En una mesa de análisis celebrada en la Feria Internacional del Libro del Zócalo de Ciudad de México, especialistas de Canal Red América Latina examinaron las continuidades entre el Plan Cóndor y las actuales estrategias de Washington para ejercer influencia política, económica y militar sobre el continente
Los participantes señalaron que el discurso del narcoterrorismo, la vigilancia tecnológica y la disputa por los minerales críticos forman parte de un escenario de crecientes presiones sobre la soberanía latinoamericana.
Del Plan Cóndor a las nuevas formas de intervención
La intervención de Estados Unidos en América Latina ha cambiado de métodos, pero no ha desaparecido como factor de disputa política y económica.
Esa fue la principal preocupación de la mesa “Del Plan Cóndor al Escudo de las Américas”, organizada por Canal Red América Latina durante la Feria Internacional del Libro del Zócalo de Ciudad de México, donde periodistas y analistas examinaron las estrategias estadounidenses para conservar su influencia en la región.
El encuentro, conducido por Daniela Pastrana, reunió al sociólogo Lautaro Rivara, la politóloga Valeria Duarte, la periodista Crismar Lujano y al filólogo Manu Levin, quienes discutieron las semejanzas y diferencias entre las dictaduras militares del siglo XX y las actuales formas de intervención.
La conversación también formó parte de las actividades por el primer aniversario de Canal Red América Latina y coincidió con el 12 de octubre, fecha que los participantes recuperaron desde una perspectiva anticolonial.
Daniela Pastrana, Directora de Diario Red AL. Canal Red América Latina presente en la FIL 2026, Ciudad de México, México. Foto: Rodrigo González.Rivara abrió el análisis recordando que el Plan Cóndor articuló a dictaduras militares, servicios de inteligencia, cuerpos paramilitares y sectores civiles en una estructura regional de persecución política.
Desde su experiencia como argentino, señaló que su país tuvo un papel destacado en esa coordinación represiva, cuyas víctimas incluyeron personas asesinadas, desaparecidas, encarceladas, torturadas, desplazadas y perseguidas por sus actividades políticas.
El sociólogo sostuvo que, aunque sería incorrecto considerar idénticos ambos periodos históricos, existen semejanzas en la articulación de gobiernos conservadores que subordinan sus decisiones a los intereses geopolíticos de Washington.
En su lectura, una diferencia fundamental radica en que las dictaduras militares representaban también a sectores tradicionales de las clases dominantes locales, mientras algunos de los actuales dirigentes de derecha mantienen una dependencia estratégica todavía mayor respecto a Estados Unidos.
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De la amenaza comunista al discurso del narcoterrorismo
Uno de los principales cambios identificados por Rivara es la transformación de las justificaciones utilizadas para intervenir en otros países.
Durante las décadas de 1970 y 1980, el anticomunismo sirvió para presentar a los movimientos revolucionarios, organizaciones populares y sectores de izquierda como amenazas que debían eliminarse.
Lautaro Rivara, sociólogo argentino. Canal Red América Latina presente en la FIL 2026, Ciudad de México, México. Foto: Rodrigo González.Actualmente, explicó, ese discurso ha sido desplazado parcialmente por las acusaciones relacionadas con el terrorismo y el narcotráfico, hasta conformar una categoría que considera especialmente peligrosa: el narcoterrorismo.
Desde su perspectiva, esta narrativa permite convertir problemas de seguridad en argumentos para impulsar operaciones que afectan la soberanía de otros Estados.
La pérdida de hegemonía estadounidense a nivel mundial no implica su repliegue de América Latina, sino que incluso puede motivar a esta potencia a aumentar sus presiones sobre la región
El analista vinculó esta transformación con la política estadounidense hacia Venezuela y cuestionó las acusaciones que Washington ha utilizado contra el gobierno de Nicolás Maduro.
En su interpretación, la construcción de amenazas asociadas con organizaciones criminales puede convertirse en una justificación política para intervenir, incluso cuando las controversias sobre esas acusaciones no han sido resueltas.
