Durante el día de ayer una vez más vimos uno de los principales destrozos políticos de estos tiempos.
No sólo veíamos como un país (el de siempre) bombardeaba otro país (uno que le molestaba por lo que sea, no es el tema importante si atendemos a la historia) y secuestraba a su presidente, sino que también tuvimos que asistir a supuestos "sesudos" análisis basados en teorías sin base o prueba alguna que, no obstante, si tienen una intencionalidad política clara.
Los hechos son los siguientes:
-EEUU bombardea Venezuela causando víctimas mortales, la mayoría de ellas miembros de las fuerzas de seguridad del Estado (lo digo para los que dicen que no hubo resistencia) y secuestra al presidente.
- Sin embargo, el Estado venezolano no cae, se mantiene el gobierno y la unidad de mando.
Se abren investigaciones para ver quiénes han sido los responsables y se mantiene cómo he dicho la unidad de mando.
-A nivel popular, lejos de lo que nos contaban de que el pueblo pedía a gritos está barbaridad, lo que vimos dentro de Venezuela mayoritariamente fue apoyo al gobierno y protestas que exigen la liberación de su presidente.
¡Es raro esto! Sobre todo, vuelvo a insistir, porque nos habían vendido que derribar al presidente era lo que supuestamente quería allí la mayoría de la gente.
- El País (el medio de comunicación) colocó una cámara en la frontera con Colombia (se podía ver en directo en Youtube), pero aún más "extraño", esa frontera estaba más tranquila incluso que habitualmente.
¿Dónde está ese supuesto "exilio" que iba a entrar masivamente? Eso tampoco pasó.
-Como he dicho, mayoritariamente hubo protestas en la dirección de apoyo al presidente, y tampoco sé registraron enfrentamientos (al menos significativos, no tengo todos los datos.)
Luego la supuesta idea de un cambio de régimen no es lo que se percibía en las calles.
Dicho todo esto. Delcy Rodríguez, por lógica constitucional venezolana, es hasta nuevo aviso quién debe asumir el liderazgo del gobierno. Lo complicado, y creo que esto ya se ha visto, no es tanto a nivel interno, como que ayer a nivel internacional se rompió otra línea roja: EEUU puede hacer lo que le dé la gana a otro nivel.
Venezuela no es un país con un ejército como el de EEUU porque no es un país que viva de la injerencia, tiene su ejercito para defenderse y ya.
Es decir, sabemos perfectamente que la cosa no está equilibrada (aunque tratándose de EEUU es raro que lo esté, nadie invierte tanto, porque nadie invade países y práctica la injerencia en tantas partes del mundo simultáneamente).
Y ahora voy al ruido principal:
Está bien escuchar la visión oficial de un hecho a través de un presidente o un gobierno, pero mi duda es porqué muchos son tan selectivos con la veracidad de las palabras de Donald Trump.
Trump dice una cosa y a los dos minutos la siguiente. Ayer decía haber tomado Venezuela, después que Delcy le apoyaba y después que iba a seguir bombardeando si Delcy no le apoyaba, para más tarde, decir que ya no bombardeara más porque el interés era Maduro. ¿Con qué nos quedamos?
Podemos especular mucho, pero si tenemos un poco de memoria esto es exactamente lo mismo que pasó con Irán en dos ocasiones: una tras el asesinato igualmente ilegal de Qassan Soleimani en 2020 y otra tras la guerra de los 12 días con Israel como puente de lanza.
Es decir, Trump comete un crimen, se envalentona, recula y se inventa un nuevo relato que haga que se nos olvide todo lo anterior.
Yo estoy convencida de que estos hechos van a tener consecuencias a nivel internacional, porque pese a que algunos sigan creyendo que Trump es una fuente fiable de información, sus políticas tan ilegales como erráticas van a acabar por asustar hasta a sus más cercanos. Pero en fin...
Lo único que parece que algunos si que decidieron que no tenía credibilidad era lo único que sí dependía realmente solo de él, es decir, cuáles eran sus intenciones.
Y lo dijo muchas veces: el petróleo.

