresiones, ni campañas, ni guerra mediática, ni amenazas, ni chantaje, podrán arrodillar a nuestros pueblos. Unámonos, nuestra causa es la misma, y en cada uno de nosotros está el camino a la victoria.

Al reclamar el derecho a la paz, y manifestar nuestro compromiso irrenunciable de lucha y resistencia, concluyo mis palabras citando al eterno líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, cuando expresó:

“Por eso, nuestro deber es luchar por la paz y, a la vez, estar decididos a todo. Esa debe ser nuestra disposición: luchar por la paz, trabajar por la paz, defender la paz y estar, al mismo tiempo, dispuestos a todo”.

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

¡VENCEREMOS!

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