El presidente gringo da por hecho que vivimos una era de paz y de armonía mundial, colocando un hito personal para su cosecha política en las próximas elecciones de noviembre: nadie amenaza a la estabilidad de la hegemonía global impuesta por el guerrerismo estadounidense.
Nuestra nación está de regreso, esta es la era dorada de Estados Unidos”, dijo el presidente estadunidense Donald Trump en el Congreso, durante su discurso del "Estado de la Unión", mientras el mundo vive en la incertidumbre de cada una de sus ofertas, desafíos, aranceles al resto del planeta y cuando la economía de su país no muestra los números del supuesto restablecimiento de la “bonanza”.
Para justificar la existencia de esta “era dorada”, el mandatario dijo que hoy cuenta con “la frontera más segura de la historia”, tras “haber disminuido la inmigración y el tráfico de drogas, en específico fentanilo”.
Y, por si fuese poco, apeló a una de sus “victorias” más saboreadas y sazonadas en sus entrevistas en las últimas semanas: “Acabamos de recibir de nuestro nuevo amigo y socio, Venezuela, más de 80 millones de barriles de petróleo".
"La producción de gas natural en Estados Unidos está en su nivel más alto de todos los tiempos porque cumplí mi promesa de 'Perforar, bebé, perforar'.
Hoy hay más estadunidenses trabajando que en cualquier otro momento en la historia de nuestro país, y el 100% de todos los empleos creados bajo mi administración han sido en el sector privado", dijo.
De hecho, desde su perspectiva, los aranceles pagados por países extranjeros podrían sustituir en gran medida el sistema moderno del impuesto sobre la renta, que aliviaría de forma significativa la carga financiera de la población estadunidense.
Con todo ello, además de las críticas de varios sectores políticos y hasta de famosos actores de cine, para una buena parte de los estudiosos, los indicadores y la opinión pública muestran un panorama más complejo.
Primero porque la economía se ha frenado.
El PIB real creció un 2,2% en 2025, una caída frente al 2,8% de 2024.
En el último trimestre de 2025, el crecimiento anualizado fue de apenas 1,4%.
Por otra parte, a diferencia de las palabras de Trump, el 2025 fue el peor año para el crecimiento del empleo, con solo 181.000 empleos añadidos en todo el año.
En la “era dorada” de Trump, según una encuesta de Reuters/Ipsos, el 68% de los estadounidenses no cree que la economía esté "en auge", citando los altos precios de alimentos como la carne de res y el café.
Por eso, la confianza del consumidor se mantiene en niveles históricamente bajos (91.2 puntos en febrero), muy por debajo del pico de 112.8 alcanzado en noviembre de 2024.
“Paz a través de la fuerza es un método muy efectivo”.
Trump considera que tiene “las fuerzas armadas más poderosas de la tierra” y de haber terminado ocho guerras (Camboya y Tailandia; Pakistán e India; Kosovo y Serbia; Israel e Irán; Congo y Ruanda; Azerbaiyán y Armenia; Egipto y Etiopía, “y la guerra de Gaza”).
Con lo cual da por hecho que ahora vivimos una era de paz y de armonía mundial, bajo la tradicional norma de imponer sus relatos desde datos falsos y realidades adecuadas a sus discursos, el presidente gringo ha colocado un hito personal para su cosecha política en las próximas elecciones de noviembre: nadie amenaza a la estabilidad de la hegemonía global impuesta por el guerrerismo estadounidense.
En la “era dorada” de Trump, según una encuesta de Reuters/Ipsos, el 68% de los estadounidenses no cree que la economía esté "en auge"
Sin embargo, casa adentro no se vive precisamente una era de paz y de seguridad plenas tras una serie de acontecimientos que desdicen a Trump.
Si felicitó a su secretario de Estado, Marco Rubio, por su “labor por la paz”, por trabajar “por acabar la novena guerra: la guerra entre Rusia y Ucrania”, en su país se siguen registrando cifras récord de incidentes con armas.
Al 27 de febrero de 2026, el Gun Violence Archive ya contabiliza al menos 42 tiroteos masivos en lo que va del año.
Aunque las tasas de homicidios han mostrado descensos en algunas ciudades respecto a años anteriores, el impacto psicológico y social de estos ataques masivos mantiene una alta percepción de inseguridad.
Parece que se le olvidó que le habla a sus electores y no a los medios internacionales, pues nunca mencionó los enfrentamientos en Minneapolis, que en este enero se reportaron choques directos entre grupos armados de civiles, lo que analistas describen como una "espiral de seguridad" interna.
¿Y qué pasa con que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afronta un paro parcial de funciones desde mediados de febrero de 2026 debido a bloqueos presupuestarios en el Congreso, lo que afecta la vigilancia fronteriza y la seguridad interna?
No podemos dejar de lado la violencia en las deportaciones, pues las organizaciones de derechos humanos han denunciado un aumento durante operativos del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), generando disturbios en comunidades con alta población migrante.
Y a eso hay que sumar focos de violencia civil y política que mantienen al país en un estado de alerta constante, complicando la estabilidad interna desde el año pasado y en lo que va de 2026.
Entonces, la “era dorada” queda bien para el discurso, pero no para las realidades, aunque ya sabemos que lo que cuenta ahora es el relato y no la verdad.
https://www.diario-red.com/articulo/editorial/era-dorada-eeuu-donald-trump/20260228011528064758.html

