La Asamblea Nacional aprobó en su totalidad y con una amplio consenso las Leyes de Defensa Nacional, de Régimen Jurídico de Fronteras y la de Seguridad Democrática de la República, instrumentos jurídicos modernos que vendrán a garantizar el resguardo de la soberanía nicaragüense.
Desde las nueva y media de la mañana, con un plenario donde se hicieron presentes 91 diputados, se inició la discusión y aprobación de la Ley de Defensa Nacional, que luego de 20 intervenciones de los legisladores, se aprobó en lo general y posteriormente en lo particular.
Luego se aprobaron la Ley de Régimen Jurídico de Fronteras y por último la de Seguridad Democrática de la República. Todas estas leyes fueron aprobadas por más del 80 por ciento de diputados que se hicieron presentes y los únicos que pusieron la nota discordante fueron los legisladores que coordina el banquero Eduardo Montealegre y los del proscrito MRS, que al final de la tarde optaron por marcharse del hemiciclo.
“A pesar de toda la bulla las votaciones fueron entre 70 y 75 diputados lo que representa entre el 76 y 80 por ciento de los diputados de esta Asamblea Nacional y esto es un amplísimo consenso, lo cual demuestra la voluntad de trabajar por Nicaragua”, señaló el diputado sandinista y coordinador de la bancada del FSLN, compañero Edwin Castro.
“Quien ha ganado aquí es Nicaragua, se han logrado leyes donde al contrario de lo que se a querido decir, han sido de amplia discusión, inclusive las mociones presentadas por el MRS y los diputados de Vamos con Eduardo fueron consideradas y metidas (agregadas en los textos de leyes)”, refirió Castro.
Indicó que durante el proceso de consulta y discusión estuvieron presentes todos los jefes de bancada, un representante del Ministerio de Defensa (MIDEF), la Procuraduría General de la República (PGR), el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEPP) de Nicaragua, el Ejército de Nicaragua y otras instituciones que aportaron al debate.
Resaltó que este paquete de leyes son enmiendas en defensa de la vida de los nicaragüenses y no a como la han querido vender pequeños sectores sin representación popular que argumentan que son iniciativas de carácter militar.
Indicó que son leyes para mejorar el nivel de vida de los nicaragüenses, para combatir la pobreza y para desarrollar las zonas alejadas (fronterizas) y que no han recibido el respaldo de los anteriores gobiernos.
“Aquí se ha dejado claro que son leyes para el desarrollo del país y no hay reclutamiento obligatorio militar, aquí se reafirma nuestra Constitución Política que nuestro ejército y nuestro Estado no es un estado agresor, sino que es un estado defensivo, queda reafirmado que no hay espionaje y no puede haber espionaje político”, resaltó el legislador.
El debate y los “yo me opongo”
Durante el inicio de la sesión plenaria hubo un debate entre quienes defendieron la necesidad de estas legislaciones y los miembros de la bancada de Montealegre y MRS, quienes a pesar de que sus mociones fueron incluidas, optaron por oponerse a leyes a favor de la soberanía nacional.
Cada legislador montealegrista redundó en afirmar que no había necesidad de aprobar las leyes con carácter de urgencia, pues solicitaban que pasasen a una comisión.
El liberal Eliseo Núñez afirmó que no era posible pasar las leyes a comisión por considerar que Nicaragua requiere de estos instrumentos jurídicos, además de que todas pasaron el proceso de consulta en 20 ocasiones.
“Yo creo que la ultraderecha que representa Eduardo Montealegre está jugando con fuego (…) yo creo que no debemos de estar jugando por hacer politiquería y por tratar de traer agua a su molino, no podemos estar jugando por un estado de derecho que ha costado”, manifestó Núñez al considerar a Montealegre y sus diputados de estar boicoteando la aprobación para su beneficio personal.
Montealegre pidió Servicio Militar
En tanto Freddy Torres del PLC le sacó en cara a Montealegre que sus delegados estuvieron en todo el proceso de discusión de las leyes y que no es posible estar “rasgándose las vestiduras” cuando a lo interno sus mociones fueron incluidas.
