Donald Trump declaró la muerte de Irán y aseguró que ahora "el mayor enemigo de Estados Unidos es el Partido Demócrata, de extrema izquierda".
El último mensaje de Donald Trump es un monumento al delirio: Ante la respuesta de Irán a su ultimátum para que abra el canal de Ormuz, el hombre naranja ha declarado la muerte de ese país y un nuevo objetivo: El Partido Demócrata, "de extrema izquierda y sumamente incompetente”.
La tercera semana de la guerra contra Irán termina con los precios mundiales de la energía disparado y una inflación global inminente; Estados Unidos se ve aislado de sus aliados, ha mandado al ICE a los aeropuertos y prepara más tropas para desplegar a Asia Occidental, siguiendo incondicionalmente a Israel a un callejón sin salida.
Trump, quien asumió el cargo prometiendo mantener a Estados Unidos al margen de intervenciones militares "estúpidas", ahora parece no controlar ni el resultado ni el relato de una guerra que él mismo inició. Los analistas coinciden en que la falta de una estrategia de salida tendrá costos para su partido, a seis meses de las elecciones de mitad de mandato.
"Trump se ha metido en un lío con la guerra contra Irán y no sabe cómo salir de él", dijo a Reuters Aaron David Miller, ex negociador para Asia Occidental en administraciones republicanas y demócratas. "Esa es su mayor fuente de frustración".
Mientras la guerra se prolonga hay cada vez más señales desesperación en la Casa Blanca.
En los últimos días, Trump arremetió contra los medios de comunicación, a los que acusa de "traición" por informar sobre temas que, a su juicio, socavan el esfuerzo bélico de una guerra que nadie entiende.
También llamó "cobardes" a los demás países de la OTAN por negarse a acompañarlo en su cruzada al estrecho de Ormuz.
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Mientras la guerra se prolonga hay cada vez más señales desesperación en la Casa Blanca.
Además, en un desafío directo a las propuestas demócratas, que buscan regular la actividad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) Trump anunció el despliegue de agentes en los aeropuertos del país a partir del lunes, tras el rechazo, en el Senado, por quinta ocasión, del proyecto para financiar el Departamento de Seguridad Nacional.
Trump, advierten los analistas, se encuentra en una encrucijada, sin que haya indicios claros de qué camino pueda tomar: arriesgarlo todo y acelerar la guerra o declarar la victoria e intentar retirarse, lo que podría enemistarse con los aliados del Golfo, quienes se quedarían con un Irán herido y hostil.
Mientras tanto, la guerra ya se acerca peligrosamente a las bases nucleares.
El sábado, Irán denunció que el complejo de enriquecimiento nuclear de Natanz fue blanco de un nuevo ataque de Washington y Tel Aviv, lo que consideró crímenes de guerra
Por su parte, irán atacó la ciudad de Dimona, sede de la principal instalación nuclear iraní
El sábado, Trump, lanzó un ultimátum a Irán: si la República Islámica no abre el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas arrasará con sus centrales eléctricas.
En respuesta, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Irán emitió este domingo una severa advertencia contra Estados Unidos, asegurando que responderá con ataques directos a su infraestructura energética en la región.
El intercambio de amenazas sobre objetivos civiles y energéticos sitúa la guerra en Asia Occidental en una fase de peligrosidad extrema para la estabilidad de toda la región ante la posibilidad de un colapso total de la infraestructura eléctrica en el golfo Pérsico.
El ultimatum
El mensaje de Trump fue difundido la tarde del sábado en su red social Truth Social, donde el mandatario escribió: “Si Irán no abre totalmente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas a partir de este preciso momento, Estados Unidos atacará y arrasará con sus diversas centrales eléctricas, empezando por la más grande”.
La advertencia se produce luego de que el Comando Central estadounidense dijo que la capacidad militar de Teherán se ha reducido tras recientes ofensivas. Entre ellas, reportó la destrucción de un arsenal subterráneo en la costa iraní.
La respuesta de Irán
Por su parte, el portavoz del Cuartel General Central de Khatam al-Anbiya, Ebrahim Zolfaghari, aseguró que si sus plantas son atacadas, Teherán sumirá en oscuridad las instalaciones energéticas de Estados Unidos e Israel.
La respuesta considera también el cierre total del estrecho de Ormuz hasta que las centrales afectadas sean restablecidas
"Tras las advertencias previas, si el enemigo vulnera la infraestructura energética y de combustible de Irán, toda la infraestructura energética, de tecnología de la información y de desalinización perteneciente a Estados Unidos y al régimen sionista en la región será atacada", dijo el portavoz militar.
"Todo está listo para una gran yihad con el objetivo de destruir completamente todos los intereses económicos de Estados Unidos en la región de Asia Occidental", afirmó.
La agencia iraní Mehr publicó un mapa en el que marcó las instalaciones energéticas en la región que pueden ser atacadas por Irán
El medio indicó que entre el 70 y el 80 % de las principales centrales eléctricas de la región se encuentran a lo largo de la costa del golfo Pérsico, lo que significa que todas están dentro del alcance de Irán.

Mapa de las instalaciones energéticas en Asia Occidental que Irán puede atacar si Estados Unidos e Israel cumplen la amenaza de Trump. Crédito: Agencia Mehr.
La desesperación de Trump
Washington ha instado a sus aliados de la OTAN, así como a Japón y Corea del Sur, a posicionarse contra Irán, subrayando la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una cuarta parte del crudo mundial.
