El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó esta semana al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya (imagen) y a otras nueve personas de colaborar con el notorio cártel de Sinaloa para distribuir "grandes cantidades" de narcóticos a Estados Unidos. Foto Afp
PARA RUBÉN ROCHA Moya, en este momento no hay un lugar más seguro en todo el territorio nacional que una celda en un reclusorio de máxima seguridad.
PARTAMOS DE UNA verdad probada: si los gringos lo quieren –eso dice–, vendrían por él a lo Maduro o a lo Zambada. Según cuentan, quieren guardarlo para el resto de sus días en una de las cárceles diseñadas para mexicanos o colombianos –al narco gringo nadie lo toca–, aunque eso nada tenga que ver con el combate al narcotráfico.
A TODAS LUCES es un evento inscrito en lo político. Todos los acusados, por ejemplo, pertenecen a Morena. Allá en tierra de adictos duermen tranquilos el panista Francisco García Cabeza de Vaca, ex gobernador de Tamaulipas, con merecimientos iguales o mayores a los de Moya para ser reclamado por la “justicia” gringa, pero se la pasa cachetona con el montón de dólares que, se asegura, son producto del narco y que se llevó de México.
Y QUÉ DECIR del ex gobernador de Michoacán, el perredista Silvano Aureoles, con un perfil muy parecido al de Cabeza de Vaca, también de vacaciones tranquilas en alguna residencia de primer mundo, allá donde el genocidio es consentido.
Para ese sujeto no hay órdenes de aprehensión ni significa una amenaza para la sociedad gringa, al contrario, junto con Cabeza de Vaca, los dos deberán ser “inversionistas” que ayudan a la construcción de Estados Unidos. Claro, ninguno de ellos es de izquierda, es decir, no hay duda del sesgo de la “justicia” gringa.
HACER NOTAR LO anterior de ninguna manera debería interpretarse como algún tipo de defensa para Rocha, que no la merece, pero sí es importante significar el dolo con el que actúan las autoridades de aquel país, porque exhibir a Rocha busca menoscabar al gobierno de Claudia Sheinbaum y con ello restarle fuerza electoral a Morena. Lo curioso es que, al igual que toda la derecha, su única propuesta es el odio y la destrucción, así que vamos avanzando.
Y ALGO MÁS: ¿hay alguien que crea o acepte que el gobierno de Trump está preocupado por los adictos que mueren día a día en sus calles, o por los miles que hoy se iniciaron en la droga?
¿Verdad que no? La realidad, publicada en todas partes, nos da la razón.
Cada día, allá donde las barras y las estrellas, miles de personas se suman a la dependencia de alguna sustancia tóxica.
Para darnos una idea, hay agencias no gubernamentales que aseguran que diariamente 280 personas mueren por sobredosis y la pregunta obligada es: ¿consiguen la droga en alguna de las colonias o barrios de México o en las calles de sus ciudades?
¿Quién las distribuye y compra masivamente?
Frente a eso no hay respuesta, como tampoco la hay para la carencia de planes y proyectos para prevenir el uso y el abuso de las sustancias que se venden en muchas partes de la unión americana.
Y ES TAN endeble, novelesca y absurda la denuncia del gobierno de Trump en contra de una decena de funcionarios de Sinaloa, entre ellos el impresentable gobernador, que nos hace pensar: no, no quieren a Rocha Moya, porque la acusación se caerá necesariamente.
No, la intención es menoscabar la fuerza de un gobierno federal y con ello cumplir venganza contra quien pone orden en el ejercicio de las agencias gringas en nuestro país, con el argumento indiscutible y la vocación sustanciada por la ley que obliga a defender la soberanía.
EL DETONANTE FUE el caso CIA en Chihuahua. ¿Qué pretendía el gobierno de aquella entidad o la agencia de espionaje, principalmente, al hacerse presentes en un predio donde no había droga ni narcotraficantes?, es decir, no podían lograr ni detenciones ni incautaciones. ¿Qué pretendían?
VALE LA PENA plantearnos esto porque el vértice entre las denuncias contra los funcionarios sinaloenses y el caso CIA es, precisamente, el accionar de las agencias gringas en nuestro país y el fracaso de la idea de Trump de dominar desde dentro y bajo el argumento de la seguridad al gobierno mexicano con la indeclinable tarea de la presidenta Sheinbaum de sostener la autodeterminación de México.
ES NECESARIO ESTABLECER que, se diga lo que se diga, sí había una investigación sobre lo que pasa en Sinaloa. No sabemos si está en curso, pero después de lo sucedido con El Mayo Zambada se empezaron una serie de pesquisas – eso se dijo desde hace mucho tiempo– que estarían en manos de la Fiscalía General de la República.
ASÍ QUE, SI los 10 marcados deben algo, hay que meterlos a la cárcel, desde luego, pero a nuestra cárcel.
De pasadita
COMO LA VIRUELA o la sífilis que nos trajo la Conquista, ahora llega a México la gobernante de Madrid, España, Isabel Díaz Ayuso, para encabezar una serie de encuentros de la ultraderecha. Vaya casualidad. Mañana hablaremos de ella.
cd_perdida@jornada.com.mx
https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/05/04/columnas/trump-y-sus-acusaciones-selectivas-menoscabar-al-gobierno-la-intencion-el-odio-como-propuesta-ciudad-perdida?fbclid=IwY2xjawRrQ7xleHRuA2FlbQIxMABicmlkETExQTdtTGRNckVvNEVRTmRwc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHovy_Y9AyHR2gGko1Ri6rvOPHkf0ojljmvH4ibrNB8z-PT87t4fD04xXXcto_aem_YfN5P2GDwgQNO9Nt-X1EaQ
