Me alegra que en nuestro país ya estemos comentando lo que en todo el mundo es una certeza: En Venezuela se fraguó un enorme complot contra el pueblo que dio como resultado una infame traición que está desmantelando la revolución bolivariana y entregando el poder a los gringos y al final, a la oligarquía vende-patria venezolana.
Este complot contra el pueblo, por su complejidad y profundidad, tuvo que ser organizado durante meses y no sólo por los pinches hermanos Rodríguez. ni por Diosdado, ni incluso por la cúpula de la Fuerzas Armadas y de seguridad y muchos altos cargos del Estado y el gobierno venezolano, sino también ( aunque suene a herejía política), por el propio presidente Maduro. Acordémonos que contento y relajado se mostraba " secuestrado" junto a su esposa en NY.
Nada que ver con el secuestro del líder panameño Manuel Antonio Noriega, años atrás, quien fue violentamente "extraído" por miles de tropas gringas.
Este hombre fue golpeado y encadenado como animal, para luego encerrarlo de por vida en una cárcel yanqui de máxima seguridad.
A los perpetradores de la traición les temblaron las rodillas y se olvidaron de la valentía del comandante Hugo Chávez, del deber ante la patria y su pueblo.
Tal vez no solo fue miedo, sino también, ambición, falta de principios revolucionarios, incapacidad de seguir el ejemplo del Sandino, el Ché, Allende y tantos verdaderos hombres que prefirieron morir antes que tomar el fácil camino de la traición.
Salvando las obvias diferencias, esto me recuerda a " nuestro" general Zelaya que a principios del siglo pasado, a espaldas del pueblo, pactó con los yanquis su salida del gobierno, la entrega del poder y su revolución liberal a sus contrincantes conservadores a cambio de un exilio dorado en... Estados Unidos.
La famosa " Nota Knox" sólo es una fábula.
Según parece, los únicos que en realidad no sabían de la traición fueron los valientes internacionalistas cubanos y un par de cientos de patriotas civiles y militares venezolanos que cayeron dando la cara al yanqui invasor.
Cada día que pasa, la traición se va completando.
Sin ninguna pena ni rubor los " gobernantes" alegremente entregan la riqueza nacional a los extranjeros, derogando leyes que la protegían y legislando a " mata-caballo" para favorecer el despojo.
Pronto las Fuerzas Armadas dejarán de ser Bolivarianas, se completará la barrida de verdaderos chavistas de los puestos públicos claves, y para poner la guinda en el pastel, apuraran las elecciones presidenciales, dónde los que contarán los votos serán también los gringos, quienes entronizaran en la presidencia y los Poderes del Estado a los ansiosos candidatos de la oligarquía... quienes demolerán hasta el último vestigio del chavismo y la revolución bolivariana del comandante Chávez y el gran pueblo venezolano.
Tengo la certeza que el presidente Maduro estará muchísimo tiempo ( quizá para siempre) en el país ' enemigo ". No creo que en la cárcel.
También tengo la certeza que el valiente pueblo venezolano no olvidará al comandante Chávez, y que algún día ( espero que sea pronto) retome su brillante destino en sus propias manos. Sin traidores.
