22/3/14

Civilización o barbarie: una mirada ecológico-política


El mundo está enfermo de corrupción y de rapiña, tal como atestiguan los cada vez más numerosos acontecimientos, el crecimiento desmedido de los monopolios y las fortunas, la desigualdad social y la destrucción ecológica.

 Y buena parte de ello proviene de la pérdida de una evolución civilizadora basada en valores opuestos.

Víctor M. Toledo / LA JORNADA

Una cosa es domesticar y otra muy distinta dominar. Para sobrevivir, reproducirse y expandirse, la humanidad domesticó la naturaleza y, como veremos, fue al mismo tiempo domesticada por ella. Se trató de un fenómeno de reciprocidad, de un proceso coevolutivo. 

Domesticar implica conocer, explorar, interrogar y dialogar con lo que se domestica; y conlleva delicadeza. Por el contrario, quien domina impone, aplasta, suprime, avasalla y explota.

 De los 200 mil años, que es el periodo de existencia de la especie humana, sólo hasta hace unos 300 el impulso domesticador que prevaleció fue sustituido por un inédito afán por dominar.

 Fue con el arribo de la ciencia, la tecnología, el capitalismo y los combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas, uranio), que se gestó y llevó a la práctica la idea del dominio humano sobre la naturaleza. Hoy estamos viviendo y sufriendo los resultados.

Se puede afirmar que lo primero que el ser humano domesticó fue el fuego. 

Sin embargo una revolución domesticadora se dio en varios puntos del planeta hace unos 10 mil-12 mil años; varios miles de nuevas especies y variedades de plantas y animales fueron creadas por la inteligencia humana. 

En paralelo se aprendió a utilizar ciertos metales en la elaboración de instrumentos. 

Tras la domesticación de especies siguió la domesticación de espacios. 

En las regiones tropicales las exuberantes selvas contenedoras de una inimaginable riqueza de especies vegetales, fueron manipuladas de tal forma que sin modificar su estructura fueron convertidas en jardines agroforestales con una mayoría de especies útiles. 

En las zonas secas y semisecas la domesticación del agua implicó no sólo controlar sus flujos en términos de velocidad y dirección, sino su almacenamiento y distribución.

 La modificación de las pendientes dio lugar a terrazas y andenes que aseguraron la fertilidad de los suelos y que al combinarse con los flujos del agua domesticada generaron una agricultura de laderas.

 El mundo vio nacer desde las terrazas inundadas con arroz en China, India y el sureste de Asia, hasta los andenes que se multiplicaron a ambos lados del Mediterráneo, y los pisos agrícolas en los Andes y Mesoamérica*. 

La agricultura de regadío permitió elevar los rendimientos varias veces, tal como muestran dos de sus diseños más elaborados y productivos: la chinampa en el valle de México y el waru-waru en los bordes del lago Titicaca*.

Y, como señalamos al principio, esta progresiva domesticación de la naturaleza también domesticó a la especie humana; la fue civilizando en términos sociales; la humanizó.

 Conforme aumentó la escala y potencia de la domesticación, los grupos humanos fueron aprendiendo a trabajar en colectividad mediante la cooperación, el consenso y los acuerdos, la tolerancia y la solidaridad, el conocimiento y la memoria.

Todo esto ha quedado anulado por la modernidad industrial y sus aparatos cognitivos, económicos y tecnológicos. Enferma de amnesia, la era moderna ha terminado por imponer el mandato de su cosmovisión: el dominio de lo humano sobre lo natural. 

Vivimos entonces una nueva época de barbarie. La paradoja resulta avasallante: no obstante los avances y logros del mundo moderno su falla principal, su pecado máximo, es el afán patológico por dominar. 

No sólo se ha desechado toda la experiencia ganada por las culturas humanas a lo largo de la historia, también la escala y dimensión del daño causado al equilibrio del planeta es hoy la principal amenaza sobre la humanidad (y especialmente para los marginados) y sobre la vida.

Pero tan importante como lo anterior ha sido la marcha atrás en lo ganado por el proceso civilizador.

 La barbarie ha retornado. 

Tras las imágenes de los modernos seres: racionales, correctos, elegantes, informados; tras sus cuerpos bien nutridos, escultóricos, maquillados, se esconde un estado de barbarie que reivindica la codicia, el individualismo, la ambición, la competencia, el deseo insaciable de poder.

