La Casa Blanca ha convertido la guerra en Irán en un espectáculo digital hecho de memes, referencias a videojuegos y dibujos animados, una estrategia que ha sido rechazada por veteranos de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y familiares de militares caídos, recoge The Washington Post.
Los videos —difundidos en las cuentas oficiales de Instagram*, TikTok y X de la Casa Blanca— mezclan imágenes reales de ataques con misiles con escenas de franquicias como 'Call of Duty', 'Bob Esponja', 'Top Gun', 'Grand Theft Auto' y 'Dragon Ball Z', a menudo acompañadas de efectos cómicos y bandas sonoras de rap.
Según la Administración de Donald Trump, la estrategia es parte de la campaña que tiene como objetivo mostrar la "fortaleza de la fuerza de combate más letal del mundo" e inspirar orgullo militar.
Sin embargo, estos clips son compartidos incluso cuando se reportan nuevas bajas entre las tropas estadounidenses, aumentando la indignación entre quienes conocen de cerca el costo de la guerra.
El medio recuerda que el mismo día en que un avión cisterna de la Fuerza Aérea se estrelló y murieron seis militares estadounidenses, la Casa Blanca difundió un video que intercalaba explosiones en Irán con celebraciones de un videojuego deportivo de Nintendo Wii.
En otra ocasión, un clip de un ataque con misiles se publicó con la canción 'Here Comes the Boom', del rapero Nelly, apenas un día después de que se informara de un misil Tomahawk estadounidense que mató a decenas de niños en una escuela primaria iraní.
"'Gamificar' o banalizar la guerra también socava el sacrificio de los estadounidenses que han muerto y oculta el costo de un conflicto abierto sin final claro", advirtió John Vick, director ejecutivo del grupo conservador Concerned Veterans for America.
Asimismo, el coronel retirado del Ejército Joe Buccino, exportavoz del Mando Central de EE.UU. y veterano de varias misiones en Irak y Afganistán, dijo que sintió "asco" cuando vio los primeros montajes que combinaban imágenes de la guerra en Irán con escenas de videojuegos y caricaturas.
La Casa Blanca ha reconocido que la polémica es parte del diseño, altos cargos de comunicación sostienen que la indignación pública impulsa las visualizaciones y amplifica el alcance del mensaje.
Por otro lado, algunos veteranos sospechan que la estrategia podría disminuir el apoyo a la guerra entre los estadounidenses llamados a combatir, al considerar que la estrategia es "de mal gusto" y rechazar la idea de que se produzcan videos sensacionalistas sobre el conflicto.
Asimismo, varios conservadores han expresado su frustración, señalando que la campaña de memes ha "deshonrado" a los soldados caídos y amenaza con un "profundo fracaso moral" para la sociedad en general.
*Perteneciente a Meta, calificada en Rusia como organización extremista, cuyas redes sociales están prohibidas en su territorio.