“Es bonito participar, dar sus puntos de vistas, tus mociones, tus opiniones y que sean incorporadas, pero a la hora de las cámaras aquí venimos a decir una cosa totalmente diferente”, refutó el legislador liberal.
Incluso Torres en el debate reveló que Montealegre y sus fieles legisladores pidieron que se incluyera en los articulados de las leyes, la figura del Servicio Militar Obligatorio, esto para hacer pagar al FSLN un costo político el próximo año de elecciones generales.
“Yo creo que esa apreciación de Eduardo Montealegre, cuando dijo que sería bueno que quedara el Servicio Militar Patriótico o de obligatorio o de muerte como le llamamos nosotros, para que el Frente Sandinista y su gobierno pagaran el costo político (…) no podemos dejar en una ley servicio militar obligatorio de muerte solo para que determinado grupo político tenga beneficio electorero o politiquero”, reveló Torres al acusar a Montealegre de haber propuesto tal situación para provocar que el FSLN fuese señalado de estar interesado en establecer el reclutamiento forzoso.
Alejandro Bolaños Davis, diputado conservador, dijo que las leyes cumplen con lo establecido en la Constitución Política y por lo tanto son necesarias, ya que Nicaragua era el único país de Centroamérica que no contaba con estos instrumentos jurídicos.
“Son necesarias porque son claves para atender la situación actual de conflicto que tiene nuestra patria con Costa Rica, con Colombia, con Honduras, conflictos viejos y cuando los tres se juntan son peligrosísimos. Estas leyes son democráticas porque subordinan el poder militar al poder civil y a lo que dice la constitución”.
Qué dicen las leyes
En la Ley de Defensa Nacional queda establecido que no habrá servicio militar obligatorio y se prohíbe toda forma de reclutamiento forzoso para integrar el Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional.
En correspondencia con el artículo 5 de la Constitución Política de Nicaragua, se inhibe y proscribe todo tipo de amenaza o agresión política, militar, económica y religiosa, y la intervención en los asuntos internos de otros Estados. Reconoce el principio de solución pacífica de las controversias internacionales por los medios que ofrece el derecho internacional.
En referente a la Ley de Régimen Jurídico de Fronteras, se establece que esta ley no podrá modificar los derechos legales de propiedad y posesión que, en el territorio fronterizo, tengan las personas, sino brindarles seguridad jurídica y, a la vez, promover el desarrollo humano sostenible del territorio fronterizo y el aprovechamiento de su invaluable potencial turístico.
Suciedad Civil fracasa en boicot a leyes
En el proceso de debate y aprobación, un reducido grupo del autollamado Movimiento por Nicaragua y Coordinadora Civil, encabezados por Violeta Granera y Azalia Avilés, lograron, con ayuda de Montealegre y el MRS, introducir una manta y dos trozos de cartulina que reflejaban su oposición a las leyes.
La protesta que impulsaron se volvió vulgar y grosera, pues además de ofender el decoro y moral de los legisladores, también la arremetieron físicamente contra efectivos policiales que resguardaban el orden dentro del parlamento.
A pesar del berrinche de este reducido grupo de individuos la sesión se llevó a cabo y las leyes se aprobaron, por lo que fracasaron los intentos de boicot de estos personajes que de esta forma llegaron a cumplir y demostrar que hacen algo para tener asegurado los miles de dólares que reciben en concepto de salarios.
El pequeño grupo encabezado por Granera y Avilés golpearon las paredes de vidrio del hemiciclo parlamentario, en una clara muestra de intolerancia y desesperación al verse derrotados por el aplastante voto de los diputados.
Al final Granera, Avilés, los legisladores del MRS y del banquero Eduardo Montealegre tuvieron que marcharse cabizbajos al ser incapaces de evitar la aprobación de estos instrumentos jurídicos que vendrán a ayudar en la defensa de la soberanía nacional.
El legislador de la Bancada de Unidad Nicaragüense, Guillermo Osorno aseguró que en estas leyes no existe ninguna malicia y que las mismas son necesarias para la defensa y seguridad del país y Nicaragua podrá contar con leyes modernas que también existen en otras naciones latinoamericanas.