 El mundo está enfermo de corrupción y de rapiña, tal como atestiguan los cada vez más numerosos acontecimientos, el crecimiento desmedido de los monopolios y las fortunas, la desigualdad social y la destrucción ecológica. 

Y buena parte de ello proviene de la pérdida de una evolución civilizadora basada en valores opuestos.

En una de sus más lúcidas frases, el filósofo alemán Alfred Schmidt ( El concepto de naturaleza en Marx) aseveró: “…a la naturaleza sólo se le domina coincidiendo con sus leyes”. 

Y ese mismo principio es el que guió y sigue guiando a los millones de seres que, pertenecientes a los pueblos tradicionales del mundo (campesinos, indígenas, pastores, pescadores), hoy mantienen la memoria biocultural* de la especie. 

La sabiduría, sea filosófica o tradicional, es producto de esa gesta civilizadora.


Publicado por Con Nuestra América

Reflexión filosófica del porqué la condición biológica de la mujer es un problema


Ser mujer es el proceso de formación, de socialización que es transmitido o impuesto de generación a generación por las madres a sus hijas, es ese proceso de “troquelación”, por el cual atraviesan todas las mujeres del mundo, que se produjo el encasillamiento dentro de los patrones y normas (patriarcales) que la sociedad considera como adecuados.. que al final las convierten en lo deseado, en mujeres.


Johana Garay / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

“No se nace mujer, se llega serlo”
Simone de Beauvoir


¿Qué se entiende por los términos mujer y hembra?


Según el diccionario de la Real Academia Española (2001), podemos definir hembra como: “Animal del sexo femenino, persona de sexo femenino”. 

Cuando en este mismo diccionario se hace referencia al término mujer aparece: Persona del sexo femenino, mujer que ha llegado a la pubertad o a la edad adulta. 

De su casa, la que con diligencia se ocupa de los quehaceres domésticos y cuida de su hacienda y familia.

En cuanto a una definición filosófica de hembra y de mujer, no se puede facilitar, debido a que en los diccionarios de filosofía no se encuentra ninguno de los dos términos. 

 La pregunta sería: ¿Por qué en estos diccionarios solo se encuentra el término hombre y no el de mujer?

Ahora bien, con todas estas afirmaciones, con lo único que contamos es con definiciones biológicas o de especie, en la que se definen simplemente como animal reproductor, procreador, ovario, matriz, hembra; las mujeres son reducidas a su sexo, a su capacidad de dar vida y a las funciones y obligaciones que tiene con el hogar; en otras palabras, son definidas en cuanto a las funciones que realizan y no a sus capacidades.

Simone de Beauvoir define el término mujer desde la perspectiva del sexo masculino:

“¿la mujer? Es muy sencillo los aficionados a la fórmula simple: es una matriz, es un ovario, es una hembra” El término hembra es peyorativo, no por el hecho de que encierre a la mujer en la naturaleza, sino porque la confina en su sexo.(DE BEAUVOIR, SIMONE. 2007, p.35)

Cuando Simone nos habla de confinar, lo que se puede determinar con claridad es que el hombre siempre trata de colocar a la mujer en esa posición de procreadora, de hembra, encasillarla en su sexo, en su condición de hembra, de reproductora, ya que de esta manera la mantiene en el plano de lo privado, no solo encargada de las labores del hogar, sino que además se asegura que no sea un obstáculo para él en el plano de lo público o actividades que son consideradas masculinas y es de esta manera que se puede ver uno de los principales motivos o causas de la desigualdad entre hombre y mujer.

A pesar de todo, no tenemos completamente claro estos términos, lo que hace surgir la siguiente pregunta: 

¿Por qué somos consideradas como hembras?

Hoy día, es muy común confundir los términos hembra y mujer. Al hablar de hembra podemos entender que existen en la especie humana una hembra y un macho, en la que las hembras, mediante su sistema reproductor preservan la especie humana. Como nos dice Simone de Beauvoir: “todo ser humano hembra no es necesariamente una mujer”.

Entonces ser mujer es el proceso de formación, de socialización que es transmitido o impuesto de generación a generación por las madres a sus hijas, es ese proceso de “troquelación”, por el cual atraviesan todas las mujeres del mundo, que se produjo el encasillamiento dentro de los patrones y normas (patriarcales) que la sociedad considera como adecuados; aquellos esquemas que se consideran correctos y que las confinan en esa condición, y que al final las convierten en lo deseado, en mujeres.

