Pablo Gonzalez

Wikileaks: Entrevista a Julian Assange


Farsa, el juicio a Manning



El juicio contra el soldado Bradley Manning, acusado por Estados Unidos de haber entregado documentos gubernamentales secretos a Wikileaks, es una farsa: su resultado está decidido de antemano, sostiene Julian Assange, fundador y editor de esa organización, la más odiada y perseguida por Washington después de Al Qaeda. 
En el proceso, la defensa está atada de manos y la fiscalía busca, además de sentar un precedente, establecer un control totalitario sobre todos los empleados gubernamentales y una fase preparatoria para un juicio “contra Wikileaks y contra mí”.

Desde su refugio en la embajada de Ecuador en Londres, el australiano ofreció una extensa entrevista a este diario en la que abordó, además del proceso contra Manning, las perspectivas y propósitos del propio Assange como candidato al parlamento de Australia, el papel de los medios tradicionales, la eclosión de información independiente en Internet, la politización creciente de la red, el papel de los poderes fácticos en la política estadunidense, el realineamiento de Suecia como aliado estrechísimo y subordinado de Washington. 
Y otros asuntos.

La plática tiene lugar en una desangelada oficina de la representación ecuatoriana, a no más de cuatro metros de distancia del policía británico cuya gorra se asoma por la ventana elevada del recinto. 
Afuera la vida londinense bulle con normalidad, animada por la clientela de Harrods, la tienda departamental situada a una cuadra.

Posiblemente los dos uniformados ubicados afuera de la embajada se dediquen con sinceridad a procurar la seguridad de ésta. 
Para garantizar que Assange no escape hay un enjambre de agentes secretos –las comillas vienen a cuento porque son inconfundibles en cualquier país– que pulula por la calle de Hans Crescent y las aledañas. 
Son de varias agencias y no sólo británicos (del MI5, oficialmente encargado de proteger al Reino Unido de amenazas contra la seguridad nacional), sino también estadunidenses, a decir del vigilado.

Sin embargo, nadie obstruye el acceso ni pregunta nada ni revisa maletas cuando se ingresa a la representación diplomática. 
Uno toca el timbre, un empleado de la embajada abre la puerta, franquea el paso e invita a tomar asiento en un amplio despacho. A los pocos minutos, Assange emerge del fondo de la embajada.

Han pasado casi dos años y medio desde la noche del martes 18 de enero de 2011, cuando, en una localidad del este de Inglaterra, Assange entregó a este enviado una memoria USB que contenía 2 mil 995 cables enviados al Departamento de Estado en años y meses anteriores por la embajada y los consulados de Estados Unidos en México. 
El perseguido conserva la jovialidad de entonces y se le ve sereno mientras habla. 
Dos cambios perceptibles, de entonces a la fecha: sus gestos de niño travieso han desaparecido y a su pelo casi blanco –era de un rubio extremo– se le ha caído el casi.

Empecemos por lo que dice Assange sobre la corte marcial que por estos días juzga a Manning en la base militar Fort Meade, en Maryland, justo donde se ubica la enorme sede de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés).

Una defensa imposibilitada para defenderse

–Dices que el juicio contra Manning es una mascarada.

–Sí. Es absolutamente político. En un juicio debería tratarse de establecer la verdad, la culpabilidad o inocencia de una persona. 
Su resultado tendría que depender de lo que digan los testigos, y así. 
Pero este juicio fue deliberadamente planeado para desembocar en una conclusión predeterminada. Es un show.

–¿Veredicto y sentencia ya decididos?

–La juez estableció limitaciones a la defensa: no puede presentar más que a un puñado de testigos, mientras la parte acusadora tiene permitidos 141; casi todos los de la defensa, en cambio, fueron vetados. 
El tribunal prohibió a la defensa argumentar sobre la intencionalidad; o sea, no puede presentar testigos o pruebas que tengan que ver con las intenciones, ni probar que la intención del acusado no era dañar a Estados Unidos, los militares y el gobierno, sino ofrecer a la gente información acerca de los crímenes de guerra y su contexto.
 Además, la defensa tiene prohibido presentar cualquier prueba, cualquier informe gubernamental, cualquier testigo, que muestre que el acusado no causó daño alguno.

“Si hacemos un paralelismo, imaginemos que te acusan de asesinato y te envían a una corte como la que juzga a Bradley Manning. 
No podrías alegar que fue en defensa propia ni presentar material de video que así lo demostrara porque eso sería hablar sobre la intención. 
Tú intentabas defenderte, no asesinar a alguien, pero te prohibirían mostrar eso. Si la supuesta víctima estuviera viva, no lo podrías llevar al tribunal, no podrías mostrar que no hubo daño. En otras palabras, la defensa no se puede defender.

“El cargo más grave elaborado por la fiscalía contra Manning es el de ayudar al enemigo [documento de la acusación, en http://goo.gl/r5l1K]. Es un delito grave.
 El fiscal pidió cadena perpetua, pero la juez podría, si quisiera, dictar la pena de muerte.
 Por la trascendencia de ese posible castigo, esto debería ser juzgado con completa seriedad. En cambio, el juzgado y el fiscal se burlan del mundo.
Dicen que el fiscal no tiene que demostrar que Manning ayudó al enemigo.

“¿Y qué significa ayudar al enemigo? Pues dicen que Manning se comunicó con una organización periodística que a su vez se comunicó con el público, y el público incluye a Al Qaeda.
 El termino que usan en la formulación de cargos es ‘comunicación indirecta con Al Qaeda vía Wikileaks’. 
O sea que el enemigo es el público, y que éste, en todo caso, incluye a Al Qaeda. Si te comunicas con un periodista, y por medio de éste, con el público, luego entonces te comunicaste con Al Qaeda. 
Así que comunicarte con un periodista es ahora un delito de posible pena capital en Estados Unidos. 
Ese es el precedente que intentan crear. Quieren hacer eso porque implica un control totalitario sobre todos los empleados gubernamentales estadunidenses.

“La juez estableció que lo único que el fiscal tiene que demostrar es que, junto con el resto del mundo, Al Qaeda leyó los informes de Wikileaks. 
Ni siquiera tiene que probar que Al Qaeda hizo algo con esta información. Basta con que la organización terrorista haya leído The New York Times y visto CNN, y con eso ya leyó a Wikileaks, junto con los demás.” [Para mayor información, consultar el blog del juicio contra Bradley Manning, en el sitio web de La Jornada: http://goo.gl/Er41w]

Los objetivos siguientes: Assange y WikiLeaks

–¿Y qué hay con Wikileaks?

