El proceso de certificación, acreditación y expansión de estructuras eclesiásticas desde Estados Unidos hacia América Latina no es un fenómeno espontáneo, sino una estrategia sistémica de "McDonalización" de la fe que busca eficiencia, calculabilidad y control institucional.
Esta dinámica representa la cristalización de los lineamientos geopolíticos trazados en el Reporte Rockefeller (1969) y los posteriores Documentos de Santa Fe, que identificaron a la Iglesia Católica tradicional (especialmente a la Teología de la Liberación) como una amenaza a los intereses estadounidenses, proponiendo en su lugar el fomento de iglesias pentecostales conservadoras que priorizan la salvación personal sobre la revolución social.
A continuación, se presentan ejemplos concretos y exhaustivos de este entramado de certificación y control:
1. Consorcios de Acreditación Teológica
Estas organizaciones funcionan como entes reguladores que imponen estándares académicos y administrativos de corte neoliberal a los seminarios latinoamericanos.
• CONSELA (Consorcio de Seminarios de Latinoamérica): Aunque su nombre sugiere un origen regional, es una institución con personería jurídica en el estado de Florida.
Su propósito explícito es acreditar instituciones teológicas hispanas tanto en Estados Unidos como en toda América Latina, agrupando a más de 8,000 estudiantes bajo criterios de "excelencia" que emulan el modelo corporativo estadounidense.
• AETAL (Asociación Evangélica de Educación Teológica en América Latina): Esta entidad opera bajo el paraguas del ICETE (Concilio Internacional para la Educación Teológica) y es auspiciada por la Alianza Evangélica Mundial, con sede administrativa en Estados Unidos. Utiliza manuales de acreditación que estandarizan el valor del "crédito académico" en los seminarios de la región, alineándolos con el Sistema de Transferencia de Créditos (STC) global.
• WOCATI (World Conference of Associations of Theological Institutions): Aunque se presenta como una asociación mundial, sus documentos finales reflejan la imposición de un modelo de empresa neoliberal en la educación teológica del hemisferio sur, exigiendo una "excelencia académica" que sirve como filtro de validez para los posgrados realizados fuera del continente.
2. Concilios de Certificación Ministerial
Estas entidades otorgan las credenciales legales que permiten a un pastor operar con validez internacional, supeditando su conducta a normas dictadas desde el norte.
• Concilio Evangélico Internacional: Con sede en Estados Unidos, representa y certifica a pastores en Canadá, Latinoamérica, España y Portugal.
Este concilio investiga el trasfondo civil de los solicitantes y les exige una doctrina "compatible al ciento por ciento" con su testamento de fe. Además, impone restricciones diplomáticas federales de EE. UU., prohibiendo explícitamente aceptar solicitudes de Cuba, Venezuela y Bolivia.
• StartCHURCH (Servicio PlanteFIRME): Esta organización estadounidense se especializa en el establecimiento legal y administrativo de iglesias, proveyendo la estructura "genética" (Estatutos, políticas antiterroristas y estatus 501(c)(3)) que luego se exporta como modelo a los ministerios hispanos que se expanden hacia el sur. Sus "especialistas en plantación" acompañan a los líderes para asegurar que su ministerio crezca bajo parámetros de cumplimiento federal estadounidense.
3. Fundaciones Denominacionales y Franquicias
Representan el brazo más visible de la expansión, donde la iglesia local es una "sucursal" de la matriz estadounidense.
• Asambleas de Dios (Assemblies of God): Fundada en Hot Springs, Arkansas (1914), es el ejemplo más exhaustivo de expansión. Su Fraternidad Mundial agrupa a 367,398 iglesias en 190 países, incluyendo estructuras masivas en México, Brasil, El Salvador, Guatemala y Colombia.
Aunque cada concilio nacional es autónomo en teoría, todos rinden informes y se coordinan bajo la dirección de un Superintendente General que, históricamente, ha emanado de la visión estratégica de EE. UU..
• Nueva Reforma Apostólica (NRA) y el Modelo G-12: Aunque el G-12 nació en Bogotá, su estructura es la aplicación de los métodos de "Iglecrecimiento" desarrollados en el Seminario Teológico Fuller (Pasadena, California). Este modelo funciona como una franquicia religiosa que "se adopta, pero no se adapta", donde las iglesias locales deben certificarse para usar los materiales estandarizados de la MCI y pagar regalías por el uso de la marca.
• Iglesia con Propósito (Rick Warren) y Alpha (HTB): Estos programas funcionan como módulos transportables que las iglesias latinoamericanas deben implementar siguiendo pasos predecibles (membresía, madurez, ministerio, misión) para ser consideradas "saludables" bajo el estándar internacional.
La cristalización del Reporte Rockefeller y Santa Fe
Este despliegue institucional no es casual. El Reporte Rockefeller de 1969 advirtió que la Iglesia Católica en América Latina ya no era un aliado confiable para la seguridad nacional de EE. UU. debido a su giro hacia la justicia social.
En consecuencia, los Documentos de Santa Fe recomendaron sustituir esta influencia por una religiosidad que fomentara la obediencia al orden establecido y el individualismo espiritual.
El resultado es la actual red de megaiglesias latinoamericanas (como Casa de Dios en Guatemala o Misión Cristiana Elim en El Salvador) que, certificadas bajo estos parámetros, han desarrollado estructuras teocráticas piramidales que permiten la incursión directa en la política regional, movilizando a una membresía disciplinada y obediente a favor de agendas alineadas con el conservadurismo estadounidense.
Esta arquitectura religiosa funciona como un sistema de franquicias globalizado donde la "certificación" estadounidense es el sello de calidad que garantiza que el mensaje espiritual no se transforme en un motor de cambio social subversivo.
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