Rivara también señaló que los mecanismos empleados por las potencias extranjeras se han vuelto más complejos. Mientras durante el Plan Cóndor la represión militar ocupaba un lugar central, actualmente identifica una mayor participación de instituciones judiciales, medios de comunicación y actores económicos.
En ese contexto, mencionó el lawfare, entendido como la utilización de herramientas judiciales para perseguir o debilitar adversarios políticos, así como las presiones financieras y comerciales que pueden afectar a determinados gobiernos. Para el sociólogo, estos mecanismos permiten ejercer influencia sobre las decisiones nacionales sin recurrir necesariamente a un golpe de Estado.
El caso venezolano volvió a ocupar un lugar destacado en su explicación.
Rivara sostuvo que las presiones económicas impuestas sobre el país contribuyeron a deteriorar sus condiciones internas antes de la operación militar estadounidense del 3 de enero.
Desde su análisis, las medidas económicas y las acciones militares no deben estudiarse como fenómenos separados, sino como posibles componentes de una misma estrategia de presión.
Los nuevos aliados de Washington y el papel de la extrema derecha
La mesa también abordó la transformación de las alianzas políticas estadounidenses en América Latina. Rivara señaló que actualmente han adquirido protagonismo dirigentes vinculados ideológicamente con el movimiento conservador estadounidense MAGA, algunos de ellos ajenos a las estructuras tradicionales de los partidos políticos.
El sociólogo mencionó al presidente argentino Javier Milei como ejemplo de esta nueva generación de gobernantes, cuya identificación con Washington considera especialmente relevante para comprender las actuales relaciones de poder en el continente.
Según Rivara, una característica preocupante de estos liderazgos es su disposición a impulsar transformaciones económicas y políticas profundas sin mantener necesariamente los vínculos históricos que las antiguas élites nacionales tenían con sus respectivos países.
Valeria Duarte enfatiza que la soberanía ya no se limita al control de las fronteras físicas, sino que ésta también implica la capacidad de los países para proteger información, regular infraestructuras tecnológicas y evitar que los sistemas de vigilancia se conviertan en instrumentos de persecución política
Esta reflexión permitió ampliar la comparación histórica con el Plan Cóndor. La coordinación represiva del siglo pasado se apoyó en dictaduras instaladas mediante golpes militares, mientras las estrategias contemporáneas pueden encontrar respaldo en gobiernos que llegaron al poder por medio de elecciones.
Para los participantes, esta diferencia obliga a examinar las relaciones entre legitimidad electoral, alineamiento internacional y autonomía de los Estados.
La existencia de instituciones democráticas no elimina por sí misma las posibilidades de influencia extranjera sobre decisiones estratégicas.
HondurasGate e Israel: la disputa por el territorio y la información
La analista Valeria Duarte centró su intervención en la influencia de Israel y en la importancia que han adquirido las tecnologías de vigilancia dentro de las relaciones de poder en América Latina.
Valeria Duarte, politóloga boliviana. Canal Red América Latina presente en la FIL 2026, Ciudad de México, México. Foto: Rodrigo González.
Valeria Duarte, politóloga boliviana. Canal Red América Latina presente en la FIL 2026, Ciudad de México, México. Foto: Rodrigo González.Duarte recuperó la investigación conocida como HondurasGate para exponer sus preocupaciones sobre presuntas redes de influencia política, intereses empresariales y operaciones vinculadas con el control territorial.
Durante su intervención mencionó al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández y planteó interrogantes sobre las gestiones políticas relacionadas con su situación judicial en Estados Unidos.
La analista relacionó estas dinámicas con las denominadas ZEDE, zonas económicas especiales que han sido objeto de controversia por sus marcos administrativos y jurídicos particulares.
Desde su perspectiva, los proyectos que otorgan amplias facultades a actores empresariales extranjeros pueden representar riesgos para la capacidad de los Estados de decidir sobre su territorio.
Duarte sostuvo que estos espacios también deben examinarse por su posible relación con inversiones en inteligencia artificial, infraestructura tecnológica y sistemas de recopilación de datos.
