Las familias de Lucas Aguilera y Paula Giménez recibieron el 18 de junio una nueva comunicación telefónica por parte de ambos ciudadanos argentinos secuestrados en Libia del Este desde el pasado 24 de mayo, junto a otras ocho personas voluntarias integrantes de una misión humanitaria internacional de solidaridad con Palestina.
Los diez integrantes del Convoy Terrestre Global Sumud Magreb permanecen privados de su libertad desde entonces.
La comunicación permitió constatar que tanto Lucas como Paula se encuentran físicamente estables y en mejores condiciones generales que durante las semanas anteriores.
Sin embargo, la conversación volvió a confirmar la persistencia de un escenario de profunda incertidumbre e indefensión jurídica.
A veintiséis días de su detención arbitraria, continúan sin recibir información clara, oficial y verificable sobre su situación procesal.
Tampoco existen precisiones respecto de los plazos de la investigación en curso, las condiciones de una eventual liberación o los tiempos previstos para la resolución de su caso.
La opacidad sobre los procedimientos a los que están siendo sometidos sigue siendo absoluta.
Esta falta de información mantiene la preocupación de las familias y de las organizaciones que acompañan el caso, ya que las personas detenidas continúan privadas de su libertad sin acceso pleno a las garantías procesales más básicas ni a información suficiente sobre las acusaciones o actuaciones que se llevan adelante en su contra.
Lucas Aguilera y Paula Giménez permanecen detenidos por haber participado en una iniciativa civil, pacífica y humanitaria organizada para facilitar el ingreso de ayuda de emergencia, alimentos, medicamentos y asistencia médica a la población palestina.
Gestiones diplomáticas y consulares
Durante los últimos días continuaron las gestiones diplomáticas impulsadas por familiares, organizaciones y equipos jurídicos de distintos países.
En este marco, el cónsul de Portugal pudo realizar una visita y continúan las solicitudes de gestiones consulares y jurídicas impulsadas por los familiares y el equipo de NODAL hacia los distintos Estados involucrados, así como las acciones de los abogados designados para acceder a visitar y asistir a los diez voluntarios y voluntarias.
Sin embargo, las familias siguen reclamando información oficial, directa y verificable sobre la situación de los diez voluntarios, así como acceso pleno a sus representantes legales y garantías efectivas de debido proceso.
La solidaridad internacional no es un delito
Lucas Aguilera y Paula Giménez forman parte de una misión humanitaria internacional cuyo objetivo era expresar solidaridad con el pueblo palestino y reclamar el ingreso de ayuda humanitaria a Palestina.
Su participación se encuentra amparada por los principios del derecho internacional humanitario y por los derechos fundamentales de asociación, expresión y solidaridad internacional.
Junto a ellos permanecen detenidos Matías Álvarez Rodríguez (Uruguay), Alicia Armesto Núñez (España), Domenico Centrone (Italia), Leonarda Alberizia (Italia), Ana Margarida França Santana Baptista (Portugal), Lauro Kwoczala (Polonia), Ashraf Khoja (Túnez) y Jenelle Jones (Estados Unidos).
Por ello seguimos exigiendo: La inmediata liberación de Lucas Aguilera, Paula Giménez y de la totalidad de las personas voluntarias detenidas.
Información oficial, clara y verificable sobre su situación jurídica y procesal.
Acceso pleno a la defensa y a todas las garantías del debido proceso.
El fin de cualquier forma de aislamiento, incomunicación u hostigamiento psicológico.
El fortalecimiento de las gestiones diplomáticas y consulares por parte de todos los Estados involucrados.
El acceso humanitario permanente e independiente para verificar las condiciones de detención y el estado de salud de las personas privadas de su libertad.
A 26 días de su detención arbitraria, la preocupación persiste.
No vamos a naturalizar que continúen privados de su libertad por haber participado en una misión humanitaria internacional. Los diez integrantes del Convoy Terrestre Global Sumud Magreb —los 10 del Magreb— permanecen detenidos sin información clara sobre su situación jurídica, sin acceso pleno a garantías procesales y sin certezas sobre su futuro inmediato.
Libertad para los 10 del Magreb. La ayuda humanitaria y la solidaridad no son delito.
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Fuente: NODAL