Palestina: Un grito en la oscuridad: Hind Rajab, “Por favor, ven, ven y llévame”

-Palestina: Un grito en la oscuridad: Hind Rajab, “Por favor, ven, ven y llévame”

«Europa en fila tras Washington: el alineamiento total en la agresión contra Irán»

«El doble estándar es obsceno. Mientras gobiernos europeos exigen inspecciones internacionales permanentes a las plantas nucleares iraníes, guardan un silencio absoluto frente al arsenal atómico de Israel, el único país de Medio Oriente que posee armas nucleares y que jamás ha firmado el Tratado de No Proliferación Nuclear. 

No hay sanciones, no hay inspecciones, no hay condenas. Solo complicidad. Para Irán, presión total. Para Israel, impunidad completa.

Este alineamiento se profundizó aún más cuando la Unión Europea avanzó en declarar a la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista, una medida exigida durante años por Washington e Israel. 

Con ello, Europa no solo criminaliza una institución central del Estado iraní, sino que se suma formalmente a la estrategia de desestabilización interna, sanciones económicas y aislamiento diplomático que busca asfixiar al país persa hasta forzar un cambio de régimen.»

Por: Nicolás Romero Reeves

Mientras Europa simula tensiones diplomáticas con Estados Unidos por la guerra en Ucrania o por el conflicto en torno a Groenlandia, en el tablero estratégico real mantiene una alineación férrea con Washington en uno de sus objetivos históricos: el derrocamiento de la República Islámica de Irán. 

Lejos de cualquier autonomía política, las principales potencias europeas han respaldado sin fisuras la escalada militar estadounidense e israelí contra Teherán, demostrando que las supuestas diferencias transatlánticas son, en el fondo, puro teatro.

La reciente filtración de un intercambio entre Emmanuel Macron y Donald Trump —difundida por el propio Trump— deja en evidencia esta coordinación. 

En la conversación, el presidente francés habla abiertamente de un “acuerdo sobre Irán” y reconoce el respaldo europeo a la llamada “guerra de los 12 días”, una ofensiva militar que tuvo como blanco directo infraestructuras iraníes bajo el pretexto de frenar su programa nuclear. 

No se trató de una acción unilateral de Washington y Tel Aviv, sino de una operación política y militar tolerada, validada y en la práctica apoyada por Europa.

El doble estándar es obsceno. Mientras gobiernos europeos exigen inspecciones internacionales permanentes a las plantas nucleares iraníes, guardan un silencio absoluto frente al arsenal atómico de Israel, el único país de Medio Oriente que posee armas nucleares y que jamás ha firmado el Tratado de No Proliferación Nuclear.

 No hay sanciones, no hay inspecciones, no hay condenas. Solo complicidad. Para Irán, presión total. Para Israel, impunidad completa.

Este alineamiento se profundizó aún más cuando la Unión Europea avanzó en declarar a la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista, una medida exigida durante años por Washington e Israel. 

Con ello, Europa no solo criminaliza una institución central del Estado iraní, sino que se suma formalmente a la estrategia de desestabilización interna, sanciones económicas y aislamiento diplomático que busca asfixiar al país persa hasta forzar un cambio de régimen.

La narrativa de la “amenaza iraní” sirve como excusa perfecta para justificar agresiones militares, bloqueos económicos y operaciones encubiertas, mientras se ignoran deliberadamente las violaciones sistemáticas del derecho internacional cometidas por Israel y Estados Unidos en toda la región. Europa, que gusta presentarse como defensora del multilateralismo y la legalidad internacional, ha quedado reducida a un actor subordinado, incapaz de sostener una política exterior propia cuando se trata de los intereses estratégicos de Washington.

En el fondo, el caso iraní revela la verdadera naturaleza de la relación transatlántica. Las discusiones públicas sobre Ucrania, comercio o territorios árticos no alteran el núcleo duro de la alianza imperial: contener a cualquier potencia que desafíe el orden hegemónico occidental. Irán, junto a Rusia y China, forma parte de ese eje que debe ser neutralizado a cualquier costo.

Europa no es un mediador. No es una fuerza de equilibrio. Es parte activa del cerco político, económico y militar contra Irán. 

Y cada inspección exigida, cada sanción aprobada y cada silencio frente a las bombas israelíes lo confirma.

https://www.revistadefrente.cl/europa-en-fila-tras-washington-el-alineamiento-total-en-la-agresion-contra-iran-por-nicolas-romero-reeves/
El más reciente Más antigua

Related Posts

Subscribe Our Newsletter