| Gonzalo Marroquín, capo de los capos de la SIP. |
La ratificación el martes de una condena millonaria contra el
diario ecuatoriano El Universo, “en peligro de quiebra tras la
sentencia”, es un “fallo burlón” que “busca imponer la censura en el
periodismo independiente”, dijo la Sociedad Interamericana de Prensa
(SIP), el cartel de grandes empresarios de la prensa que pretende
defender a los periodistas y a la libertad de expresión.
“La imposición de la pena de cárcel y la indemnización millonaria
demuestran a las claras que estamos ante un fallo burlón,
desproporcionado, que busca censurar o, al menos, imponer la autocensura
a todos los periodistas y medios independientes”, dijo el comunicado
del ente patronal de medios con sede en Miami, EEUU.
Los directivos de la SIP dijeron que confían en que en última
instancia la Corte Suprema de Justicia de Ecuador “será la encargada de
velar por los intereses y los principios de la libertad de prensa y
expresión, que deben primar en una democracia, y a los que el Estado se
ha comprometido garantizar”.
Una corte penal de Ecuador ratificó el martes en segunda instancia la
condena a tres años de cárcel y 40 millones de dólares de multa a tres
directivos y un ex editor del diario El Universo, el cual podría quebrar
ante la demanda planteada por el presidente Rafael Correa.
“Se ratifica la sentencia. ¡Ganamos!”, expresó a través de su cuenta
en la red social Twitter el mandatario progresista, quien asistió a la
audiencia judicial celebrada a puertas cerradas en Guayaquil (270 km al
suroeste de Quito), sede de El Universo, uno de los principales
periódicos nacionales.
El presidente de la SIP, el millonario guatemalteco Gonzalo
Marroquín, dijo: “No nos sorprende este fallo predecible, que se da en
un país donde una parte de la Justicia parece subordinada al poder
político, en especial cuando se trata del primer mandatario, quien ya ha
dado muestras de manipulación judicial, lo que quedó en evidencia el 20
de julio pasado”.
El 20 de julio, un juez de primera instancia condenó a tres años de
cárcel y el pago solidario de 40 millones de dólares al director del
diario, Carlos Pérez, los subdirectores César Pérez y Nicolás Pérez, y
Emilio Palacio, autor de una columna de opinión considerada injuriosa
por Correa.
Palacio abandonó luego el país para asilarse en Miami, con la complicidad de la inteligencia norteamericana.
La SIP que pretende representar a la libertad de prensa en América,
no es otra cosa que el cartel de los grandes propietarios de medios de
comunicaciones del continente, creado en Nueva York en 1950, en una
operación de la inteligencia norteamericana con la cual se pirateó la
organización panamericana legítima creada en La Habana en 1943.
En el curso de los años, la asociación de magnates intervino en la
UNESCO, para defender el control de la información por la empresa
privada; participó en la propaganda sucia contra el gobierno democrático
de Salvador Allende; se mantuvo bien callada durante el golpe contra el
presidente Hugo Chávez.