–El juicio no sólo se desarrolla para aterrorizar a futuros Bradleys Mannings; también está ahí para preparar el terreno de una acusación contra Wikileaks y contra mí. Si la gente vio el caso la semana pasada, habrán visto cómo desde el primer día decían que Manning era agente de Wikileaks, que yo lo controlaba, le daba tareas que llevar a cabo, información que conseguir.

“No necesitarían hacer eso en el caso de Manning porque él ya admitió, en su declaración, que pasó información a Wikileaks y que Wikileaks la publicó posteriormente. 
Pero el fiscal no dice ‘el acusado ya admitió haber hecho esto, no hay nada que discutir’; no, dice que Assange hizo tal y tal. 
Lo hace para armar una historia ante el público, lo cual es política y legalmente necesario para el siguiente caso. También es parte del espectáculo contra Manning, pero también contra Wikileaks y contra mí.”

–¿Una muestra de lo que pasaría si te extraditaran?

–Sabemos que trabajan en lo que llaman, en su correspondencia formal con la embajada de Australia en Washington, una investigación de escala y naturaleza sin precedente, con más de una docena de dependencias involucradas. El Departamento de Justicia admitió hace tres días que continúa con esto. 
Y tengo indicios creíbles de que hay una acusación sellada contra mí. 
El responsable es Neil McBride, fiscal para el distrito oriental de Virginia, que es donde se llevan a cabo todos los procesos judiciales de seguridad nacional. 
El jurado estaría compuesto por gente que trabaja en la CIA, el Pentágono y la NSA. En esa región existe la mayor concentración de empleados de oficinas de seguridad nacional en Estados Unidos.

“La gente me dice cosas absurdas como ‘no te preocupes, Julian, si alguien de tu equipo es extraditado a Estados Unidos, la Primera Enmienda los protege’.
 ¡Por favor! Es completamente absurdo.
 Sabemos dónde se llevará a cabo el juicio, dónde ha estado haciendo citatorios el gran jurado en estos últimos tres años, desde julio de 2010; dónde ha interrogado a gente, solicitado registros, sacado información de Google, forzando a que testigos rindan testimonio en secreto. Incluso han forzado a novias y madres a testificar en contra de algunos. Han solicitado registros de nuestros proveedores de servicio de Internet, de Google Earth, de Twitter.

Eso ha estado ocurriendo en Alexandria, Virginia. Ahí es donde se llevaría a cabo el juicio, a seis kilómetros de Washington DC, con un jurado compuesto por gente del área.
 ¿Qué hay en esa zona? La CIA, el Pentágono, la NSA, Langley. Si nuestra gente es enviada a un jurado ahí, no tiene esperanza alguna. Por lo demás, miremos las estadísticas del gobierno estadunidense: si eres sometido a un jurado federal, hay 99.97 por ciento de probabilidades de que seas acusado.

–O sea que un juicio en tu contra sería una mera formalidad...

–Una mera formalidad. Si eres acusado bajo la ley federal en Estados Unidos, la posibilidad de que seas condenado es de 99 por ciento.
 Eso no es un sistema de justicia: con 99.97 por ciento de probabilidades de ser acusado si pasas por un gran jurado, y 99 por ciento de que seas condenado si te acusan... 
Y sabemos dónde sería ese juicio: justo al lado de Langley [sede de la CIA], en Alexandria, Virginia.

El Israel del norte

–¿Y Suecia? ¿Por qué no confías en Suecia?

–En Suecia la gente es detenida sin cargos durante meses, y mantenida en aislamiento. Se le niega acceso a televisión, periódicos, cualquier información, cualquier amigo, etcétera, durante la investigación. 
Incluso el Departamento de Estado tiene una advertencia acerca de ir a Suecia, debido a las detenciones sin cargos: que no te arresten porque puede ser peligroso. 
La Asociación Internacional de Prisiones dijo que las condiciones en las cárceles suecas son las peores en Europa; eso incluye a Rumania. Juicios Justos Internacional condenó el aislamiento sin cargos que se practica en Suecia. Eso le acaba de pasar a un amigo mío.

–¿Cómo fue?

–Un voluntario de Wikileaks que trabajó en [el video de] Asesinato colateral, hace un año fue llevado ilegalmente por agentes del servicio secreto sueco, la Säpo, de Camboya, donde estaba viviendo, a Suecia; allí fue arrestado en la pista y puesto en prisión, en aislamiento completo, durante tres meses. Los agentes del servicio secreto estaban en Camboya. 
Una docena de ellos, según la documentación oficial emitida por el Ministerio de Asuntos Exteriores sueco como resultado de una solicitud de información.

“Suecia es el único país que entregó a Estados Unidos a personas a las cuales ya les había dado visa: dos egipcios solicitantes de asilo político, en 2001. 
Ambos tenían esposas e hijos en Suecia, eran refugiados políticos. La Säpo los entregó a la CIA; un avión llegó, los recogió, los llevó a Egipto y fueron torturados por el régimen de Mubarak. Todo se supo. 
La acción fue condenada por la ONU y hasta por Human Rights Watch, una organización muy conservadora.

Las autoridades suecas estuvieron involucradas en más de mil 200 vuelos secretos de la CIA desde 2001 al menos hasta diciembre de 2006.
 Lo revelamos en los cables [del Departamento de Estado]; sabemos por un cable que a partir de ese año endurecieron las reglas. Luego, Suecia es el único país en el que hay completa impunidad [a los involucrados] en el programa de traslados. 
En Alemania, la policía está investigando; en Italia se formularon cargos contra los italianos y los agentes de la CIA involucrados; en Polonia se investiga a agentes de la CIA basados ahí.

–¿Por qué el gobierno de Estocolmo depende tanto de Washington? ¿Por qué ha aceptado ese papel?

–Así ha sido durante mucho tiempo. La mayoría de la gente en América Latina recordará las cosas buenas que Suecia hizo en los 70, aceptando refugiados que huían de las dictaduras. Con Olof Palme como primer ministro, algo de eso era genuino. 
Pero desde hace unos 30 años Suecia ha jugado un sofisticado juego de relaciones públicas. Palme fue asesinado en 1986, pero antes ya las cosas habían comenzado a cambiar.

