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México Ambiental.- Con un contenido que presenta 5 veces más azúcar que proteína y con una equivalencia de 3 cucharadas cafeteras de azúcar por porción, la organización mexicana El Poder del Consumidor realizó una investigación del producto denominado a Gerber Bebible de Nestlé de 110 ml cuyo resultados son concluyentes:
No recomendado para consumo en bebés.
Y no recomendable para consumo habitual en niños aunque se puede ofrecer como postre a un niño mayor de 3 años.
La Organización Mundial de la Salud y la Norma Oficial Mexicana de Orientación Alimentaria recomiendan evitar azúcares y Gerber Bebible de Nestlé es básicamente carbohidratos, agua y azúcar. Con este producto, la transnacional Nestlé engañaría a los consumidores y pondría en riesgo la salud de los principales consumidores: Los bebés mexicanos.
En este contexto, en 2012 Nestlé México invirtió 9 millones de dólares –algo así como 120 millones de pesos- para la instalación y operación de una planta procesadora de productos de donde saldrá a la venta Gerber Bebible de Nestlé y otras bebidas refrigeradas para bebé que inundarán el mercado mexicano.
La nueva planta produce las bebidas refrigeradas de las marcas Gerber Bebible, Petit, Blend y Yogurth Batido Gerber y estima ventas de más de 62 millones de dólares al año, que equivale a 800 millones de pesos, seis veces y media más que la inversion original.
La empresa Nestlé, en su líneas Gerber y en otros productos, incumple con normas oficiales mexicanas en materia de publicidad pues recurre a omisiones y a publicidad engañosa lo que afecta la decisión del cliente consumidor.
La investigación refiere que Gerber Bebible presenta un alto contenido de sal de 60 miligramos por porción, por lo que tampoco es recomendable para consumo de bebés.
La alternativa para las mamás, dice El Poder del Consumidor, es preparar para los bebés un yogurt natural casero batido con la fruta.
De acuerdo a la organización mexicana de defensa de los consumidores, cada porción de 110 mililitros del Gerber Bebible de Nestlé contiene 14 gramos de azúcar, lo que equivale a 2.8 cucharadas cafeteras.
Dijo que el consumo de cantidades tan altas de azúcar en lactantes no es recomendable, puesto que apenas empiezan a descubrir sabores y gustos. Demás, generar desde temprana edad un gusto por alimentos tan dulces desplazará el gusto por el consumo de alimentos naturales.
El trabajo de investigación fue liderado por la nutrióloga Xaviera Cabada que es coordinadora de Salud Alimentaria de El Poder del Consumidor, quien evaluó las verdaderas características y el valor nutricional de este Gerber Bebible de Nestlé que se describen a continuación:
Gerber Bebible de Nestlé (alimento lácteo fermentado sabor natural 110 ml, menos de media taza)
Azúcar
Cada porción de 110 mililitros contiene 14 gramos de azúcar, lo que equivale a 2.8 cucharadas cafeteras. La edad sugerida por los productores de este producto es para bebés mayores de 12 meses.
Sin embargo, de acuerdo con organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), infantes menores de 2 años no deben consumir azúcar añadida.
De igual manera, la Norma Oficial de Orientación Alimentaria establece se deben evitar azúcares añadidos en lactantes (www.promocion.salud.gob.mx/dgps/norma oficial mexicana nom-043 SSA2 2005.pdf).
Un bebé se considera aún lactante hasta la edad de 2 años, ya que la indicación nacional e internacional de lactancia materna es alimentar al bebé con leche materna hasta los 2 años.
Se recomienda la lactancia materna de 0 a 6 meses de forma exclusiva y continuar alimentando al bebé con la leche de su madre, puesto que le proporcionará aún hasta dos tercios de la energía total requerida (OMS, 2010).
Proporcionar este producto, con casi 3 cucharadas de azúcar, a un lactante es de mayor riesgo que para cualquier otra edad, ya que el alto consumo de azúcar está directamente asociado a padecimientos como obesidad y diabetes (ajcn.nutrition.org/Intake of sugar.pdf+html).
Por otro lado, se ha observado que los altos consumos de azúcar provocan adicción, pues una vez que se convierte en hábito es mucho más difícil dejarla de consumir.
El consumo de cantidades tan altas de azúcar en lactante no es recomendable, puesto que apenas empieza a descubrir sabores y gustos.
Generar un gusto por alimentos tan dulces desplazará el consumo de alimentos naturales (ajph.aphapublications.org/doi/pdf/fruits vegetables milk).
Promover esto en lactantes es peligroso, ya que ante el alto consumo de azúcares se generará un gusto y adicción por los alimentos intensamente dulces, lo cual llevará a ese bebé a generar malos hábitos de alimentación no aceptando los alimentos naturales o caseros.
Es preocupante que la industria recomiende como una opción saludable este tipo de productos para un lactante.
Sodio
60 miligramos por botecito.
Es frecuente que se añada sodio a los productos para mejorar el sabor; sin embargo, en lactantes no se recomienda la sal.
El consumo de sodio recomendado para lactantes es el proveniente de la leche materna y los alimentos naturales de su propia región.
Proteína: Se incluye en la investigación el rubro de proteína, ya que es un elemento del producto que se establece en el etiquetado aunque su contenido realmente no es alto.
Cada botecito contiene 2.5 gramos.
En comparación con las altas cantidades de azúcar que el producto ofrece, el beneficio que la proteína pudiese contener se ve mermado.
El producto contiene 5 veces más azúcar que proteína.
