El Llamado
Tras más de sesenta años de Bloqueo, Trump ha decidido endurecer aún más las medidas contra Cuba, apuntando directamente al suministro de combustible.
Esta decisión criminal, contraria al derecho internacional, atenta contra una nación y su pueblo.
Es un castigo colectivo que se extiende a la vida cotidiana de millones de personas.
La vida de los cubanos se ve asfixiada.
La falta de combustible y energía paraliza el país: escuelas y universidades se ven obligadas a cerrar, la producción agrícola e industrial no puede funcionar, el transporte se paraliza, a menudo el agua no llega a los hogares y aumenta el riesgo de crisis sanitarias y epidemias.
Se impide a las personas trabajar, pensar, decidir, vivir.
Los hospitales, ya bajo presión, luchan por garantizar incluso los servicios más básicos.
En las salas de oncología pediátrica, donde los niños luchan por vivir, la palabra asfixia ya no es una metáfora: es una amenaza concreta.
Ningún ser humano debería verse privado de oxígeno, atención, electricidad y esperanza.
Ningún país debería hacerle esto a un pueblo, especialmente al pueblo cubano, defensor del internacionalismo y el altruismo.
Presidente Trump, asfixiando a Cuba, ¡asfixiando al mundo!
La gente muere de asfixia.
También muere de silencio.
Rompan el silencio.
Comparte este llamamiento.
Que Cuba respire.
https://letcubabreathe.org/