“Lo que ocurre al parecer es que Suecia se convirtió, por factores geopolíticos obvios, en el Israel del norte. Geopolíticamente son parecidos: población de Suecia: 9 millones; población de Israel: 9 millones.
 Como Israel, Suecia tiene su propio idioma, nadie más lo habla; Suecia está aislada de sus amigos militares; Israel está aislado de sus grandes amigos. Suecia tiene un poderoso vecino militar, Rusia. Israel está rodeado de países hostiles.

“Veamos: Suecia está allá arriba, en los bordes del continente europeo, alejada de los que considera sus poderosos amigos y aliados. Le tiene pavor a Rusia.
 Las encuestas muestran que es el país más antirruso de Europa; más que Polonia, incluso; más que Finlandia.
 También es el país más proestadunidense de Europa. De hecho, es más proestadunidense que proeuropeo. Estas realidades geopolíticas, con el resurgimiento de Rusia, bajo Putin, en los últimos 10 o 15 años, han hecho que Suecia quiera estar lo más cerca posible de Estados Unidos.

Tropas y armas suecas

“En 2006 llegaron al poder los conservadores [Allians för Sverige, en sustitución de los socialdemócratas] y formaron un gabinete del que 80 por ciento de los miembros había estudiado en Estados Unidos. 
El único empleo como consultor en el extranjero de Karl Rove [jefe de gabinete en la Casa Blanca entre 2001 y 2007] ha sido como consejero político del partido en el poder en Estocolmo.
 También es un amigo cercano, desde hace 40 años, del ministro del Exterior sueco, Carl Bildt. 
Como lo revelamos en Los papeles de Kissinger, Bildt, en 1974, cuando tenía 23 años, ingresó a un programa de liderazgo en Washington y allí conoció a Karl Rove.
 Así que hay razones geopolíticas y personales de por qué Suecia se ha vuelto tan cercano a Estados Unidos. No es un fenómeno que haya pasado como resultado del cambio de poder en 2006.”

–Pero los suecos no enviaron tropas a Irak...

–Las enviaron a Afganistán. Allí hay tropas suecas bajo control estadunidense y tienen una base en territorio afgano. Fueron los quintos en entrar a Libia. Enviaron aviones. 
En el parlamento sueco, hasta el pinche partido de izquierda votó por enviar fuerzas terrestres. 
No sé si finalmente las enviaron, pero el parlamento votó por hacerlo; y escuché, pero no lo tengo confirmado, que enviaron lanchas.

“En 2011, Suecia rebasó a Israel como el productor número uno de armas per cápita. 
La industria armamentista ocupa una porción mayor de la economía y la política que en ningún otro país. Suecia no envió tropas a Irak, cierto, pero construyó búnkers para Saddam Hussein y después le dio toda la información a Estados Unidos. 
Fue el número uno exportador de armas a Estados Unidos durante la guerra de Irak. Luego hizo un acuerdo con Washington –está en los cables del Departamento de Estado– para acoger a los refugiados iraquíes y liberar de esa tarea a Estados Unidos. Luego, Suecia se dice neutral pero está en más de 114 comités de la OTAN.

“Liberamos unos cables de diciembre pasado que indican lo siguiente: el Departamento de Estado había promovido una directiva para intentar que otros países firmaran un tratado llamado HSPD6 (Homeland Security Presidencial Directive 6, Directiva Presidencial de Seguridad Interna 6), que consiste básicamente en esto: ‘dale a Estados Unidos un montón de información acerca de sospechosos de terrorismo que podrían viajar a Estados Unidos o que podrían serle de interés’. 
Es un acuerdo formal y Washington envió a Estocolmo a gente de alto nivel para lograr la firma. 
Pero el Ministerio de Justicia sueco acudió a la embajada estadunidense y le dijo: ‘no creemos que debamos firmar eso’.
¿Por qué? ‘Porque ya les estamos dando, de manera informal, mucho más de lo que está en el acuerdo.
 Pero si firmamos un tratado, éste debe pasar por el escrutinio del parlamento y la mayoría del parlamento no tiene idea de que les estamos dando todo esto por abajo de la mesa. 
Además, lo que ya hacemos probablemente es inconstitucional’. 
Y no firmaron.”


Los medios tradicionales de EE.UU. han renunciado a su tarea de vigilar los actos del poder

Algo no cuadra cuando el Pentágono, que debiera esforzarse por parecer poderoso, empieza a hacerse la víctima.
 Así ejemplifica Julian Assange la reacción inicial de la institucionalidad estadunidense ante las revelaciones masivas de documentos efectuadas por Wikileaks hace tres años.
 En contraste, el australiano pondera el poder que los nuevos sistemas de información pueden otorgar a los ciudadanos y lo caracteriza como el más importante campo de educación política masiva que haya existido jamás.

En cuanto a los medios tradicionales de Estados Unidos, siempre han sido muy corruptos y han renunciado a su tarea de vigilar los actos del poder: Son meros espacios para dirimir pleitos entre distintas facciones del régimen, acusa.

La plática con el fundador de Wikileaks tiene lugar en la paz de la embajada de Ecuador en Londres, en un amplio salón con ventanales elevados que dan a la calle. De pronto llega un rumor en sordina.
 El entrevistado aguza el oído, interrumpe la plática con gesto cortés y camina hacia el balcón. 
En la acera opuesta se ha hecho presente un pequeño grupo que enarbola retratos de Assange y corea consignas en favor de su liberación.
 El refugiado separa un poco la cortina y saluda a sus simpatizantes con un movimiento de mano suave, casi tímido, y hace con los dedos la V de la victoria. Permanece así unos momentos y luego vuelve al sofá monumental.

El saludo es parte de su rutina diaria desde el 19 de junio del año pasado, cuando se introdujo a la representación diplomática ecuatoriana, solicitó asilo político y dejó a sus perseguidores de Estados Unidos, Suecia y Gran Bretaña con un palmo de narices.
 Se inició, de esta forma, un diferendo diplomático en el que Washington no reconoce su parte y deja a Londres y Estocolmo el trabajo sucio de desconocer el derecho de asilo.
 La semana entrante el impasse cumplirá un año y el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, viajará a la capital británica para tratar de destrabar el conflicto y de obtener de su contraparte inglesa un salvoconducto que permita al australiano abandonar el Reino Unido y viajar a Ecuador.

Antes hacían guardias de 24 horas, platica un colaborador de Assange en relación con los entusiastas que gritan en la calle su solidaridad. Ahora vienen todos los días.

