10 de marzo de 2017

El MRS y las nuevas amenazas contra Nicaragua

Ileana Ros-Lehtinen aparece gozosa junto a sus aliados del MRS y de sus ONG opositoras. Sobresale, a la derecha, la sonriente Ana Margarita Vijil Gurdián.


Qué casualidad que el Departamento de Estado de Estados Unidos, se refiera a Nicaragua en los mismos términos en que lo hacen los miembros del MRS y sus ONG opositoras que fueron a Washington a pedirle a la ultraderechista Ileana Ros-Lehtinen, impulsara sanciones en contra de nuestro país.

¿Recuerdan la foto? A raíz de dicho encuentro el año pasado Ros-Lehtinen y otros congresistas gringos que viven todavía la calentura anticomunista de la Guerra Fría, promulgaron la Nica Act, que se complementa ahora con el informe del Departamento de Estado.

En 2015 el MRS encabezó un viaje a EU cuyo destino principal fue la oficina de la denominada “loba” de la política gringa, quien se tomó varias fotos en las que aparece sonriente junto a la presidenta de los “mirinda”, Ana Margarita Vijil Gurdián, Violeta Granera, Marcos Carmona y otros dueños de ONG.


Ana Margarita Vijil Gurdián, presidenta del MRS, cabildea en Estados Unidos a fin de lograr sanciones contra Nicaragua.

“Gringuita caituda” de corazón

Vijil Gurdián fue formada políticamente en Estados Unidos, donde la ven como una “esperanza” para un futuro gobierno libre de sandinistas, pese a que es pareja de Dora María Téllez, una política de viejo cuño que en los años 80 del siglo pasado se distinguió por su acentuado antiimperialismo.

Llama la atención el silencio de los promotores de la Nica Act y del actual informe del Departamento de Estado. 

Entre los que viajaron a verse con Ileana Ros-Lehtinen solo Carmona, el de la CPDH, se ha pronunciado, por supuesto que haciéndose el dundo.

No ha ocurrido así con los principales voceros de las ONG, La Prensa y Confidencial, ambos de la familia Chamorro, cuyo papel en la conspiración que impulsan oenegés como CINCO, CENIDH, IEEPP, MAM, Hagamos Democracia y otros, es difundir los “logros” obtenidos ante los políticos de la ultraderecha yanqui.

Conscientes de que fueron pillados en la traición al ser publicada la foto con la Ros-Lehtinen, el rol de voceros le fue también transferido a políticos como José Pallais y Francisco Aguirre Sacasa.

Una “lavadita de cara”

También habló la inefable Vilma Núñez, directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), quien dijo que el informe del Departamento de Estado “está redactado en un tono distinto al de años anteriores”. 

Y es cierto: cambió tras la visita del grupo encabezado por Ana Margarita Vijil Gurdián.

Pero Núñez trata de “sacarle las castañas del fuego” a sus amigos de las ONG traidoras y comenta como quien no quiere la cosa, que el informe del Departamento de Estado “es producto del trabajo de un equipo que tiene sus propias fuentes, y que constató y comparó la información”.

 Es decir, nos “aclara” que no fue producto de los encuentros con la Ileana Ros-Lehtinen y otros congresistas de la ultraderecha estadounidense.

Imaginamos que en el gobierno de Nicaragua están conscientes de que el informe del Departamento de Estado es un paso más hacia el “golpe suave” que hasta el momento ha fracasado en nuestro país.

Buscan “acalambrarnos”

El tono en que la derecha en Nicaragua nos ha dado a conocer las acciones de sus poderosos amigos de Estados Unidos, no deja de ser intimidatorio. 

Nos dicen que están al lado de las pistolas más rápidas del Oeste y que no nos queda otra que rendirnos.

A Almagro y la OEA los mandaron al carajo debido a que el hombre reconoció los avances inocultables del gobierno sandinista y no se prestó a servir de instrumento a los halcones de la política norteamericana.

Para Mónica López Baltodano, abogada del ONG ligado al MRS que empuja acciones en contra del canal interoceánico, los gringos del Departamento de Estado se quedaron cortos al abordar de manera “superficial” los derechos de los campesinos que protestan por las obras de la gran vía.

Y a fin de suavizar lo antes dicho, suelta: “Lo cierto es que el drama está en que ambos gobiernos, el de Nicaragua y Estados Unidos privilegian sus agendas económicas y comerciales por encima de los derechos humanos”. 

Listo: el salario asegurado dignamente.

Otro “caitudo”

El excanciller Francisco Aguirre Sacasa, citado por Confidencial, señala que “la imagen de Nicaragua está fuertemente perjudicada a nivel internacional, pues este no es el primer informe en el que se consignan violaciones a los derechos humanos”.

“Están saliendo muchas cosas que yo llamaría las nuevas malas de Nicaragua”, señala y agrega que considera que las actuales relaciones entre Nicaragua y Estados Unidos pasaron de cordiales y buenas, a cordiales y no tan buenas.

Aguirre Sacasa, quien es más gringo que nicaragüense debido a que la mayor parte de su vida la ha pasado en la nación del norte, se guarda de decir que tanto los argumentos de la Nica Act como los esgrimidos por el Departamento de Estado, son copia fiel de las “denuncias” constantes de las ONG opositoras, cuyos dueños son miembros del MRS, o sea, políticos desesperados por la toma del poder.

“Es que no nos tienen paciencia…”

A Norman Caldera, otro excanciller neoliberal, le llama la atención que este informe salga en “talones de la Nica Act”, y aunque –según él, ¿otra lavada de cara al estilo Vilma Núñez?-, no hay un vínculo entre los dos documentos, considera que el gobierno tiene que modificar su estrategia en Washington.

Caldera trata de meternos el “mono” de Trump, y advierte que el gobierno del presidente Daniel Ortega debería estar preocupado.

¿Y el acuerdo con la OEA? El gringuito Aguirre Sacasa cree que sus pares del norte no tendrán “paciencia para esperar acciones dentro de tres años como quedó establecido entre Nicaragua y el organismo, y que sea en ese lapso de tiempo que se den los cambios que el país necesita, al menos en materia electoral”.

http://nicaleaks.com/noticias/item/4597-el-mrs-y-las-nuevas-amenazas-contra-nicaragua