Como mencionamos anteriormente, Simone nos dice: “no se nace mujer se hace”, por eso el ser mujer no es una condición natural, como creemos, sino que es más bien una conducta impuesta y aprendida, la cual se da por medio de la formación de las mujeres, pero esto lo abordaremos a profundidad más adelante.

¿Por qué el ser hembras representa un problema para la mujer?

Como pudimos ver al inicio, hembra se entiende como animal del sexo femenino, hembras, y como diría Simone: nacimos hembras, “La hembra es la continuidad de la vida” (Beauvoir et al. 2007, p36). Ahora bien, si somos esa continuidad, las que biológicamente estamos encargadas de preservar la especie humana y, principalmente, de cuidarla, y que durante esos nueve meses se aloja ese nuevo ser en su vientre, es irónico que ese fruto resulte ser un futuro opresor u oprimida. 

 Y solo a manera de reflexión, quisiera que en vez de ver a las mujeres como esa parte de la especie humana se les considerara por esa misma capacidad o don que tienen de dar vida, es decir no encasillarlas en esa limitación.

¿Por qué digo esto? Porque la condición biológica de la mujer de poder tener hijos, es uno de los factores principales de su opresión; ya que al estar embarazadas se ve limitada para realizar una serie de actividades con la misma agilidad con la que las realizaba antes de encontrarse en estado.

Esta condición las hace mucho más frágiles y no les permite tener esa libertad[1] con la que los hombres cuentan permanentemente a lo largo de sus vidas y, que por no encontrarse tan estrechamente ligados a la naturaleza y a la procreación, siempre son dueños absolutos de su cuerpo.

A razón de eso en algún momento de la historia las mujeres asociaron la maternidad con la limitación o esa incapacidad de ser libres y decidieron negarse a la maternidad de una manera muy particular.

“Durante el periodo de las amazonas, existían mujeres tan audaces y robustas como los hombres pero que en todo caso, “y por robustas que fuesen entonces las mujeres, en la lucha contra un mundo hostil la servidumbre de la reproducción representaba para ellas una terrible desventaja. Que las amazonas se mutilaban los senos, lo cual significaba que al menos durante el periodo de su vida guerrera, rehusaban la maternidad.”(DE BEAUVOIR, SIMONE. 2007, p.64)

Nuestra condición de hembra tiene una consecuencia fundamental: la opresión, pero de este tema hablaremos en el siguiente punto.

El problema en el pasado fue el hecho de que las mujeres tenían embarazos muy seguidos, lo cual le impedía desenvolverse, al punto que no existían los métodos anticonceptivos como los que se utilizan hoy, sino técnicas rudimentarias ineficientes. 

Es así que al momento de ser inventados esto le permitió a las mujeres o, más bien, se convirtió en una puerta abierta, un avance para el desarrollo de la mujer. ¿En qué sentido? En el de su superación como persona y como profesional.

La ventaja de los métodos anticonceptivos consiste, principalmente, en permitirles a las mujeres decidir cuándo desean ser madres y que sea su decisión o, mejor, una decisión en pareja, esto sería lo ideal. Al utilizar estos métodos, los hombres no exponen a las mujeres, contra su voluntad, al rigor del embarazo, y que el propio deseo de paternidad ahora depende de la mujer y de su deseo de maternidad.

Desde ese momento, la mujer tuvo la oportunidad de decidir sobre su vida y contar con los mismos derechos a elegir, al contar con sus compañeros de especie y de elegir el momento de ser madres. Aunque al principio loa métodos anticonceptivos fueron bastante rudimentarios, hoy día contamos con métodos eficaces, los cuales cuentan con un grado de efectividad del 99.9%. 

¿Hay causa biológica por la cual la mujer es oprimida?

Si nos referimos al origen de la sociedad, es bien sabido que somos las responsables de la existencia de la especie humana; ahora bien, si somos las responsables de preservar la especie ¿porqué se les ubica en un segundo plano o, mejor dicho, por qué la mujer desde su condición biológica no logró hacerse de un pedestal?

Podemos dar una respuesta coherente, tomando como referencia lo planteado por Simone en el Segundo Sexo, obra en donde se explica con claridad: que a inicios de la humanidad, a causa de de los constantes embarazos, debido a que la mujer es la única de los mamíferos que no cuenta con un periodo de esterilidad como las otras mamíferas, y también porque no contaban con métodos anticonceptivos para prevenir los embarazos, a consecuencia de las relaciones sexuales mujeres tenían embarazos muy seguidos.