La plática es interrumpida en otro momento, cuando los colaboradores de Assange llevan los primeros reportes sobre la filtración que acaba de hacer el ex empleado de la CIA Edward Snowden acerca de la extensa e ilegal red de espionaje telefónico y cibernético erigida por el espionaje militar estadunidense (National Security Agency, NSA).

Y reacciona el entrevistado: “Es muy interesante comparar esta reciente revelación, de la cual llevábamos años hablando, pero ahora hay muy sólida evidencia de ella, de esta orden de espionaje a todos los teléfonos, diario, a dónde habla la gente, a quién le marca, qué tipo de teléfonos tiene, que todo sea enviado diariamente a la NSA.
 Es una violación tan grande que incluye a todos los reporteros, a todas las dependencias, incluye a todos.
 Es una gran violación de… ¿cuál enmienda?, ¿la cuarta? [http://goo.gl/Txhcs] Bueno, es una violación a las protecciones constitucionales contra los registros ilegales y el decomiso; una violación tan grande como te puedas imaginar” [Ayer, Assange expresó su solidaridad con Snowden y le aconsejó que busque asilo en América Latina: http://goo.gl/tzt7b].

En 2010 Wikileaks hizo tres revelaciones demoledoras de documentos oficiales estadunidenses, muchos de ellos secretos hasta entonces: los correspondientes a las guerras de Irak e Irán, y los cables del Departamento de Estado. Rememora Julian Assange:

“La reacción del Pentágono fue hacerse la víctima, decir que estaba muy dañado y preocupado.
 Vimos a Robert Gates [secretario de Defensa estadunidense entre 2006 y 2011] casi al borde de las lágrimas, y eso parece haber sido reflejo de lo aterrados que estaban: sus malas acciones quedarían expuestas. 
Sabían que teníamos mucho material hasta entonces inédito, cientos de miles de documentos clasificados; no los habían leído todos, no sabían qué impacto tendrían, estaban aterrorizados ante lo desconocido y desarrollaron, dentro de Estados Unidos, una especie de neomacartismo que terminó por proyectarse al mundo externo. Fue interesante observarlo.

“Ahora bien: el Pentágono es una organización que se especializa en verse fuerte y poderosa para que sus amenazas tengan algún sentido. Básicamente, el Pentágono es un mecanismo de chantaje: amenaza con dominar físicamente países, o quitarles protección y dejarlos expuestos a la dominación de un tercero, o bien se involucra en la venta de armas a países vecinos, y amaga a gobiernos con dejar de venderles armas. 
En fin, es un aparato de intimidación, de aplicación de amenazas para obtener concesiones de muchos países e instituciones, y por eso debe verse fuerte todo el tiempo. 
Pero si hubiera por ahí integrantes de la mafia haciéndose las víctimas, ello significaría que la operación de la mafia no está funcionando. En suma, estaban aterrados.

La teoría de la crítica

“Algo más: hay un concepto de la teoría crítica [Critical Security Studies, CSS, o Estudios Críticos de Seguridad; ver http://goo.gl/xBrLN y http://goo.gl/63Xo0], no muy conocido, pero muy útil, llamado segurización [securitization]. Lo describiré en mis términos: todos estamos motivados por el miedo o el deseo de algo; esencialmente tenemos miedo o esperanza de ir hacia delante. 
El querer más de algo lleva, a causa del miedo, al alejamiento y a la repulsión.
 En un extremo, el miedo dominará por completo a la esperanza o el deseo. Y eso es porque en un extremo, el miedo es a perder la vida o las vidas de la gente que amas, y si pierdes la vida, todas tus esperanzas desaparecen. 
Si nos trasladamos de este nivel sicológico a una descripción política, una institución tomará una situación y tratará de extraerle valor al miedo, y a eso se le llama segurización: transformar una situación en amenaza contra la seguridad y luego proponer que la institución te puede salvar de la amenaza. Bien. 
La segurización es a lo que el Pentágono se dedica todos los días: buscar cualquier situación en el mundo que pueda segurizarse y decir que la solución al miedo es la protección con la fuerza de las armas. De modo similar, la policía intenta hacerlo con todas las circunstancias: la solución al asesinato, los robos, el espionaje, el fraude y algunas formas de terrorismo, es una fuerte y agresiva fuerza policial.

“Así que me preguntaba: este ataque sobre Wikileaks, con Hillary Clinton diciendo que nuestras publicaciones eran un ataque contra Estados Unidos y contra toda la comunidad internacional; con los ataques públicos y privados por parte del Pentágono, el Departamento de Estado y muchas otras organizaciones, ¿estaban simplemente segurizando la situación? 
¿Intentando atraer más recursos, aterrorizar al establishment para que entregara más dinero? Algo había de eso, pero además estaban aterrorizados ante el surgimiento de una nueva percepción pública de su propio poder.”

–Hay una coincidencia interesante: las autoridades de Estados Unidos se victimizaban e inventaban o exageraban los daños causados por las revelaciones de Wikileaks; por otro lado, ese mismo año, Fidel Castro, después de la publicación de los registros de la guerra de Irak, dijo en dos entrevistas [con la directora de La Jornada, Carmen Lira, http://goo.gl/Ec2d, y con Telesur, http://goo.gl/dNXd2] que estábamos ante el arma más poderosa que haya existido, que es la comunicación, que ante ella las revoluciones armadas ya no son necesarias y que Wikileaks se merecía un monumento”. ¿Exageraba?

–Un poco. Es bonito escuchar esas palabras, pero… todo comienza con la verdad y sin ella el próximo paso es imposible. Pero al final todo se reduce a quién tiene el control de la fuerza coercitiva sobre un determinado pedazo de tierra en donde vive la gente.

“Tu correo electrónico está almacenado en Google. Tú pensarías que tu correspondencia con otras personas es un recurso importante para tu vida. 
Pero si está almacenado en servidores en California, donde Google tiene su sede, los tribunales en California, los tribunales federales, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, ellos controlan eso. Aún así, la fuerza física coercitiva es importante.
Y quién controla a la policía y los militares. 
Pero eso lo determinan las políticas de la información y los flujos económicos. La información es parte clave para determinar eso.
 Pero cuando ves estos reclamos de resistencia pacífica, puede ser que en varias circunstancias sean la forma más efectiva de controlar la aplicación de la violencia. Aunque, a fin de cuentas, sea siempre una lucha para controlar quién tiene la fuerza coercitiva.

