17/1/13

Ruben Dario el Principe de las Letras Castellanas


1867
Nace el 18 de enero en Metapa, Nicaragua, y es trasladado a León, al mes de su nacimiento.

1879
Publica sus primeros poemas: "La fe", "Una lágrima", "El desengaño".

1882
Tratando de demostrar ante las autoridades sus extraordinarias dotes para la poesía, con la intención de obtener una beca para estudiar en Europa, lee, en Managua, el poema "El libro" ante el presidente conservador Joaquín Zavala.
 Desafortunadamente, las autoridades reciben mal el liberalismo que revela el poema; a propósito del cual, Rubén recordará en su Autobiografía cómo reaccionó el presidente del Congreso al escucharlo: "Hijo mío, si así escribes ahora contra la religión de tus padres y de tu patria, ¿qué será si te vas a Europa a aprender cosas peores?". 
Y el ansiado viaje se posterga.

Conoce a la "garza morena", Rosario Emelina Murillo. Da a conocer sus pretensiones de casarse de inmediato con Rosario Murillo. Sus amigos tratan de evitar que ese matrimonio se lleve a cabo y embarcan al poeta para El Salvador. 
Se encuentra con Francisco Gavidia, el poeta más destacado de ese país. 
Acontecimiento éste que se revelará fundamental en la vida de Darío y en la del idioma español, pues es junto al poeta salvadoreño que el nicaragüense comienza a descubrir las posibilidades rítmicas del alejandrino francés. Rubén aprovechará luego el hallazgo y se aplicará a la tarea de introducirlo en la poesía castellana, lo cual devendrá piedra fundacional de su revolución poética.


1883
Regresa a Nicaragua.

1884
Trabaja en la Biblioteca Nacional de Managua, y en la Secretaría Privada del presidente Adán Cárdenas.

1886
Viaja el 5 de junio a Chile. Su salida del país es signada por la erupción del volcán Momotombo y el terremoto que acompaña a dicha erupción. Darío recuerda en su Autobiografía cómo fue que el general salvadoreño, Juan José Cañas, lo animó a elegir al país suramericano como destino para dar inicio a la ampliación de sus horizontes:
 "Hombre de verdadero talento, de completa distinción y bondad inagotable. Chilenófilo decidido desde que en Chile fue diplomático allá pr el año de la Exposición Universal. 
‘Vete a Chile --me dijo--. Es el país adonde debes ir’. ‘Pero don Juan --le contesté--, ¿cómo me voy a ir a Chile si no tengo los recursos necesarios’. ‘Vete a nado --me dijo--, aunque te ahogues en el camino’. 
Y el caso es que entre el y otros amigos me arreglaron mi viaje a Chile."

Recién llegado a Chile, con Eduardo Poirer, escribe Emelina, novela sentimental, destinada a participar sin éxito en un concurso literario.

Recibe la frialdad de la intelectualidad y la burguesía chilenas de entonces, quienes se afrentan del color de la piel del centroamericano. Nuestro poeta entonces busca la redención por la literatura --la cual, como afirma Teodosio Fernández--: "Era su única salida: no sólo tenía en su contra la pobreza, sino también el color de su piel, en un medio que convertía la herencia y la condición europeas en una prueba de superioridad social".

1887
Publica Abrojos, gracias a la intervención de Pedro Balmaceda Toro. Son estos breves poemas que expresan el sufrimiento del poeta incomprendido y desdeñado.
Como indican sus biográfos: "… a pesar de sentir dolorosamente sus condiciones de inferioridad, la amistad de los poderosos o simplemente ricos constituía también una fuente de satisfacción para Darío, que siempre se había sentido atraído por ellos y seguía aspirando, desesperanzadamente tal vez, a una buena posición social".

Publica también Otoñales y Canto épico a las glorias de Chile, que fueron preparados para participar en un concurso convocado por Francisco Valera, millonario chileno. Las bases del concurso indicaban que los participantes debían presentar, por una parte, unas composiciones a la manera de Bécquer, y por otra, un canto a los héroes chilenos. 
Como resultado de este concurso, a Otoñales se le otorga el octavo lugar entre los cuarenta y siete concursantes, y a Canto épico a las glorias de Chile, el primer premio, que el poeta comparte con un colega chileno amigo.

1888
Publica Azul…, poemario capital que abrirá nuevos caminos, dando inicio a la renovación de la literatura en lengua española.

Muere su padre, Manuel Darío, en Nicaragua.

