En la capa más interna de este entramado, aparecen nombres de la élite empresarial y familiar vinculada al entorno presidencial.
La investigación en Ecuador sobre el decomiso de 2,6 toneladas de cocaína en el puerto privado DP World Posorja en la provincia de Guayas en el interior de un contenedor de la empresa Blasti S.A., ha dejado al descubierto una estructura empresarial vinculada al presidente Daniel Noboa.
El caso Blasti muestra cómo una compañía de almacenamiento y depósito compuesta por capas sucesivas de sociedades y accionistas cercanos al mandatario puede estar protegida por múltiples niveles de entidades nacionales e internacionales.
La empresa es gerenciada por el ciudadano chileno Álvaro Ignacio Guivernau Becker, quien también ocupa cargos directivos en empresas del conglomerado Noboa, incluidas Noboa Trading y la exportadora Noboa S.A., de acuerdo con información societaria oficial.
Sin embargo, al analizar la composición accionaria de esta compañía, se encuentran las entidades Bodega de Almacenamiento Temporal Bodalmet S.A., Petromar Esmeraldas S.A., donde Guivernau también ejerce la presidencia y la Financiera Sud América LTD., constituida bajo las leyes de Bermudas, lo que añade un componente de opacidad en un paraíso fiscal.
Al profundizar en la estructura de Blasti, salen a la luz otras sociedades que consolidan el control logístico y financiero del grupo. Entre estas se encuentran Materbanano S.A. y la Empacadora del Litoral Empacar S.A.
En la capa más interna de este entramado, aparecen nombres de la élite empresarial y familiar vinculada al entorno presidencial. Una de ellas es Isabel Noboa Pontón, tía del presidente ecuatoriano, quien figura como accionista de Petromar Esmeraldas S.A., Materbanano S.A. y la Empacadora del Litoral Empacar S.A.
Además se incluye a Isidro Romero Noboa, Melissa Romero Noboa, Casandra Sicre Noboa y Nastassia Sicre Noboa, todos identificados como accionistas en las capas más profundas de la organización.
Blasti ha experimentado una profunda transformación financiera y administrativa que culminó en septiembre de 2025, con un incremento masivo de su capital y el ingreso de capitales extranjeros.
Según consta en los documentos de la sociedad, la Junta General Extraordinaria de Accionistas resolvió aumentar el capital de la empresa a 2.500.800 dólares.
Esta capitalización se realizó a través de la compensación de créditos, lo que permitió la entrada de la firma Financiera Sud Americana Ltd., domiciliada en Bermuda, como accionista mayoritario con el 99,9 por ciento del paquete accionarial.
Bajo toda esta arquitectura empresarial se dio una operación de clonación de contenedores, detectada el 27 de marzo de 2025. Tras el hallazgo, cuatro trabajadores de los niveles operativos de Blasti S.A. enfrentan procesos judiciales, junto a dos personas vinculadas con la empresa transportista Sstrans S.A.
Actualmente, los seis procesados tienen medidas sustitutivas como presentación periódica. La audiencia evaluatoria y preparatoria de juicio contra los investigados ha sido reprogramada en varias ocasiones, fijándose finalmente para el 6 de febrero de 2026.
El caso Blasti se suma a investigaciones previas que involucraron contenedores de Noboa Trading con cargamentos de drogas, como han reportado organizaciones anticorrupción internacionales.
La Presidencia de Ecuador ni ninguna autoridad se ha pronunciado sobre las vinculaciones empresariales ni sobre las observaciones al desarrollo del proceso judicial.