“Regresando a Fidel Castro, estamos en una posición en la que, debido a los avances en la tecnología militar y policial, la diferencia entre un campesino con su rifle y un policía con sus arreos de kevlar es tan grande que no es fácil imaginar insurrecciones armadas sin el respaldo de un Estado. 
George Orwell escribió en 1945 un artículo, justo después del bombardeo de Nagasaki, comparando los diferentes tipos de tecnología militar. Los rifles, todos podían tenerlos; eran una tecnología militar bastante democrática. 
Si tienes más gente, tienes más rifles en acción. 
Y por tanto el éxito militar se relaciona bastante bien con cuánta gente tienes. Pero en el otro extremo, sólo unos cuantos estados son capaces de fabricar armas nucleares porque se necesita de grandes y muy centralizados procesos industriales, así que son una forma militar de tecnología en esencia antidemocrática.

–Pero hoy muchos tienen acceso a Internet, así como casi todos tienen acceso a un rifle.

–A diferencia de los avances en la tecnología militar y policial, que conforman una fuerza muy antidemocrática, está la transferencia horizontal de la información: casi cualquier persona que sepa algo lo puede comunicar, en teoría, a casi todos los demás, aunque las redes de distribución y la publicidad puedan interferir. Se ha creado el más importante campo de educación política masiva que jamás haya existido.
 El número de personas expuestas, el número de culturas expuestas, el número de idiomas expuestos, el puente geográfico es más grande que en ningún otro momento de la historia.

“La transición clave ocurrió como resultado del ataque contra Wikileaks y sus publicaciones.
 Si te regresas cuatro años, básicamente Internet era políticamente apática. Tenías pequeñas redes y algunos grupos políticos que lo usaban, pero en conjunto Internet era políticamente apática. 
Y la gente pudo percibir en tiempo real la guerra contra Wikileaks. 
Aunque no estuviera en la línea del frente, aunque fuera sólo desde los márgenes, el atestiguar los reclamos, los contrarreclamos, la acción, permitió una comprensión que va más allá de una lección o una lectura de historia. 
Nuestra lucha geopolítica, contra Estados Unidos y sus aliados, educó a una generación entera en Internet, los despertó a las realidades geopolíticas del mundo, y los despertó a que el Internet es un espacio político, en contraposición a que sólo sea un espacio de comunicación, como el sistema telefónico”.

–Un campo de batalla…

–Un campo de batalla, pero no un campo de batalla distante, sino un teatro de operaciones del que la gente forma parte, que también es suyo. 
Si hablamos de contribuciones aisladas, creo que ésta es la más importante de Wikileaks: transformar Internet de un espacio políticamente apático a un espacio político y, en el proceso, educar básicamente a toda una generación. Incluso gente de sesenta y tantos años me ha dicho: Porque observé lo que ocurrió, hoy veo el mundo de modo distinto. 
Pero especialmente las personas de entre 16 y 28 años sintieron que eran parte de ese drama político que se llevaba a cabo. 
Y muchos de ellos eran parte directa, porque distribuían información, se involucraban en las protestas virtuales. 
La gente joven estaba interesada, veía que los medios del régimen decían una cosa acerca de nosotros, y luego leían lo que nosotros decíamos al respecto, o leían los cables, o lo que decían sus amigos por correo electrónico, y veían un punto de vista completamente distinto, y tenían más confianza en nuestro punto de vista porque estaba basado en documentos de fuentes primarias que no mienten.

–¿Para qué sirve la verdad, Julian? ¿Para hacer que los sistemas políticos funcionen mejor o para acabar con ellos?

–¿Quieres una respuesta poética o lo abordamos desde otra perspectiva? [Ríe] La verdad es lo único que tenemos. No hay esperanza con nada más. Cada acción, cada decisión, cada pensamiento que tenemos, está basado en lo que percibimos, pero actúa sobre nuestra realidad compartida, en el mundo real.
 Así que si no estamos pensando la verdad, no pensamos en el mundo en el cual tenemos que actuar. Si no actuamos con base en la verdad, nuestras posibilidades de incidir en el mundo real serán azarosas.

¿Y qué hace la verdad? ¿Hace estallar a los sistemas políticos o permite reformarlos? Puede ocurrir cualquiera de esas cosas, dependiendo de hasta qué punto estos sistemas están basados en la verdad, o no. Si están principalmente basados en mentiras, si la verdad ha fracasado, será un colapso catastrófico (aunque también haya otros factores), como lo fue en Túnez y Egipto. 
Me parece que estos sistemas llegan a estar tan mal que colapsan. 
Debes ponerlos en una posición en la cual se expanden tanto que caen al precipicio. En esa medida, cualquier esfuerzo por una reforma que llegue a tiempo es una ventaja. Algunos de estos sistemas se pueden poner parches a sí mismos. 
Por otro lado, quizá cuando llegues a una posición en la cual puedas derrotarlos, tal vez ello no suceda, o bien ocurra que se expandan más, se vuelvan más dañinos, más poderosos y corruptos. Así que si crees poder conseguir un beneficio para la justicia, intenta hacerlo hoy mismo, porque no sabes cuándo vas a lograrlo.

–¿Hay en Estados Unidos un colapso de eso que se denomina el Cuarto Poder?

–El crecimiento de los medios alternativos, sobre todo en Internet, nos ha permitido ver qué tan corruptos son los medios del sistema. Ahora bien: 
¿Puede lograrse con el recurso de Internet que sean más o menos corruptos? No estoy seguro.
 Por un lado, cuando se señala la corrupción, las imprecisiones, las mentiras y la propaganda, se afecta la reputación de los medios tradicionales, y entonces la información independiente actúa como un incentivo para que se porten mejor. 
Por otro lado, el mercado de la crítica del poder ahora está mejor atendido por nuevas publicaciones, así que los medios convencionales se sienten liberados de esa tarea; sienten que otros les han quitado ese negocio y encuentran innecesario seguir haciéndolo. 
De todos modos, recuerda que no lo pueden hacer muy bien: los medios convencionales siempre han estado en el negocio de una facción del sistema que critica a otra. 
Nunca han estado en el negocio de ser críticos del establishment per se. 
Siempre han sido muy corruptos.