Su preocupación se concentró en el uso que podrían tener esas herramientas para vigilar a organizaciones sociales, movimientos políticos y sectores críticos de los gobiernos.
Durante la mesa, la analista formuló señalamientos sobre posibles vínculos entre intereses privados y estructuras de inteligencia israelíes.
Estas afirmaciones fueron presentadas como parte de su lectura de HondurasGate, sin que en la conversación se desarrollara la documentación necesaria para acreditar independientemente cada una de las relaciones mencionadas.
Crismar Lujano subrayó el interés que tiene Estados Unidos en garantizar su acceso a tierras raras y litio, necesarios para la fabricación de componentes electrónicos, vehículos eléctricos, aeronaves, drones y centros de datos
Más allá del caso hondureño, Duarte planteó que distintos países latinoamericanos podrían funcionar como escenarios donde se ensayan estrategias de intervención adaptadas a sus características económicas, políticas y sociales.
América Latina como escenario de experimentación política
Duarte comparó las experiencias de Honduras y Argentina, donde identificó intereses relacionados con la inversión y el territorio, con las de Bolivia y Ecuador, países en los que destacó el papel de las fuerzas militares, policiales y de las medidas de excepción.
La analista sostuvo que estas diferencias no necesariamente representan estrategias independientes. Desde su interpretación, podrían formar parte de un mismo proceso de influencia regional en el que se prueban diversos mecanismos para determinar cuáles resultan más eficaces.
En particular, expresó preocupación por las consecuencias que pueden tener las restricciones a la protesta y la militarización sobre organizaciones campesinas, indígenas y sindicales.
Para Duarte, estos movimientos constituyen actores fundamentales de resistencia frente a proyectos económicos que considera autoritarios.
Otro elemento de su exposición fue el creciente papel de las telecomunicaciones y las plataformas digitales. La analista advirtió sobre los riesgos de que la información generada mediante teléfonos, redes sociales y sistemas de comunicación pueda utilizarse para identificar activistas y vigilar organizaciones.
Desde esta perspectiva, la soberanía ya no se limita al control de las fronteras físicas. También implica la capacidad de proteger información, regular infraestructuras tecnológicas y evitar que los sistemas de vigilancia se conviertan en instrumentos de persecución política.
Duarte sintetizó esta preocupación al afirmar que América Latina, pese a las diferencias históricas respecto al siglo pasado, está volviendo a convertirse en un escenario donde podrían desarrollarse estrategias con efectos internacionales.
En la segunda mitad del siglo pasado, Estados Unidos justificaba sus intervenciones en la lucha contra el comunismo; hoy día, el combate al "narcoterrorismo" se ha vuelto la coartada predominante
La analista también cuestionó la idea de que una eventual pérdida de hegemonía estadounidense represente necesariamente una disminución inmediata de su capacidad de intervención.
Por el contrario, consideró que un escenario de competencia internacional puede llevar a Washington a ejercer mayores presiones para conservar sus posiciones estratégicas.
El Escudo de las Américas y la disputa por los recursos naturales
Crismar Lujano abordó el componente económico de estas transformaciones y sostuvo que las actuales estrategias de intervención conservan tres características históricas: son regionales, coordinadas y sistemáticas.
Aunque reconoció que los instrumentos utilizados actualmente son más sofisticados, consideró que el objetivo continúa relacionado con garantizar los intereses estratégicos de Estados Unidos y condicionar la soberanía de los países latinoamericanos.
Crismar Lujano, periodista venezolana. Canal Red América Latina presente en la FIL 2026, Ciudad de México, México. Foto: Rodrigo González.Lujano vinculó el Escudo de las Américas con una actualización de la doctrina Monroe y con lo que denominó el Corolario Trump, una orientación que, según su análisis, busca reafirmar la influencia estadounidense sobre el hemisferio occidental.
La analista explicó que esta estrategia tiene una dimensión militar, pero también responde a necesidades económicas y tecnológicas. En particular, destacó la importancia de asegurar el acceso a minerales críticos y otros recursos estratégicos que resultan indispensables para distintas industrias.
