
La
defensora de los Derechos Humanos de Colombia, Piedad Córdoba,
desmintió en entrevista para teleSUR que se haya reunido con las Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y denunció que zonas rurales
al oeste del país se encuentran plagadas de paramilitares y sumidas en
la extrema pobreza sin que el Gobierno actúe al respecto.
Alertó que
estas falsas afirmaciones buscarían despertigiar su labor humanitaria.
Medios colombianos, que citaron a un alto funcionario del Gobierno central, señalaron que Córdoba había desaparecido este viernes cuando se encontraba recogiendo información para su programa Causa Justa, que se estima salga al aire a través de teleSUR el próximo año.
“Al igual que mucha gente estoy muy sorprendida porque pienso que la información de mi desaparición tiene una intencionalidad para perjudicar el trabajo que se ha venido haciendo como defensora de DDHH”, señaló.
El subdirector de la Policía Nacional, José Roberto León, afirmó que Piedad Córdoba se había evadido de la escolta que le habían asignado las fuerzas de seguridad para llevar a cabo su misión.
Al respecto, Córdoba aseguró que informó de su recorrido en todo momento y que cuando debían atravesar el río de Urabá, en el departamento de Antioquia (oeste), el escolta manifestó que no podía continuar acompañándola sino hasta ese punto.
“Él dijo que no podía acompañarmos sino hasta ahí y le dijimos muchas gracias”, agregó.
“No se por qué difundieron esa información falsa porque nosotros le dijimos al comandante de la Policía, que estuvo todo el tiempo con nosotros, que era mejor que nos mandaran personal oficial, personas que la comunidad pudieran identificar, porque es una zona donde no puede entrar ningún actor armado del conflicto”, explicó.
“Por eso insisto en que esa alarma estaba más bien dirigida a pensar que yo supuestamente estaba reunida con miembros de las FARC, pero cumplí con la tarea y nos devolvimos enseguida”, añadió.
Medios colombianos, que citaron a un alto funcionario del Gobierno central, señalaron que Córdoba había desaparecido este viernes cuando se encontraba recogiendo información para su programa Causa Justa, que se estima salga al aire a través de teleSUR el próximo año.
“Al igual que mucha gente estoy muy sorprendida porque pienso que la información de mi desaparición tiene una intencionalidad para perjudicar el trabajo que se ha venido haciendo como defensora de DDHH”, señaló.
El subdirector de la Policía Nacional, José Roberto León, afirmó que Piedad Córdoba se había evadido de la escolta que le habían asignado las fuerzas de seguridad para llevar a cabo su misión.
Al respecto, Córdoba aseguró que informó de su recorrido en todo momento y que cuando debían atravesar el río de Urabá, en el departamento de Antioquia (oeste), el escolta manifestó que no podía continuar acompañándola sino hasta ese punto.
“Él dijo que no podía acompañarmos sino hasta ahí y le dijimos muchas gracias”, agregó.
“No se por qué difundieron esa información falsa porque nosotros le dijimos al comandante de la Policía, que estuvo todo el tiempo con nosotros, que era mejor que nos mandaran personal oficial, personas que la comunidad pudieran identificar, porque es una zona donde no puede entrar ningún actor armado del conflicto”, explicó.
“Por eso insisto en que esa alarma estaba más bien dirigida a pensar que yo supuestamente estaba reunida con miembros de las FARC, pero cumplí con la tarea y nos devolvimos enseguida”, añadió.
Por otra
parte, indicó que la razón por la que el ministro del Interior, Germán
Vargas, se había hecho eco de esa información (de su desaparición), es
por el interés de su candidatura presidencial. “Por eso yo supongo tan
mala intensión de desconocer mi trabajo humanitario”, afirmó.
La
exsenadora destacó la importancia que tiene el trabajo que ha venido
haciendo en distintas comunidades, porque refleja la situación en que
realmente viven los indígenas afrodescendientes, mujeres, hombres, niños
y niñas en Colombia.
Córdoba realizó una visita a la comunidades de Pavarandó, Chigorodó y Mutatá ubicadas en la zona fronteriza de Antioquia y Chocó (oeste) donde constató la vulnerabilidad que tienen los habitantes a ser desplazados y asesinados por grupos armados de extrema derecha.
En este sentido, expresó que con el rumor de su desaparición, el Gobierno colombiano muestra el temor que tiene ante la visibilidad de las cosas preocupantes que vienen pasado en la región por el interés de las tierras.
“Hay cosas que son absolutamente sorprendentes y que no se explica cómo el Gobierno dice no tener conocimiento”, apuntó.
La defensora de DDHH aseguró que tanto el Gobierno, como la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo tienen documentos que dan cuenta de la presencia de paramilitares en la región, que estimó en unos 500.
Córdoba realizó una visita a la comunidades de Pavarandó, Chigorodó y Mutatá ubicadas en la zona fronteriza de Antioquia y Chocó (oeste) donde constató la vulnerabilidad que tienen los habitantes a ser desplazados y asesinados por grupos armados de extrema derecha.
En este sentido, expresó que con el rumor de su desaparición, el Gobierno colombiano muestra el temor que tiene ante la visibilidad de las cosas preocupantes que vienen pasado en la región por el interés de las tierras.
“Hay cosas que son absolutamente sorprendentes y que no se explica cómo el Gobierno dice no tener conocimiento”, apuntó.
La defensora de DDHH aseguró que tanto el Gobierno, como la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo tienen documentos que dan cuenta de la presencia de paramilitares en la región, que estimó en unos 500.
Asimismo,
destacó que embajadas como la de Estados Unidos y Gran Bretaña, tienen
conocimiento del caso y que incluso se han reunido con las comunidades
pero no han logrado que la invasión a las tierras cese.
Córdoba resaltó que paramilitares han llevado drogas hasta estas zonas del oeste de Colombia para enviciar a los jóvenes de las comunidades así como también sembrar la prostitución.
Adicionalmente, aseguró que empresas internacionales han realizado pagos millonarios para explotar el cerro Cara de Perro, el cual es un zona espiritual para los indígenas, pero rico en minerales como el cobre.
Córdoba resaltó que paramilitares han llevado drogas hasta estas zonas del oeste de Colombia para enviciar a los jóvenes de las comunidades así como también sembrar la prostitución.
Adicionalmente, aseguró que empresas internacionales han realizado pagos millonarios para explotar el cerro Cara de Perro, el cual es un zona espiritual para los indígenas, pero rico en minerales como el cobre.
teleSUR/sa-MM