Los lactantes en especial requieren de buenas fuentes de proteína, pero lo ideal es consumirlas de fuentes naturales.
Ingredientes
Leche estandarizada parcialmente descremada pasteurizada de vaca, jarabe saborizado (10% compuesto de agua, azúcar, saborizante natural y ácido cítrico para dar acidez), azúcar, almidón (para dar consistencia), lactato de calcio, cultivos lácticos.
El segundo ingrediente es jarabe saborizado, el cual está compuesto principalmente de azúcar, y el tercer ingrediente es nuevamente azúcar.
Recientemente se publicaron algunos resultados de la Encuesta Nacional de Nutrición 2012 que reveló un alza bastante considerable en la incidencia de diabetes con un 30%.
Asimismo, se observa que en los últimos 6 años el número de personas con diabetes diagnosticados pasó de 4.3 millones a 6.4 millones, de los cuales sólo 1.6 millones tienen un control adecuado y 1.8 millones ya presentan alguna complicación, como falla renal, amputación, infarto o ceguera.
Se estima que una cifra similar, es decir, al menos otros 6.4 millones de mexicanos también padecen diabetes, aunque todavía no estén enterados.
Es importante mencionar, además, que de acuerdo con la Guía roja y verde de transgénicos de Greenpeace, la empresa Gerber de Nestlé utiliza ingredientes provenientes de transgénicos en sus productos (http://www.greenpeace.org/mexico/es/).
El engaño publicitario y en los etiquetados ha contribuido enormemente a los padecimientos que actualmente se viven en el país, como el sobrepeso, obesidad y diabetes.
Es prioritario que los etiquetados no engañen a los consumidores y no desorienten, haciendo creer que son opciones saludables de consumo cuando no lo son.
Etiquetado
El etiquetado frontal contiene el título “Gerber” y justo abajo la imagen de un bebé, que es la marca registrada por la empresa.
Debajo de la carita del bebé tiene una leyenda con letras de colores que dice “Bebible”.
No se logra visibilizar qué tipo de producto es pero da a entender que es un yogurt bebible.
El fondo es azul y se muestra un líquido blanco lechoso.
En la parte inferior dice con letras pequeñitas de tamaño aproximado a 2 milímetros, muy difícil de leer, dice que es un “alimento lácteo fermentado sabor natural”.
En la parte lateral derecha del envase contiene las calorías por envase, de acuerdo con las GDA (Guías Dietarias de Alimentación), el formato que ha adoptado la industria es su etiquetado para orientar al consumidor; sin embargo, se ha demostrado que en realidad no tienen sustento científico, engañan y desorientan al consumidor.
El doctor Barquera del Instituto Nacional de Salud Pública realizó un estudio en dónde el 98% de los estudiantes de nutrición no lograron comprender este tipo de etiquetados correctamente.
En este caso una clara evidencia de la falta de solidez científica es que el porcentaje para las calorías se establece acorde a una dieta de 2,000 kcal, que son es el promedio que se requiere para un adulto.
También llama la atención que no se resalta en el formado de GDA ningún otro nutriente como se hace en otros productos.
El etiquetado es la única orientación que el consumidor realmente tiene para conocer cuál es la calidad nutricia de los productos industrializados.
Por ello, es importante que el etiquetado no induzca al error, como está claramente establecido en la Norma Oficial de Etiquetado, NOM-051-SCFI/SSA1-2010 que la información no debe inducir a error y debe ser clara (dof.gob.mx/05/04/2010).
Las madres de familia engañadas, realmente consideran que este tipo de productos representan buenas opciones de consumo para sus bebés, ya que todo el empaque induce a creer que lo es: a través de las imágenes, las leyendas con ciertas propiedades resaltadas como “proteínas, calcio”, recomendaciones.
Por ejemplo, en la parte trasera contiene una leyenda que dice: ES BUENO SABER QUE… Desarrollado por el experto en nutrición infantil.
Nestlé es una de las empresas que más engaña a los consumidores y que no es aceptada en varios países.
Existe una campaña en más de 20 países en el mundo, que se llama “Nestlé mata Bebés”, ya que sus prácticas son no adecuadas por los lactantes y a través de la intensa publicidad induce a las madres de familia a dar fórmulas y sustituir la leche materna (stopnestle.com/).
Nestlé NO es el experto en nutrición infantil, como hace creer su publicidad, todo lo contrario; sus productos con altas cantidades de azúcar, como es el caso presente, representan un riesgo para la salud de los bebés.
Quien debe establecer los criterios para dictaminar quién es el experto en nutrición infantil, es la ciencia.
Valoración general
No recomendado para consumo en bebés.
No recomendable para consumo habitual en niños.
Se puede ofrecer como postre a un niño mayor de 3 años.
Alternativa
Yogurt natural, casero, batido con la fruta que más guste al bebé.
No olvidemos que la obesidad es una enfermedad y además es una epidemia, es decir, existe “algo” en el ambiente que está enfermando a la gente.
A este ambiente se le ha llamado ambiente obesigénico.
A diferencia de otras epidemias que se han presentado en la historia, entre lo que nos está enfermando, es el consumo de productos ultra industrializados o a lo que se le ha denominado la “dieta occidental”.
Ésta consiste en el alto consumo de productos con concentraciones elevadas de azúcar, grasa, sal, harinas refinadas y bajos en fibra.
La obesidad no es una cuestión de “decisión personal”, ya que existe un fuerte engaño con referencia la calidad de los productos que consumimos
(Lustig, 2010. www.youtube.com/watch?v=277MKP7uV5g).