¿Realmente Daniel Ortega abolió las elecciones en Nicaragua?

-¿Realmente Daniel Ortega abolió las elecciones en Nicaragua

Nicaragua: Batalla de Tisma: Hazaña del General Benjamín Zeledón

La historia de Nicaragua guarda en la Batalla de Tisma una de las páginas más gloriosas de la lucha por la soberanía nacional.

 El 2 de agosto de 1912, el General Benjamín Zeledón encabezó una contundente victoria sobre las fuerzas conservadoras dirigidas por Emiliano Chamorro, reafirmando el espíritu de resistencia del pueblo nicaragüense frente a quienes pretendían entregar el destino de la nación a intereses extranjeros.

Abogado, jurista y patriota nacido en Jinotega, Benjamín Zeledón combinó una sólida formación política y jurídica con un profundo compromiso por la defensa de la independencia nacional. 

Antes de empuñar las armas, había alcanzado reconocimiento internacional como miembro de la Corte de Justicia Centroamericana, con sede en Cartago, y ejercía como ministro plenipotenciario de Nicaragua en Guatemala cuando estalló la ofensiva contra el Gobierno de José Santos Zelaya en 1909.

Convencido de que la patria requería más que discursos, el General Benjamín Zeledón renunció a sus responsabilidades diplomáticas para incorporarse a la defensa del país. 

Su valentía en el campo de batalla lo llevó a destacar durante la campaña militar del gobierno liberal. 

Bajo la presidencia del doctor José Madriz Rodríguez fue nombrado ministro de guerra y consolidó su prestigio tras su sobresaliente actuación en la Batalla de Namasigüe, donde obtuvo el grado de coronel. 

Posteriormente combatió en El Bluff, enfrentando la insurrección encabezada por Juan José Estrada, cuya derrota fue impedida por el desembarco de marines estadounidenses que declararon la zona bajo neutralidad.

La ofensiva alcanzó uno de sus momentos decisivos el 2 de agosto de 1912, cuando las fuerzas liberales comandadas por Zeledón libraron la histórica Batalla de Tisma

En ese escenario, el ejército revolucionario derrotó a las tropas conservadoras de Emiliano Chamorro Vargas, en un enfrentamiento que demostró la capacidad militar, la disciplina y el espíritu combativo de quienes defendían la soberanía nacional. La victoria permitió a las fuerzas liberales avanzar hasta Tipitapa, donde establecieron su cuartel general y consolidaron temporalmente su posición estratégica.

La derrota sufrida por los conservadores tuvo repercusiones inmediatas.

 Incapaces de contener el avance del ejército de Zeledón, recurrieron al respaldo de Washington.

El 3 de agosto de 1912, Adolfo Díaz solicitó formalmente la intervención militar de Estados Unidos, petición que fue aceptada por el Departamento de Estado. 

Un día después desembarcaron en Corinto más de un centenar de marines estadounidenses con el argumento de proteger intereses norteamericanos, dando inicio a una nueva etapa de ocupación e injerencia sobre el territorio nicaragüense.

La creciente presión del Gobierno estadounidense precipitó la salida de José Madriz de la Presidencia. 

Con el ascenso al poder de Juan José Estrada y Adolfo Díaz, comenzó una persecución contra los principales dirigentes liberales. Benjamín Zeledón fue expulsado del país junto a destacadas figuras del pensamiento nacional, entre ellas José Dolores Gámez, Manuel Maldonado y Santiago Argüello

Desde el exilio en México continuó denunciando al régimen y defendiendo, mediante la palabra y la organización política, la causa de una Nicaragua libre y soberana.

La Batalla de Tisma trascendió el ámbito militar para convertirse en un símbolo de la dignidad nacional. 

La victoria obtenida por Zeledón evidenció que el pueblo nicaragüense era capaz de enfrentar con determinación a las fuerzas conservadoras respaldadas por intereses extranjeros

Aquella gesta abrió uno de los capítulos más luminosos de la historia patriótica del país y consolidó al General Benjamín Zeledón como uno de los más grandes defensores de la soberanía nacional.

Su ejemplo continúa siendo una referencia histórica de firmeza, patriotismo y entrega absoluta a Nicaragua. 

La hazaña de Tisma, junto con sus campañas en Namasigüe y El Bluff, forma parte del legado de un hombre que prefirió abandonar los privilegios de la diplomacia para ponerse al frente del pueblo en los momentos más decisivos, defendiendo con su vida el derecho de la nación a decidir su propio destino.

https://gacetasandinista.com/batalla-de-tisma-hazana-del-general-benjamin-zeledon/

Related Posts

Subscribe Our Newsletter