En paralelo, Trump autorizó el levantamiento temporal de sanciones al petróleo iraní en tránsito y varado en el mar, buscando introducir 140 millones de barriles en el mercado y contener el alza de precios del crudo tras el cierre del estrecho de Ormuz.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo que la autorización tiene una vigencia de 30 días, finalizando el próximo 19 de abril, y se limita estrictamente a la carga que está en buques a la deriva.
El funcionario aclaró que no se permiten nuevas compras ni incrementos en la producción de la República Islámica, manteniendo la estrategia de “máxima presión” sobre el sistema financiero de Teherán.
En tres semanas de guerra, Washington ha gastado más de 27.000 millones de dólares, según Iran War Cost Tracker, un contador en tiempo real que calcula el costo aproximado para los contribuyentes de Estados Unidos.
Trump parece estar muy desesperado. Este domingo, después de la respuesta de Teherán, el mandatario de Estados Unidos ha declarado la muerte de Irán y un "nuevo objetivo" de guerra:
"Ahora, con la muerte de Irán, ¡el mayor enemigo de Estados Unidos es el Partido Demócrata, de extrema izquierda y sumamente incompetente! Gracias por su atención a este asunto", escribió el presidente de EE.UU. en su cuenta de Truth Social.
¿Ý la ONU?
El canciller iraní, Abbas Araghchi, envió una carta al secretario general de la ONU y a los miembros del Consejo de Seguridad, en la que denuncia los recientes ataques contra instalaciones nucleares pacíficas iraníes en Natanz y cerca de la planta de Bushehr.
Teherán calificó estos ataques como crímenes de guerra y actos de agresión contra la paz internacional, exigiendo la condena de los responsables, el cese inmediato de las hostilidades y una indemnización completa.
Además, instó al Consejo de Seguridad a obligar a Israel a adherirse al Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) y a someter sus instalaciones a las salvaguardias de la AIEA.
Los actos violan la Carta de las Naciones Unidas, el Estatuto de la de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y el derecho internacional, sino que representan una grave amenaza de liberación de materiales radiactivos, con consecuencias graves para la humanidad y el medio ambiente.
Ataque a complejo nuclear
Autoridades iraníes confirmaron un ataque contra el complejo de enriquecimiento de uranio Shahid Ahmadi Roshan, ubicado en Natanz, considerado uno de los pilares del programa nuclear de Iran.
De acuerdo con reportes oficiales, la agresión habría sido ejecutada por Estados Unidos con presunto respaldo israelí, aunque Tel Aviv negó participación directa.
El organismo de seguridad nuclear iraní informó que, pese al impacto, no se han registrado fugas radiactivas ni riesgos inmediatos para la población. En la misma línea, el Organismo Internacional de Energía Atómica confirmó que no hay evidencia de afectaciones radiológicas hasta el momento, aunque mantiene monitoreo activo.
Versiones difundidas por medios israelíes señalan que el ataque habría sido realizado con una bomba antibúnker de gran capacidad, diseñada para penetrar instalaciones subterráneas como las de Natanz. Este hecho se suma a una serie de operaciones iniciadas a finales de febrero contra objetivos estratégicos iraníes.
En respuesta, Irán lanzó un ataque con misiles contra la ciudad de Dimona, en el sur de Israel, donde se localiza el Centro de Investigación Nuclear del Néguev. El impacto dejó al menos 20 personas heridas, entre ellas un menor de edad, según servicios de emergencia israelíes. Imágenes difundidas por medios internacionales muestran el momento en que uno de los proyectiles desciende y detona en la zona.
Dimona es un punto clave en la capacidad nuclear israelí, aunque el gobierno de ese país no ha reconocido oficialmente la posesión de armamento atómico.
La ofensiva iraní se produce horas después del bombardeo en Natanz, lo que evidencia una dinámica de acción-reacción con potencial de escalar.
Agentes del ICE a los aeropuertos
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó hoy el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en aeropuertos del país a partir del lunes, en medio de una creciente crisis operativa derivada del bloqueo presupuestal en el Congreso.
"El lunes, ICE irá a los aeropuertos para ayudar a nuestros maravillosos agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte que han permanecido en sus puestos a pesar de que los demócratas de la izquierda radical, que sólo se centran en proteger a los criminales más duros que han entrado ilegalmente en nuestro país, están poniendo en peligro a EU al retener el dinero que se acordó hace mucho tiempo con contratos firmados y sellados, y todo eso", escribió el mandatario estadounidense en su plataforma Truth Social.
La medida busca aliviar la saturación en las terminales aéreas, donde largas filas y retrasos se han intensificado debido a la falta de personal de la TSA, organismo afectado por el cierre parcial del gobierno.
Desde el 14 de febrero, los recursos del Departamento de Seguridad Nacional permanecen congelados debido a un desacuerdo entre demócratas y republicanos sobre las políticas migratorias del ICE.
Esta situación ha dejado a miles de trabajadores federales sin salario, incluidos cerca de 65 mil empleados de la TSA, considerados esenciales, que continúan laborando sin recibir pago completo.
La guerra que iniciaron Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero con el asesinato del líder supremo de Irán, Alí Jameneí, cumple ya tres semanas sin señales de una resolución política o diplomática cerca.
Washington busca ahora forzar la apertura del estrecho mediante la presión militar, una estrategia que no ha funcionado con el gobierno de Irán.
https://www.diario-red.com/articulo/internacional/trump-defensiva-control-mientras-guerra-toca-bases-nucleares/20260322183809066279.html