The New York Times, un caso

“Veamos el caso de The New York Times (NYT): sabemos que en 2003 hubo una historia similar a la de Watergate, de escuchas ilegales; el NYT guardó la historia durante 18 meses para que pasara la relección de Bush. 
Sólo la publicaron cuando se enteraron de que una publicación rival estaba a punto de darla a conocer. 
Una institución como el NYT es, salvando la calidad de periodistas individuales, un espacio para que distintas facciones del sistema luchen entre sí en público, o para que hagan públicas sus posiciones. 
Por eso le gusta a la gente leerlo, no porque sea más preciso que otros periódicos.
 Comete constantes errores importantes e imprecisiones, y hasta publica historias fabricadas: dijo, por ejemplo, que había armas de destrucción masiva relacionadas con Al Qaeda. ¿Y por qué la gente se toma la molestia de leerlo? 
Porque lo que dice la gente poderosa es interesante. 
Si Obama o el CEO de Bank of America o Schmidt, de Google, dicen que los marcianos aterrizaron, sin evidencia alguna, es muy interesante porque representa algo acerca de los propios declarantes, de su posición. Todo lo que tenga que ver con una organización poderosa es interesante por definición, porque puede tener un efecto sobre el mundo. 
Así que la gente lee el NYT para ver la posición de las diferentes facciones en el régimen. Ese siempre ha sido el caso.

“Vayamos a 1917, cuando Eugene Debs, un agitador socialista estadunidense fue acusado, bajo la Ley de Espionaje –la misma que intentan aplicarme a mí– de hacer un llamado a resistir el el reclutamiento en la primera Guerra Mundial.
 Debs sólo decía que el reclutamiento obligatorio estaba mal y que la gente debería oponerse a él. Bien, el NYT hizo en su editorial un llamado a que agarraran a Debs, donde fuera que se encontrara, y que lo acusaran bajo la Ley de Espionaje, por un discurso. Así que, en este punto, nada ha cambiado.”


"Tenemos un presidente, Obama, por el cual no votamos"

"Si una editorial pequeña y radical se enfrenta a la Casa Blanca, la CIA, el Departamento de Defensa, el Pentágono, la NSA, la FBI, ¿cuáles son sus posibilidades de seguir existiendo tres años después? Contestarías que cero. Pero aquí estamos..."

El sol se ha resignado a entibiar la tarde londinense y Julian Assange parece tranquilo. 
En medio del acoso judicial, financiero y propagandístico; llevando a cuestas la hostilidad de tres gobiernos, entre ellos el más poderoso del planeta; satanizado por tirios y troyanos –las derechas occidentales lo acusan de terrorista y no faltan, desde las izquierdas, voces delirantes que ven en Wikileaks una fachada de la CIA–; puesto a competir en el terreno de la inteligencia con enormes instituciones de espionaje y represión; obligado a escoger entre una carambola de extradiciones que podría llevarlo a un juicio en Alexandria, Virginia, o la reclusión en la embajada de un país lejanísimo, pero amistoso, Julian Assange conserva la calma. No hay en él un optimismo desbordado. 
Por el contrario, su percepción del actual momento planetario tiene acentos sombríos:

“El fin de la guerra fría y de las disputas ideológicas clásicas nos llevó a una posición en la cual toda la Tierra se cocina simultáneamente en una misma ideología, la occidental, y no tenemos perspectiva.
Varios pensadores creen que se mueven en una corriente diferente y que tienen alguna perspectiva, pero eso es imposible. 
Necesitas llegar del profundo pasado o del profundo futuro o de otro planeta para tener ahora un adecuado sentido de la perspectiva, porque la ideología occidental domina por completo y ha penetrado el sistema. Tal vez los budistas, en todo caso, tengan alguna perspectiva distinta. 
Pero para todos los que venimos de una cultura europea, y eso incluye a América Latina, no hay una perspectiva adecuada. Este cambio ideológico domina la Tierra.

“Luego, hay muy poco espacio para movimientos, porque vivimos en una mediocracia: los medios definen el marco en el cual ocurre toda la acción política.
 Si los medios facilitan que la gente diga una cosa a un grupo y otra a otro, entonces esa es la estrategia más exitosa y eso es lo que la gente hace. 
Cuando los medios han manufacturado el consenso, cuando meten miedo o bombardean con propaganda, corrompen la percepción de la realidad, y andamos por ahí, en la niebla, sin saber en verdad dónde existimos. 
Y, ¿cómo puede la gente apoyar a un grupo o un proyecto determinado si no puede ver el lugar en el que existe? Es imposible.

Mentir produce ganancias

“Voltea a las campañas de difamación emprendidas por la Oficina Federal de Investigación (FBI por sus siglas en inglés) en contra de personas que hacían algo genuino, que promovían la justicia. 
Esas campañas desalientan a la gente que busca orientar a la sociedad hacia una situación de mayor justicia y le dificultan las cosas.
 Si esas personas comienzan a tener éxito y la gente lo reconoce, y son apoyadas y otros promueven ese proyecto, comienza a rendir frutos.
 Entonces las atacan con rumores y difamaciones y mentiras, difundidos por los medios del establishment y otros que actúan por mera inconciencia. Tal vez eso no frene al proyecto pero reduce su posibilidad de éxito, y ese es el ambiente político en el cual existimos.

Míralo desde otra perspectiva:
 ¿Por qué siempre son malos los vendedores de coches? ¿No debería haber unos buenos y otros no tan buenos? Pero ocurre que los que son honestos están en competencia con los que mienten y así no obtienen ganancias Y, ¿por qué mienten los que mienten? 
Porque la mayoría de la gente no sabe nada acerca de los coches. 
Así que es un ambiente en el cual mentir produce ganancias, lo cual implica que es peligroso comprar un auto usado.

–Cambiar la vida, dice Rimbaud. Transformar el mundo, dice Marx. Para nosotros, ambas consignas son una sola. ¿En qué te hace pensar esta frase de André Breton?

–Estoy totalmente de acuerdo con ella. Cualquier cosa que podamos hacer, con el mínimo significado, debe ser hecha en el mundo en el que vivimos. Si no conocemos el mundo lo que hacemos no tiene significado. Así que para empezar tenemos que conocer.
 ¿Y cómo conocemos? A partir de nuestra propia experiencia, pero también a partir de la experiencia de otros. Otros tienen mucha más experiencia de la que nosotros podríamos tener.
 ¿Y cómo nos transmiten su experiencia? Por medio de las palabras.

