El 8 de septiembre de 1983, dos aeronaves ligeras pertenecientes a la Alianza Revolucionaria Democrática (ARDE), liderada por el excomandante sandinista Edén Pastora ("Comandante Cero"), perpetraron un sorpresivo ataque aéreo contra la ciudad de Managua.
Este acontecimiento marcó el primer bombardeo aéreo que sufrió la capital nicaragüense desde la caída del régimen de Anastasio Somoza en 1979
El desarrollo del ataque
Los objetivos iniciales: Los atacantes planeaban bombardear la Casa de Gobierno (sede del Ejecutivo), instalaciones militares estratégicas y un centro de comunicaciones
El bombardeo al aeropuerto: Una de las aeronaves, un bimotor Cessna 404, consiguió lanzar dos bombas de 150 libras sobre el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino (entonces llamado Aeropuerto de Managua).
El ataque provocó daños severos en la torre de control, en los hangares de la línea aérea nacional Aeronica y destruyó la oficina de recepción de autoridades diplomáticas.
Horas antes del ataque, por esa misma sala había pasado el ministro de Asuntos Exteriores de Vietnam
El ataque residencial: Una segunda aeronave sobrevoló zonas residenciales de la capital y soltó explosivos cerca de la residencia del ministro de Relaciones Exteriores, el sacerdote Miguel d’Escoto Brockmann
Desenlace y consecuencias
Derribo de la aeronave: La defensa antiaérea del Ejército Popular Sandinista reaccionó con rapidez y logró derribar el Cessna 404, el cual se estrelló directamente contra la propia terminal del aeropuerto
Bajas: En el impacto murieron los dos tripulantes del avión, identificados como Agustín Román (un piloto militar desertor de Aeronica) y Sebastián Muller.
El ataque también dejó a varios trabajadores civiles heridos en tierra
Implicaciones internacionales: El gobierno sandinista denunció formalmente que el ataque contó con el financiamiento y logística de la CIA estadounidense, revelándose posteriormente que la aeronave había sido equipada con explosivos en la base aérea de Ilopango, en El Salvador, y que operaba bajo las órdenes de las fuerzas insurgentes ("Contras") respaldadas desde el exterior