Publica Primeras notas, libro de poemas que escribiera entre 1884 y 1885, de variada inspiración y de formas tanto novedosas como dentro de la mejor tradición literaria española.

1889
Regresa a Nicaragua y viaja de nuevo a El Salvador.

1890
Publica A. de Gilbert, homenaje póstumo a su amigo Pedro Balmaceda Toro, hijo del presidente de Chile.
Contrae matrimonio civil con Rafaela Contreras en San Salvador.

A consecuencia del cuartelazo del general Ezeta, viaja a Guatemala.

Segunda edición de Azul…, que incluye el prólogo de Juan Valera y nuevos poemas.

1891
Boda religiosa con Rafaela Contreras en Guatemala. Viaja a Costa Rica.

Nace su hijo Rubén Darío Contreras.

1892
Viaja a Guatemala.

Viaja a España como enviado de gobierno de Nicaragua a la celebración del 4.º Centenario del Descubrimiento de América. Es recibido con entusiasmo por las personalidades más relevantes de la vida cultural y política de la España de ese entonces: Marcelino Menéndez y Pelayo, Emilia Pardo Bazán, Emilio Castelar, Gaspar Nuñez de Arce, Salvador Rueda y Juan Valera, entre otros.

1893
Se encuentra en Nicaragua cuando muere Rafaela Contreras en San Salvador.

Contrae matrimonio con Rosario Murillo. "Es el hermano de Rosario, un hombre sin ningún género de escrúpulos, Andrés Murillo --relata Edelberto Torres--; conoce el íntimo drama de su hermana, que la incapacita para ser esposa de ningún puntilloso caballero local. 
Además, el 'caso' de Rosario ha trascendido al público, y entonces Murillo concibe el plan de casar a Rubén con su hermana.
 Conoce el carácter timorato del poeta y la abulia a que queda reducido bajo la acción del alcohol. Traza el plan a sus hermana y ésta lo acepta. 
Al atarceder de un malhadado día, Rubén está entregado inocente y honestamente a los requiebros amorosos con Rosario, en una casa situada frente al lago, barrio de Candelaria. 
De repente aparece el cuñado, que desenfunda un revólver y con insolentes palabras lo amenaza con ultimarlo si no se casa con su hermana. 
El poeta, desconcertado y sobrecogido de miedo, ofrece hacerlo. 
Y como todo está preparado, llega el cura a casa de Francisco Solórzano Lacayo, otro cuñado de Murillo: se ha hecho tragar whisky a Rubén y en ese estado se procede al matrimonio religiosos, único autorizado en Nicaragua, el 8 de marzo de 1893. 
El poeta no se da cuenta del sí que ha pronunciado. 
El embotamiento de sus sentidos es completo, y cuando, al amanecer, recobra la razón. está en el lecho conyugal con Rosario, bajo la misma manta. 
Ni protesta, ni se queja; pero se da cuenta de que ha sido víctima de una perfidia, y que aquel suceso va a pesar como un lastre de desgracia en su vida."

Nombrado por el presidente Miguel Antonio Caro, viaja a Panamá, y luego a Buenos Aires, como Cónsul de Colombia.

Realiza escalas en Nueva York, donde conoce a José Martí; y en París, donde se encuentra con otro de sus maestros, Verlaine.


1894
Junto con Ricardo Jaimes Freyre publica la Revista de América.

1895
Muere en San Salvador su madre, Rosa Sarmiento.

1896
Publica Los raros, semblanzas de escritores que Darío considera "almas gemelas", aristócratas de pensamiento y "raros" en su quehacer artístico, al igual que él mismo. Entre esas almas gemelas cabe mencionar: Poe, Lautréamont, Jean Richepin, Rachilde, Ibsen, Martí.

Publica Prosas profanas, poemario pleno de las aportaciones rítmicas y plásticas que habrían de convertir a Darío en el protagonista fundamental de la revolución literaria y vital que representa el Modernismo. 
Ruben Darío con su compañera Francisca Sánchez
Asimismo este poemario confirma a Darío como el introductor de la concepción de poeta-sacerdote, desde la perspectiva dariana, la cual concibe a la poesía --como nunca antes-- como aventura espiritual y posibilidad de conocimiento.


1897
Publica la novela inconclusa El hombre de oro, en la Biblioteca de Groussac.

1898
Viaja a España como corresponsal del periódico argentino La Nación , para escribir sobre las impresiones del pueblo español a propósito de la guerra entre España y EE. UU.