Entre estos materiales mencionó las tierras raras y el litio, empleados en la fabricación de componentes electrónicos, vehículos eléctricos, aeronaves, drones y centros de datos. Su relevancia, explicó, está relacionada con la transformación digital de la economía y con el desarrollo de nuevas tecnologías militares.
Desde esta perspectiva, el interés estadounidense por América Latina no puede analizarse únicamente mediante sus relaciones diplomáticas o de seguridad. También debe considerarse la importancia que tienen los recursos naturales del continente para las cadenas internacionales de producción.
Canal Red América Latina presente en la FIL 2026, Ciudad de México, México. Foto: Rodrigo González.
Canal Red América Latina presente en la FIL 2026, Ciudad de México, México. Foto: Rodrigo González.Lujano señaló que Argentina, Bolivia y Chile integran el llamado triángulo del litio, mientras Brasil posee importantes recursos minerales y Venezuela cuenta con reservas de hidrocarburos y agua. Esta distribución coloca a la región en una posición estratégica dentro de las disputas económicas contemporáneas.
China y la competencia por los minerales críticos
La competencia entre Estados Unidos y China ocupó un lugar central en la intervención de Lujano. La analista consideró que la creciente importancia de los minerales críticos explica parte de los esfuerzos estadounidenses por asegurar su acceso a territorios y cadenas de suministro.
Durante su exposición citó estimaciones atribuidas a la Agencia Internacional de Energía sobre el crecimiento de la demanda de estos materiales hacia 2040. También destacó la posición de China en las actividades de producción, refinamiento y procesamiento de minerales utilizados por industrias tecnológicas.
Desde su análisis, Washington busca mantener una posición predominante en el acceso a materias primas esenciales, al tiempo que intenta limitar la expansión comercial y tecnológica de China en el continente.
La analista sostuvo que esta competencia puede traducirse en mayores presiones sobre los países latinoamericanos, particularmente cuando sus recursos resultan indispensables para fabricar tecnologías avanzadas o abastecer sectores industriales estratégicos.
El problema, explicó, no consiste únicamente en determinar qué potencia compra o procesa esos materiales, sino en establecer quién controla las condiciones de explotación, las cadenas de suministro y los beneficios económicos derivados de su aprovechamiento.
En ese escenario, la soberanía económica adquiere una dimensión especialmente importante. Las decisiones sobre minería, infraestructura, inversión extranjera y comercio pueden influir directamente en las posibilidades de desarrollo de los países latinoamericanos.
La represión militar ya no es el principal sustento de la derecha latinoamericana, sino que ésta tiene a su favor instituciones judiciales que persiguen a adversarios políticos, medios de comunicación y actores económicos que presionan financiera o comercialmente
Para Lujano, la presión estadounidense sobre la región debe entenderse dentro de una competencia internacional más amplia, en la que la disponibilidad de recursos naturales puede convertirse en una herramienta decisiva de poder económico y geopolítico.
Viene la impugnación ideológica, veremos movimientos ideológicos y culturales más radicales
Por su parte, Manu Levin evocó a Gustavo Petro -quién estuvo en el mismo foro unos días antes- al hablar del “nuevo plan condor, los nuevos golpes electorales, uno de los más recientes ha sido en Colombia, que terminó poniendo a De la Espriella en la presidencia de Colombia" y argumentó como estas aparentes victorias tácticas de EEUU podrían ser sus propios "errores estratégicos del mañana”.
Al hablar del proceso histórico actual, Levin dijo que “la historia no se explica por el carácter de los grandes líderes, la historia la hacen los pueblos” y que es posible que el surgimiento de roles como el de Donald Trump, fueran inminentes, por encima de su individualidad.
La agresividad de los EEUU, dijo Levin, obedece a una corriente histórica de fondo, más allá de las personalidades y del carácter de sus líderes en el presente, "están siendo derrotados y no solo es una derrota geopolítica sino también sistémica" es una derrota del capitalismo liberal frente al socialismo chino y su capacidad para planificar, explicó.
