
Mientras Cuba se prepara para iniciar perforaciones petroleras frente a sus costas, políticos derechistas están buscando como impedirlo, argumentando los “daños potenciales que podrían sufrir las playas del estado en caso de un derrame a gran escala”, reporta el diario El Nuevo Herald de Miami, identificado a la mafia cubanoamericana.
El representante republicano de Sarasota, Vern Buchanan, reporta, “presentó una legislación que permitiría al Departamento del Interior de EEUU negar contratos de arrendamiento de petróleo y gas estadounidense a las compañías que participen en las operaciones de perforación petrolera en Cuba”.
El senador Bill Nelson “planea presentar de nuevo una legislación para retirar las visas estadounidenses a los ejecutivos de dichas compañías.
Nelson tiene además la esperanza de definir su posición en una reunión no fijada todavía con directivos de la gigante energética española Repsol, la cual está trabajando con Cuba”.
La representante cubanoamericana Ileana Ros-Lehtinen, presidenta de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara, apoya una legislación que “negaría visas e impondría sanciones de exportación y otras penalidades a las compañías que participen en las operaciones de Cuba”.
Una plataforma de perforación construida en China llegaría a Cuba a comienzos del 2011, despejando el camino para la exploración a gran escala de los yacimientos de crudo hasta ahora inexplorados.
Compañías con contratos para buscar petróleo y gas en las aguas cubanas del Golfo de México ya comenzaron los preparativos para perforar una vez que la plataforma Scarabeo 9 llegue a la isla de gobierno comunista.
Un funcionario de Saipem, una unidad de la petrolera italiana Eni SpA, dijo el viernes que la enorme plataforma semi sumergible debería salir a fin de año de los astilleros Yantai Raffles en Yantai, China.
La travesía a Cuba demoraría dos meses y una vez que llegue sería puesta en operación casi inmediatamente, dijo la fuente, que pidió no ser identificada.
Será utilizada para abrir un pozo de exploración por parte de un consorcio liderado por el gigante español Repsol YPF, que en el 2004 perforó el único pozo marítimo en Cuba y dijo que encontró hidrocarburos.
La parte cubana del Golfo de México está dividida en 59 bloques, 17 de los cuales fueron contratados por compañías como Repsol, la malaya Petronas, la brasileña Petrobras, la venezolana PDVSA y PetroVietnam. Repsol está asociada con la noruega Statoil y con ONGC Videsh Limited, una unidad de la India Oil and Natural Gas Corp.