1899
Conoce en Madrid a Francisca Sánchez, mujer de origen campesino, analfabeta, con la que hará vida en común, y quien será "lazarillo de Dios" en su sendero (como el poeta confesará en un conmovedor soneto que dedicará más adelante a su compañera).

1900
Asiste, como enviado de La Nación , a la Exposición Universal de París.

Viaja a Italia con motivo del Año Santo.

Nace su hija, a la cual no llegará a conocer, Carmen Darío Sánchez.

1901
Publica, en París, España contemporánea, recopilación de los artículos que Darío escribe para La Nación , en los que plasma sus impresiones sobre la situación española y en los que clama por el resurgir de la raza: "España --proclama-- será idealista o no será.
 Una España práctica, con olvido absoluto del papel que hasta hoy ha representado en el mundo, es una España que no se concibe. Buena es una Bilbao cuajada de chimeneas y una Cataluña sembrada de fábricas. 
Trabajo por todas partes, progreso cuanto se quiera y se pueda; pero quede campo libre en el que Rocinante encuentre pasto y el Caballero crea divisar ejércitos de gigantes."
Publica, en la capital francesa, sus crónicas de viajes, Peregrinaciones,

Aparece la segunda edición de Prosas profanas.

Muere su hija, víctima de la viruela.

1902
Publica La caravana pasa, otra recopilación de crónicas de viajes.

1903
Recibe el nombramiento de cónsul de Nicaragua en París.

Nace Rubén Darío Sánchez, a quien llamará Phocás el campesino.

1904
Visita otras ciudades andaluzas, así como Gibraltar y Tánger. Viaja también por Alemania, Austria-Hungría e Italia.

Publica Tierras solares, que recoge otras de sus numerosas observaciones de viajero.

1905
Publica Cantos de vida y esperanza, poemario que muestra la lira del poeta en toda su madurez y el cual está dedicado a la exaltación de la latinidad.

Muere Phocas el campesino, de bronconeumonía.

1906
Publica Opiniones, recopilación de crónicas escritas para La Nación.

A propósito de la Conferencia Panamericana , viaja a Río de Janeiro, y a Buenos Aires.

De regreso en París, se traslada a Mallorca, acompañado de Francisca.

Publica otra novela inconclusa, La isla de Oro.

1907
Se encuentra con Rosario Murillo, en Francia.

Pierde otra hija, muerta al nacer.

Nace Rubén Darío Sánchez, a quien apodará "Güicho".

Publica Parisina, otro volumen de crónicas.

Publica El canto errante, cuyas "Dilucidaciones" resumen el ideario poético del poeta: "La poesía existirá mientras exista el problema de la vida y de la muerte.
 El don del arte es un don superior que permite entrar en lo desconocido de antes y en el ignorado de después, en el ambiente del ensueño o de la meditación. Hay una música ideal como hay una música verbal. 
No hay escuelas; hay poetas. El verdadero artista comprende todas las maneras y halla belleza bajo todas las formas. Toda la gloria y la eternidad están en nuestra conciencia".

Buscando el divorcio, viaja a Nicaragua, donde se le recibe triunfalmente.
Recibe el nombramiento de ministro residente en España, de parte del gobierno de Zelaya. Fracasan los trámites de divorcio.

1908
Presenta sus credenciales al rey Alfonso XIII, en Madrid, con el uniforme que le presta el ministro de Colombia, pues no recibe a tiempo el que ha encargado en París.

1909
Publica Viaje a Nicaragua e intermezzo tropical, libro de artículos y poemas en el que canta el amor a su patria.

En Nicaragua derrocan al presidente Zelaya, quien será sustituido por José Madriz.

1910
Publica Poema del otoño y otros poemas (escritos en su mayoría en la isla del Cardón, en la bahía de Corinto, Nicaragua).

Viaja a México, a propósito de la conmemoración del centenario del Grito de Dolores, con el cual se inicia en 1810 el levantamiento de ese país contra el dominio español. José Madriz es derrocado en Nicaragua, y Darío regresa a Cuba sin asistir a los festejos que se realizan en la capital mexicana.

1911
Dirige en París Mundial (revista literaria, que le brinda, por un lado, la satisfacción de descubrir nuevos valores de las letras hispanoamericanas, tal como Gabriela Mistral; y por otro, no pocas contrariedades) y Elegancias (revista dedicada al público femenino).

