17/5/17

Brasil: Temer compró silencio de Cunha para ocultar corrupción en caso Petrobras

Una investigación realizada por el diario brasilero O Globo develó la presunta trama de corrupción que involucra al presidente de Brasil, Michel Temer.

Un audio al que tuvo acceso la publicación compromete al mandatario -que sucedió a la presidenta electa, Dilma Rousseff, tras un controvertido juicio político tildado por ella como un "golpe de Estado- por el supuesto pago del "silencio" del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, para que no develara detalles de la corrupción en Petrobras.

"Hay que mantener eso, ¿ok?", se escucha en una presunta grabación realizada por los dueños de la empresa JBS, Joesley Batista y Weisley Batista, mientras confesaban que mensualmente destinaban un importe a Cunha para que no hablara.

La gran delación

El diario considera que la delación de JBS tiene un "poder destrucción" aún mayor que el escándalo de Odebrecht. 

La confesión de ambos empresarios fue presentada en abril ante la Procuraduría General de la República en abril.

Según la versión O Globo, el diálogo grabado demuestra que Temer autorizó el pago y un video muestra cuando uno de sus operadores, el diputado del (PMDB-PR) Rodrigo Rocha Loures, recibe una mochila con 500.000 reales enviados por Joesley.

Aécio Neves (del Partido de la Social Democracia Brasileña), por su parte, fue grabado mientras pedía dos millones de reales a Joesley, que fue entregado a un primer presidente del PSDB. Ambas filmaciones fueron presentadas a la Policía Federal.

A Cunha, actualmente preso por corrupción, Joesley dijo haberle entregado unos 5 millones de reales; y 20 millones adicionales para la aprobación de una ley de exoneración de impuestos del sector avícola.

El dueño de JBS indicó que se había reunido en dos oportunidades por Temer "llevando un grabador escondido". 

Impeachment

Tras conocerse la revelación, el diputado Alessandro Molón presentó una petición de "impeachment" contra Temer. Manifestantes han tomado las calles para exigir que se aplique el procedimiento político que, hace un año, llevó al mandatario a suceder a Rousseff.

Con bocinas y concentraciones en la Avenida Paulista, muchos brasileños piden la salida del presidente y la convocatoria a elecciones directas.