“La propia figura esperpéntica de Donald Trump encarna de manera grotesca al imperialismo de los EEUU en el mundo, representa lo que es hoy su sociedad” prosiguió Manu.
Manu Levin, equipo de La Base TV. Canal Red América Latina presente en la FIL 2026, Ciudad de México, México. Foto: Rodrigo González.Levin dijo que “estamos viviendo una especie de des-globalización, es la vuelta a un mundo de “bloques”, un ejemplo de ello es la guerra en Ucrania, es un intento de romper lazos entre Europa y Asía para finalmente, como dice Marco Rubio, tener control sobre “nuestro hemisferio”.
Al cierra de su primera intervención, Manu Levin sintetizó el papel de los EEUU como "un animal herido de muerte, un ente agresivo que se revuelve, sobre todo con quienes están cerca como América Latina’” advirtió que los EEUU van a hacer mal durante años pero que están por perder su hegemonía.
Las aparentes victorias tácticas de EEUU podrían ser sus propios "errores estratégicos del mañana”
En la ronda de cierre, Manu habló que habitamos "un mundo que está roto" y cuando sucede esa ruptura es cuando llega el fascismo con una brutalización que también es ideológica.
Pero Manu también dio paso al optimismo al remarcar que, en el campo progresista "vamos a ver nuevos momentos de impugnación ideológica, veremos movimientos ideológicos y culturales cada vez más radicales".
Ante esta "ruptura" el campo progresista también se va a radicalizar, "ellos juegan, pero nosotros también jugamos, vendrán nuevas fortalezas organizativas pero también culturales mediáticas-culturales y Canal Red es una nueva expresión de eso" concluyó Manu Levin.
La soberanía frente a las nuevas formas de dominación
Las intervenciones de Lautaro Rivara, Valeria Duarte, Crismar Lujano y Manu Levin coincidieron en una preocupación: la transformación de los mecanismos mediante los cuales Estados Unidos y otros actores internacionales pueden ejercer influencia sobre América Latina.
La comparación con el Plan Cóndor permitió recuperar una experiencia histórica marcada por la persecución política, la represión y la subordinación de las instituciones nacionales a estrategias de seguridad regional. Sin embargo, los participantes insistieron en que las condiciones actuales presentan diferencias que obligan a ampliar el análisis.
En el escenario contemporáneo, las presiones económicas, los mecanismos judiciales, la influencia mediática, las tecnologías de vigilancia y la competencia por los recursos naturales pueden desempeñar funciones que antes dependían principalmente de estructuras militares.
La discusión también puso sobre la mesa el papel de los gobiernos latinoamericanos y su capacidad para establecer relaciones internacionales sin comprometer decisiones fundamentales sobre sus territorios, recursos e instituciones.
Aunque cada participante abordó experiencias nacionales distintas, sus análisis convergieron en la necesidad de examinar las conexiones entre seguridad, economía, tecnología y poder político. La defensa de la soberanía, bajo esta lectura, no puede limitarse a las fronteras o a la presencia de fuerzas armadas extranjeras.
El encuentro dejó una interrogante sobre la capacidad de América Latina para desarrollar estrategias propias frente a un escenario internacional marcado por la competencia entre potencias. Para los analistas, comprender las nuevas formas de intervención resulta indispensable para evitar que las decisiones sobre el futuro económico y político del continente queden condicionadas por intereses externos.
La advertencia central de Canal Red América Latina fue que el intervencionismo contemporáneo puede operar mediante instrumentos menos visibles que los del siglo pasado, pero con consecuencias igualmente relevantes para la autonomía de los países. Medio siglo después del Plan Cóndor, la disputa por el territorio, la información y los recursos naturales vuelve a situar la soberanía latinoamericana en el centro del debate político.
Canal Red América Latina presente en la FIL 2026, Ciudad de México, México. Foto: Rodrigo González.https://www.diario-red.com/articulo/medios/america-latina-volviendo-convertirse-laboratorio-guerra-eeuu-canal-red-analiza-nuevo-intervencionismo-region/20261015221644078429.html