Si bien es cierto eran las responsables de perpetuar la especie, también hay que tomar en cuenta que eran demasiados niños a quienes, muchas veces, no podían mantener ni preservarles la vida.

Es de esta manera como la condición biológica de la mujer fue limitándola para realizar o colaborar en la manutención de la sociedad y, de este modo, el hombre comenzó a relegar (apartar) a la mujer al hogar dejándole esas funciones que, para él eran penosas y tediosas (el cuidado del hogar, los hijos y hasta de él); mientras él, poco a poco, se apropiaba de las tierras y conquistaba riquezas, y hacía sentir a la mujer mucho más débil, además no valoraba su trabajo, y usaba ese poder para abusar de ella.

La falta de capacidad para aportar en la manutención de las sociedades antiguas fue uno de los motivos por los cuales, históricamente las mujeres han sido oprimidas, se les inculca que es su completa y absoluta obligación el cuidado de los hijos; por ejemplo, son responsables del hogar:“eso es cosa de las mujeres y lo he escuchado hoy, eso es para ustedes mujeres”.

 Pero esto no es responsabilidad del hombre o de la mujer, sino de la formación, de la tradición, de la cultura, que por medio de las cuales a las mujeres se les ha ido imponiendo funciones. ¡Acaso es una consecuencia de una mala jugada del destino!

Propio de esa concepción es también la confinación de la mujer a lo domestico, privado, por razones de índole practica y aunque se ha querido cambiar este aspecto agregándole determinaciones feministas, la esencia, es común denominador es todavía perceptible en sus planteamientos.nos encontramos así común mente frente a una ideología sexista que impone normas y diferencias en cuanto a la dicotomía hombre/mujer, la cual le da prioridades y privilegios al primero (RINCÓN, SOTO, LUCIA, 2009, p.65)

Observamos cómo se les asigna funciones muy diferentes dependiendo el sexo. El hombre se encarga de lo económico, es decir, de llevar el sustento al hogar; y la mujer es la encargada de las labores domésticas, por el hecho de ser la mujer; tampoco es considerada como apta para el manejo de lo económico lo cual veremos con claridad en el siguiente punto.

Aproximación a las causas económicas y la exclusión del trabajo remunerado.

“La minoría de edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento sin la dirección de otro”
KANT.

La desigualdad económica a la cual se enfrentaban las mujeres se remonta desde el inicio de los tiempos.

 Se debe a que siempre se le consideró como menor de edad en sentido kantiano, entendido esto como “no capaz de manejar sus bienes económicos”; la feminidad es una especie de infancia continua a consecuencia de que el hombre desde principio de los tiempos tuvo el control del sustento de la prole, por las circunstancias biológicas que trajeron consigo que la mujer fuera ubicada en la esfera o plano de lo privado.

A raíz de estos problemas, la mujer fue quedando poco a poco a merced del patriarcado, ¿en qué sentido? Es simple, la mujer comienza a depender del hombre a tal punto que sin él no puede subsistir, se ve atada al hogar, a atenderlo como el esclavo atiende a su amo.

Desde niña se le va formando de tal manera que aprenda todo lo referente al cuidado del hogar, de la familia y del esposo, mientras sus hermanos juegan ella realiza los quehaceres con su madre; además, tiene que atender a su padre y hermanos, porque es su responsabilidad, a juicio de la familia y de la misma sociedad, es decir, se limita su libertad de individuo, ubicándola en el palmo de lo privado.

Luego, cuando ya está apta para el matrimonio, su padre le buscaba un pretendiente, para así ofrecerla en matrimonio y si eran de familias adineradas, ella no recibía la herencia a menos que contrajera matrimonio, para que el esposo fuese el albacea, de esta manera se pasaba la herencia de hombres a hombres, o sea, se le daba la herencia a la mujer, pero ella no la administraba, sino el esposo, ya que en ese entonces a la mujer se le consideraba como menor de edad y no apta para la administración o el control del dinero. 

Al pasar la herencia a las manos del esposo, donde este pasa a ser el tutor de la mujer al momento de casarse, ya que a juicio de la sociedad de ese entonces la mujer no era capaz de manejar sus recursos económicos.

Abordaremos uno de los textos fundamentales que pone de manifiesto la subordinación y opresión de la mujer en el plano económico. 