“Lo primero que hay que hacer es cambiar el sistema de conocimiento, el flujo de información y la educación. 
Me di cuenta de esto hace mucho, y por eso no me metí a la política sino que empecé con Wikileaks: porque dar a conocer información, sacar fuentes primarias y hacerle la vida difícil a las instituciones que se manejan con secretos, son cosas que cambian el entorno de los medios, el ambiente del conocimiento.”

“La gente necesita ver la esperanza. Para involucrar a gente buena tienes que mostrarle que una actividad determinada llevará a buenos resultados, y para eso se requiere de motivaciones éticas. 
Pero al final, todo se reduce a cuánto se puede conocer la circunstancia política. Si regresamos a la clásica descripción marxista, la gente debe reconocer su propia clase y posición. 
Si los individuos no reconocen que están juntos, bajo determinadas condiciones, todo lo demás no tiene esperanza. En un contexto moderno, debemos permitir que la gente reconozca sus condiciones y ello significa dificultarle la posibilidad de mentir pero, sobre todo, hacer que para los políticos sea difícil mentir.

“Uno de mis descubrimientos aquí en Londres es cuánto miente la gente y qué tan seguido, y cuán normal es que la gente del establishment mienta, ponga trampas.
 Es lo mismo en Suecia. De hecho, con todos los países con los que he tratado, que han sido imperios; también en España –que durante mucho tiempo fue la cabeza de un imperio–, ese parece ser el resultado cultural, porque cuando tienes un imperio necesitas decirle una cosa a los campesinos, otra a los trabajadores industriales, otra a las trabajadores en los medios, otra a los banqueros, otra a los que apoyan desde el exterior, y así reduces la oposición y maximizas el apoyo.
 Creo que ese es un resultado natural para los grandes partidos políticos, si quieren permanecer en el poder durante mucho tiempo.
 Pero estas promesas entran en conflicto, así que la única manera que tienes de resolver estos conflictos es mentir. Por eso siempre he pensado que la política, como se hace tradicionalmente, no genera esperanzas.”

–Y sin embargo, te has postulado como candidato al Senado australiano y estás formando un partido político en tu país...

–Y ahora según las encuestas en Australia, tenemos 40 por ciento del apoyo de la gente menor de 30 años, a pesar de ser la primera elección en la cual contendemos...

–Sea. Pero ahora estás en la lucha por el poder; un partido es un instrumento para luchar por el poder.

–Un tipo de poder, sí, pero en esencia es el mismo tipo de poder por el cual Wikileaks ha luchado: el poder de revelar, de sacar la verdad a la luz.

–Quieres ganar una elección.

–Sí, pero no para hacer gobierno. Contendemos por el Senado, que es la cámara que fiscaliza, su función es vigilar al gobierno y hacer comparecer a los funcionarios.
 En Australia no tenemos el cargo de presidente, así que no importa qué tan popular sea, no puedo ganar. Tenemos un primer ministro, pero es elegido por el Parlamento. Así que tenemos que llegar a una posición en la cual controlemos más de la mitad del Parlamento. Quizá en algunos años, pero no en este.

–Julian, cuando fundas un partido y contiendes en una elección, siempre corres el peligro de llegar al poder.

–Sí (risas). Pero en esta elección lograríamos una posición de poder relativo: de uno a tres senadores. 
Eso es relativamente poderoso, pero es un poder pequeño comparado con el que Wikileaks ya ostenta como organización.

El imperio de los países angloparlantes

“Muchas veces los australianos se llaman a sí mismos, con desprecio, el estado 51. Pero es un hecho: Australia es un estado de Estados Unidos que no tiene derecho al voto. 
Tenemos un presidente, Obama, por el cual no votamos. Una vez que reconoces esto –yo me di cuenta hace 10 años–, comprendes que tienes que interactuar directamente con el imperio.
 Tienes que interactuar directamente con el gran centro de poder. No puedes tener la actitud de me ocupo de lo mío. Pero lo importante es la alianza anglófona, a la que quizá deberíamos llamar el imperio occidental: la alianza de Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Australia, Nueva Zelanda.

“Es una alianza que comparte inteligencia: muchos documentos oficiales estadunidenses están clasificados como “secreto/no forn”. 
¿Qué significa este “no forn”? Significa "no extranjeros" (no foreigners), es decir, que el documento está vetado para cualquier ciudadano de los socios aliados de Washington como Alemania o Italia, así se trate de un agente de seguridad o de un empleado de la OTAN.

“Pero una regla recientemente aprobada por los servicios de inteligencia de Estados Unidos establece que ciudadanos de Gran Bretaña, Australia y Canadá pueden tener acceso a documentos “no forn”.

“En Wikileaks revelamos un enorme ejercicio conjunto de inteligencia militar de alta tecnología que involucra a Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Gran Bretaña, que se lleva a cabo anualmente: se llama Operación Reto del Imperio [http://goo.gl/cWaTc]. 
Si alguien hace algo molesto, todos los satélites espías se comunican entre sí, además de los aviones y las tropas de esos cinco países, para enfrentar la situación. 
Esa es la manera en que internamente se conciben y se llaman a sí mismos el imperio. Así que mover políticamente a Australia es una manera importante de mover políticamente al imperio, porque Australia es parte de él.”

–Es una perspectiva. Pero en lo inmediato, me parece que eres la persona que ha sufrido la peor persecución política internacional desde León Trotsky.

–No estoy seguro de que la comparación sea natural –rezonga Assange–. 
En lo que probablemente tengas razón es en que la amenaza que el Kremlin veía en Trotsky es similar a la amenaza que el imperio occidental percibe en mí: tanto un símbolo como un liderazgo práctico. Y en ambos casos se trata de percepciones.

“¿Qué amenaza real represento para el establishment occidental? ¿Y qué amenaza real representaba Trotsky para la Unión Soviética? Es difícil de evaluar.
 Pero, finalmente, si hay una amplia percepción de amenaza, entonces hay una amenaza. 
Un poco como en el futbol: ¿qué importa si gana un equipo o el otro?
 Eso no cambia gran cosa.
 Pero para que un balón sea relevante, basta con que mucha gente sienta que lo es.”

–En todo caso, eres un balón que vive bajo persecución. Y bajo amenaza.

–Hubo una amenaza de asalto a la representación de Ecuador por parte del gobierno británico. 
Hubo policías bajando por cuerdas, esta embajada rodeada de policía, temprano en la mañana, y una amenaza formal por escrito. La indignación por el intento de violación a la soberanía de la embajada llevó a que el gobierno británico se retirara, y no volverá a intentarlo. 
Puede realizar otro tipo de ataques pero no va a intentar asaltar la embajada. Pueden resoplar todo lo que quieran. 
La realidad es que Ecuador evaluó la situación y me dio asilo político.