Viaja a Hamburgo. Publica Letras.

1912
Para promover la revista Mundial, viaja por España. Portugal, Brasil, Uruguay y Argentina.

Publica La vida de Rubén Darío escrita por el mismo.

Publica Todo al vuelo.

1913
Viaja a Valldemosa, en Mallorca, donde se aloja en un viejo castillo, tiempo atrás un monasterio, en el que vivieron Chopin y George Sand.

Publica la novela autobiográfica, El oro de Mallorca.

Viaja a Barcelona.

1914
Pasa sus últimos meses en París.

Publica Canto a la Argentina y otros poemas.

Prepara en Barcelona una gira pacifista por América.

Llega el 12 de noviembre a Nueva York. "El 12 de enero fue recibido --relata Teodosio Fernández en su obra Rubén Darío-- en la Hispanic Society of America, que apenas se honró condecorándolo con la medalla de plata de la institución, y hubo de esperar hasta el 4 de febrero para hacer su primera intervención pública, en la Universidad de Columbia. 
Allí leyó su poema "Pax", que trataba de alentar una vana esperanza cuando lo dominaba ya plenamente una visión apocalíptica del presente y del futuro inmediato. Poco días después una pulmonía lo tuvo entre la vida y la muerte, y cuando se recuperó hubo de enfrentarse a la miseria --Juan Arana Torrol, mendigo y poeta colombiano, llegó a pedir para él en las calles neoyorkinas--, mientras en Barcelona Francisca había tenido que mudarse a una vivienda modesta y sobrevivía con su trabajo en una fábrica de uniformes militares. 
De su penosa situación pudo salir Darío gracias a la ayuda que recibió desde Buenos Aires y a algún dinero que le remitió el gobierno de Nicaragua, del que había solicitado el pago de los haberes consulares que se le adeudaban".

1915
Invitado por el dictador Estrada Cabrera, pasa varios meses en Guatemala.
Regresa a Nicaragua con Rosario Murillo.

1916
Muere en León, Nicaragua, el 6 de febrero.


Oda a Roosevelt

Rubén Darío, Nicaragua 1867-1916

Es con voz de la Biblia , o verso de Walt Whitman
que habría de llegar hasta ti, Cazador,
primitivo y moderno, sencillo y complicado,
con un algo de Washington y cuatro de Nemrod.
Eres los Estados Unidos,
eres el futuro invasor
de la América ingenua que tiene sangre indígena,
que aún reza a Jesucristo y aún habla en español.
Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza;
eres culto, eres hábil, te opones a Tolstoi.
Y domando caballos, y asesinando tigres,
eres un Alejandro-Nabucodonosor.
(Eres un profesor de Energía
como dicen los locos de hoy)
Crees que la vida es incendio,
que el progreso es erupción,
que en donde pones la bala
el porvenir pones.
No.
Los Estados Unidos son potentes y grandes.
Cuando ellos se estremecen hay un hondo temblor
que pasa por las vértebras enormes de los Andes.
Si clamáis, se oye como el rugir del león.
Ya Hugo a Grant lo dijo: las estrellas son vuestras.
(Apenas brilla, alzándose, el argentino sol
y la estrella chilena se levanta... ) Sois ricos
Juntáis al culto de Hércules el culto a Mammón,
y alumbrando el camino de la fácil conquista,
la Libertad levanta su antorcha en Nueva York.
Más la América nuestra, que tenía poetas
desde los tiempos de Netzahualcóyotl,
que ha guardado las huellas de los pies del gran Baco,
que el alfabeto pánico en un tiempo aprendió;
que consultó los astros, que conoció la Atlántida
cuyo nombre nos viene resonando en Platón,
que desde los remotos momentos de su vida
vive de luz, de fuego, de perfume, de amor,
la América del grande Moctezuma, del Inca,
la América fragante de Cristóbal Colón,
La América católica, la América española,
la América en que dijo el noble Guatemoc:
"Yo no estoy en un lecho de rosas"; esa América
que tiembla de huracanes y que vive de amor,
hombres de ojos sajones y alma bárbara, vive.
Y sueña. Y ama, y vibra, y es la hija del Sol.
Tened cuidado. ¡Vive la América española!
Hay mil cachorros sueltos del León Español.
Se necesitaría, Roosevelt, ser, por Dios mismo,
el Riflero terrible y el fuerte Cazador,
para poder tenernos en vuestras férreas garras.
Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!
De Cantos de vida y esperanza,1905