Hablamos de una obra principal del marxismo clásico que analiza la relación de los sexos, escrita por Engels, y no por Marx, El origen de la familia y la propiedad privada y el estado (1884).

Engels divide la historia de la sociedad humana en tres épocas fundamentales:

Salvajismo, barbarie y la civilización cada época se distingue por un desarrollo en el método industrial y cada cambio en el método industrial venía acompañado por un cambio en la relaciones entre los sexos. 

El matrimonio de grupo acompaña al salvajismo, el matrimonio de pareja acompaña a la barbarie y la aurora de la civilización se corono con la creación de la familia monogámica. 

Con la llegada de la civilización la organización matrimonial de la sociedad o como Engels la denominaba “el derecho de la madre” fue remplazada por una sociedad patriarcal en la que la herencia seguía en la línea del varón.

Engels denomino a este hecho la gran derrota del género femenino. Es este, por lo tanto el punto crucial de cambios en la historia de las relaciones entre los hombres y las mujeres.

Con el proceso de la domesticación de los animales se creó una fuerte riqueza un excedente por encima de los que se necesitaba para la mera subsistencia.

 La producción de este excedente proporciono al hombre, que estaba encargado de los rebaños, el ímpetu suficiente para establecer la herencia a través de los hijos y exigir por ello garantía de castidad para las mujeres; el hombre y el niño se fue trasformando en la forma reconocible de la familia patriarca.”(FOREMAN, ANN, 1977, p.28)

Con esta información podemos percatarnos, (sin olvidar los datos biológicos) de cómo a la mujer se le ubica en el plano de dependencia, a tal punto que se le consideraba como un eterno niño, como una menor de edad, pues no estaba autorizada para administrar sus bienes materiales, sino que siempre necesitaría un tutor, en otras palabras, la mujer no podía sostenerse económicamente, siempre necesitaría del hombre para sobrevivir, siempre dependería de él, pero ¿cómo podría valerse por sí sola?

 No se le daba las herramientas, ni mucho menos la oportunidad de demostrar que era capaz de realizar cualquier actividad, no se les permitía ni siquiera educarse.

En otras palabras, se les ataba de pies y manos para que fuesen eternas dependientes del esposo. Entonces ¿Desde cuándo está permitido a las mujeres abjurar de su sexo y convertirse en hombres?

La naturaleza ha dicho a las mujeres: sé mujer. “Los ciudadanos de la infancia, los detalles domésticos, las diversas inquietudes de la maternidad: he ahí tu labor.” Y para seguir aclarando, De Beauvoir expone:

“La opresión la padece en el plano económico, no en el sexual. En el campo la campesina toma parte considerable en el trabajo rural es tratada como un sirviente; a menudo no come en la misma mesa que el marido y los hijos, trajina más duramente que ellos y las carga de la maternidad aumenta su fatiga. Pero siendo necesaria para el hombre es respetada también. Y fueron estas mujeres que desde el seno de su difícil existencia, hubieran podido afirmarse como personas y exigir derechos; pero una tradición de timidez y sumisión pesaba sobre ella.”(DE BEAUVOIR, SIMONE, 2007), p.99)

Percibiendo la realidad de ayer y al compararla con la de hoy, la verdad es que no existe tanta diferencia, ya que las mujeres siguen cumpliendo con las mismas labores, lavar, planchar, cocinar, y entre otras, satisfacer sexualmente al esposo, atender los hijos.

 Pero la mayoría de los esposos son del pensar que las labores del hogar no son un trabajo y que ellos les están haciendo un favor al mantenerlas en casa.

Y de cierta manera las mujeres son cómplices de esta percepción, porque consideran que es correcto debido a la formación que han recibido sobre la premisa de que las mujeres son las únicas responsables del cuidado del hogar y de los hijos. 

Hoy es identificado como un problema cultural, el cual tiene fuertes bases en la antigüedad, por la estrecha relación que tiene la mujer con la naturaleza (la maternidad), la cual ha sido uno de los principales obstáculos para el desarrollo equitativo de la mujer.

Hay que tener claro que la sumisión, timidez, la maternidad, la consagración al marido son las principales causas de la opresión de la mujer, ya que son los únicos oprimidos que no pueden ni quieren soñar un mundo sin su opresor.