–Algunos, en los medios pro occidentales, y no digo que esté de acuerdo con ellos, afirman que es paradójico que le hayas pedido asilo a un gobierno acusado de reprimir la libertad de expresión.

–No hay paradoja. Sería una paradoja si pidiera asilo a un país que no ofrece asilo.
 Nadie hace un juicio semejante acerca de alguien que pide asilo a Estados Unidos; no dicen cómo puedes pedir asilo allí en donde ha colapsado el imperio de la ley, etcétera. 
De hecho, no pocos de los ataques internacionales contra la reputación de Ecuador en materia de libertad de expresión son simplemente intentos por descalificarme, y en esos casos el gobierno ecuatoriano es sólo un blanco de proximidad. 
En lo que a mí respecta, son completamente irrelevantes. 
Mi asilo no tiene nada que ver con eso y, además, no soy vocero del gobierno de Quito.
 Por lo demás, esas afirmaciones de que Ecuador tiene a periodistas en prisión, de que Ecuador manda rutinariamente a periodistas a la cárcel, son falsas.

Organizaciones humanitarias, corruptas y con sesgo

“Toma el caso del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), un grupo conservador estadunidense, con sede en Nueva York, fundado por la prensa del régimen, o el de Reporteros sin Fronteras: ellos tienen listas de periodistas en prisión en muchos países, pero en Ecuador el número es de cero.
 En Turquía hay 48. Veamos a la Freedom House, fundada por el gobierno estadunidense; cada año saca listas relacionadas con la libertad de la prensa. 
Tiene tres categorías: libre, parcialmente libre y no libre. Por supuesto que clasifica a Estados Unidos como libre, igual que a Gran Bretaña y a Suecia; así clasifica a la mayoría de los países occidentales. 
Antes de que yo entrara a esta embajada, la Freedom House ponía a Ecuador como parcialmente libre; una vez que me dieron refugio, Ecuador fue reclasificado como no libre.

“En el caso de Human Rights Watch (HRW), si bien en ocasiones ha hechos cosas buenas, como en el caso de Baréin, se excede en relación con Rusia y se excede en los casos de Venezuela, Ecuador y otros países. 
Y eso se refleja en su personal y su financiamiento. Echemos un vistazo a su personal: su encargada de Iniciativas Globales, Minky Worden [http://goo.gl/C0Gs3], trabajó escribiendo los discursos para el procurador general de Estados Unidos. 
Y hace tres meses, su marido, Gordon Crovitz, exhortó, en The Wall Street Journal, a que me acusaran por espionaje [http://goo.gl/XPTve].
 El año pasado Amnistía Internacional (AI) contrató a Suzanne Nossel, funcionaria del Departamento de Estado durante mucho tiempo, la cual hizo publicar carteles de respaldo a la presencia de la OTAN en Afganistán [http://goo.gl/bo9t9].

“Tanto AI como HRW se han rehusado a reconocer a Bradley Manning como prisionero de conciencia. La definición de prisionero político, según las propias directrices internas de AI, es que la supuesta ofensa sea de naturaleza política, o que la acción se llevó a cabo con una intención política, o que la investigación se llevó a cabo por factores políticos, o que la investigación se politizó, o que el encarcelamiento está politizado. 
Es indiscutible que Bradley Manning cubre la mayoría de estas condiciones y, sin embargo, AI nos ha dicho que no se va a tomar la molestia de determinar si Bradley Manning puede ser declarado prisionero de conciencia o prisionero político en tanto no sea sentenciado.
 ¿De qué va a servir entonces? 
Cuando esas organizaciones vean por dónde soplan los vientos políticos, y cuando Manning esté en prisión enfrentando cadena perpetua o la pena de muerte, sólo entonces, y si con ello pueden obtener un beneficio político, lo declararán prisionero político. Pero no antes.

“Así que estas organizaciones están en bancarrota y en general no se puede confiar en ellas. 
Si ves lo que dicen de un país que no está de este lado ni de aquél, como Guinea Ecuatorial, entonces quizá se pueda confiar en lo que dicen. Pero si hablan de Bradley Manning, Ecuador, Rusia o Estados Unidos, sus agendas están demasiado sesgadas.

“Amnistía fue una organización popular; obtenía de la sociedad la mayor parte de su financiamiento, pero eso ha cambiado. 
Cuando una organización acepta ser financiada por los gobiernos, o por organizaciones del establishment, como las fundaciones Rockefeller o Ford, ¿quiénes son sus interlocutores reales? 
Cuando Amnistía saca un comunicado de prensa, ¿se dirige al público o a quienes la financian? En suma, se trata de organizaciones corruptas y hay que ver de dónde sacan su dinero y cómo reclutan a su personal.”

Te habrían dicho que nuestras probabilidades eran cero...

–¿Cuál ha sido tu mayor satisfacción en los anteriores tres años?

–Bueno, supongo que hay una diaria satisfacción política. El evento aislado más satisfactorio fue cuando la gente tomó Alejandría (Egipto, finales de enero de 2011), seguro, eso fue... 
A pesar de que, claro, la revolución egipcia ha seguido teniendo algunas victorias y algunas derrotas; pero en ese momento fue muy satisfactorio, porque estábamos profundamente involucrados, monitoreando lo que pasaba, en relación con la gente de allá, y publicando información.

“Una satisfacción más amplia ha sido la de impedir que nuestra gente sea arrestada, detenida o encarcelada, mantener a la organización en funcionamiento e impedir que quiebre. 
No hemos despedido a nadie del equipo por razones financieras, aunque la gente haya tenido que ajustarse a reducciones salariales de 40 por ciento, como resultado del bloqueo financiero. 
No han desmantelado la organización, no han podido meter en prisión a ningún miembro de nuestro personal, aún. Y yo estoy en una posición difícil, pero puedo seguir trabajando.

Así que si alguien te dijera: una editorial pequeña y radical se enfrenta a la Casa Blanca, la CIA, el Departamento de Defensa, el Pentágono, la NSA, el FBI, ¿cuáles son sus posibilidades de seguir existiendo tres años después? Contestarías que cero. Pero aquí estamos, y eso es satisfactorio.

Pedro Miguel
La Jornada

(Con colaboración e información de Tania Molina Ramírez)

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2013/06/13/politica/002n1pol


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