Chiapas / El comunicado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) del 17 de mayo de 2026, titulado "Un Tractor en Común y el Caso del Perico Loco.
II.- No van a poder", contiene una reflexión sobre Cuba que merece ser analizada con seriedad geopolítica.
Los zapatistas han dado en el clavo de una verdad. Dicen los compañeros: "Creemos que su resistencia y rebeldía son evidentes.
No sólo ha mantenido un proyecto social en medio de todas las amenazas posibles, frente a todas las agresiones imaginables e inimaginables, padeciendo campañas mundiales de calumnias y mentiras".
Ahí está la clave. Cuba no ha sobrevivido a pesar del bloqueo.
Cuba ha sobrevivido gracias a la voluntad de su pueblo. Y eso, desde la óptica imperialista, es inadmisible.
La pregunta que el EZLN hace:
"¿Por qué no han podido doblegarlos?
¿Por qué sería necesaria una intervención militar gringa si, con apoyos como los que ha tenido la oposición cubana, hubieran ya conseguido la 'liberación'?".
La respuesta es sencilla: el pueblo cubano no se rinde.
Como ironiza el comunicado, "puede ser que en el alfabeto cubano no existan las letras para componer la palabra 'rendirse'". Y eso no es retórica. Es un hecho histórico.
Desde 1959, Estados Unidos ha intentado todo: invasión militar (Playa Girón), asesinatos selectivos, sabotajes, terrorismo, guerra económica, campañas mediáticas. Nada ha funcionado.
Y mientras tanto, Cuba ha construido un sistema de salud gratuito y de primer nivel, ha erradicado el analfabetismo, ha desarrollado sus propias vacunas y ha enviado a sus médicos a salvar vidas en más de 50 países.
Los críticos de siempre, los que "no son ni chicha ni limoná", repiten como loros la cantaleta de que Cuba "fue bello al principio, pero ya con el tiempo se convirtió en una dictadura".
El EZLN lo resume así: eso no es sino otra forma de decir: "antes fue moda apoyar a Cuba, ahora la moda es atacarla".
La hipocresía occidental no tiene límites.
Cuando a Cuba le convenía a la corrección política, era admirable.
Cuando el imperio decidió intensificar el bloqueo y las amenazas de intervención, muchos que antes aplaudían ahora guardan silencio o, peor, se suman a la campaña de desprestigio.
El EZLN recupera una anécdota: Un congresista estadounidense, furioso, interroga a los responsables de la CIA sobre los planes para "resolver el problema cubano".
El agente explica, con lujo de detalles, un plan para envenenar a Fidel Castro y hacerle caer la barba.
El congresista, incrédulo, responde: "¿De manera que gastamos tantos millones para quitarle la barba a Castro, para rasurarlo? ¿No era más sencillo darle un tiro?".
La anécdota es perfecta. Resume décadas de operaciones absurdas, de terrorismo de Estado, de intentos ridículos de derrocar a un gobierno legítimo.
Y, sin embargo, Cuba sigue en pie. No por milagro.
Porque, como dice el comunicado, "hicieron su propia historia. No para los libros, los análisis, las reflexiones sin práctica consecuente, sino para la vida".
Cuba ha sido sometida al bloqueo más largo de la historia moderna. Más de seis décadas de asfixia comercial, financiera y tecnológica.
Y aun así, sus indicadores de salud y educación superan a los de muchos países del llamado "primer mundo".
Otra pregunta que el EZLN hace: "si lograron todo lo que han logrado con todo eso en contra, ¿cuánto no hubieran podido hacer si los hubieran dejado en paz?".
La respuesta implicaría admitir que el bloqueo no es una defensa de la democracia, sino un castigo cruel e inhumano para un pueblo que cometió el pecado de construir su propio destino.
El comunicado zapatista también aborda un aspecto que la izquierda académica suele ignorar: Cuba no es un apéndice de nadie.
No siguió recetas importadas. Hizo su propia revolución, a su manera, con sus propios errores y aciertos.
Y eso, para la izquierda dogmática, es tan incómodo como para la derecha imperialista. "Sea cierto, o no, que han tenido, tienen y tendrán errores, pero son SUS errores, SUS aciertos, SU historia, SU presente y SU futuro".
Ese es el derecho fundamental que el imperio les niega: el derecho a equivocarse y a corregirse sin tutelas.
La conclusión del EZLN: "Cuba, tan cerca de los Estados Unidos y tan lejos de la comprensión, pervivirá.
Porque hay quien espera que la isla se convierta en un Mariel de punta a punta, pero hay quien sabe que será un Playa Girón lo que el sol contemple al salir… el día después".
El imperio puede seguir apretando las tuercas del bloqueo. Puede seguir financiando a la oposición interna. Puede seguir amenazando con intervenciones militares.
No va a poder. La historia ha demostrado una y otra vez que los pueblos que deciden su propio destino, sin arrodillarse ante ningún amo, son invencibles.
Cuba eligió el socialismo. Y a pesar de todo, sigue en pie. Esa es la lección que los zapatistas acaban de recordar en las montañas del sureste mexicano.
El bloqueo contra Cuba debe cesar. Las amenazas de intervención deben terminar.
El pueblo cubano tiene derecho a vivir en paz, a construir su propio futuro, a equivocarse y a corregirse sin injerencias extranjeras.