Las mujeres al ser formadas conforme al hombre no pueden desatarse de su opresor o atreverse a ser completamente libres para exigir esa igualdad que les ha sido arrebatada de las manos por ejemplo por la religión, por la formación cultural, todo en beneficio patriarcalismo, a pesar de permitirles hoy el derecho al empleo remunerado, ellas siguen en la mayoría de los casos atadas a la responsabilidad del hogar.

¿Por qué pasa esto? Porque son criadas para servir, servir al hombre, y esto es un plano cultural, más él no a ellas; porque “los hombres no pueden ejercer los oficios que son patrimonio de las mujeres”. 

 Muy por el contrario, debía ser equitativo, de esta manera al compartir las responsabilidades viviríamos en un mundo de igualdad entre los géneros, donde la mujer podría desarrollarse con igual libertad, la misma que goza el hombre hoy, sin esas cadenas que lo limitan.

La historia que nos cuenta cómo las mujeres, con tanto esfuerzo, lograron que se les diera la oportunidad de trabajar y que se les remunerara por las labores realizadas, es bien sabido que las mujeres siempre han trabajado, el problema es que no se les reconocía económicamente, pues se consideraba que era su responsabilidad el cuidado del hogar. 

Pero la mujer realizaba este trabajo a consecuencia de los problemas biológicos a los cuales se enfrentó en el pasado.

Cuando aparecen las máquinas en las fábricas fue el momento en que la mujer obtiene su oportunidad, y a la diferencia la fuerza física con respecto a los hombres, no tenía ninguna una desventaja.

En ese sentido la mujer con el afán de contar con su propio sustento que le proporcionaría, de cierta manera, su independencia, decide trabajar. Pero ellas no correrán con la misma suerte que los hombres, ya que los dueños de las fábricas acceden a emplearlas, pero con muy bajos salarios, en situaciones infrahumanas, en fábricas sin calefacción, con bajas temperaturas, lo que las enfermaba en muy poco tiempo.

Fueron sometidas a largas jornadas de trabajo, casi dieciocho horas diarias y por la mitad del salario que se les pagaba a los varones. 

En este dominio de hombre, los jefes preferían a las mujeres casadas y con hijos, ya que éstas trabajaban con más ímpetu y se esforzaban a trabajar más horas para así poder cobrar más dinero para mantener a sus hijos.

Los empleadores al ver la situación de la mujer, no solo se aprovechaban de ellas laboralmente, sino que muchas veces obligaban a estas a tener relaciones sexuales con ellos y si no accedían las despedían.

Trabajaban largas horas en situaciones insalubres, eran víctimas de acoso laboral por parte de los jefes, con salarios bajos que no cubrían sus necesidades y en definitiva eran víctimas nuevamente ahora en lo laboral del patriarcado, ya que de igual manera dependían de tener a su lado un hombre para sobrevivir, para así cubrir sus necesidades personales (alimentos, ropa, medicamento, entre otros).

 Se puede decir que era una estrategia del hombre para que la mujer desistiera de trabajar y regresara al lugar que, según ellos, le pertenece y del cual nunca debió salir “el hogar”, además, también tenían que cubrir la labores domésticas y a pesar de tanto esfuerzo seguían atadas a la dependencia del patriarcado. Pero ¿dónde estaba el problema? En que las mujeres no supieron organizarse, conformar sindicatos para exigir sus derechos como empleadas.

En el Segundo Sexo, pudimos obtener información de suma importancia referente al problema que se enfrentaron las mujeres para obtener un empleo y que luego de conseguirlo fuese bien remunerado.

Ahora analizaremos importantes datos, sobre cómo las mujeres lucharon para conseguir mejores salarios, mejores condiciones laborales entre tantos otros logros como la igualdad laboral que idealizaron.

“En 1874 es cuando se prohíbe el trabajo nocturno a las menores de edad y exige que se les de descanso los domingos y días feriados; su jornada de trabajo queda limitada a doce horas; en cuanto a las mujeres menores de veintiún año, la ley se limita a prohibirles el trabajo subterráneo en las minas y canteras .la primera carta de trabajo femenina data del 2 noviembre de 1892; prohíbe el trabajo nocturno y limita las jornadas en las fabricas, pero deja la puerta abierta a todos los fraudes .

En 1900 se limita la jornada laborar a diez horas; en 1905 se hace obligatorio el descanso semanal; en 1907 las trabajadoras obtienen la libre disposición de sus ingresos; en 1909 se garantiza vacaciones pagadas a las mujeres embarazadas. 1913 se reglamenta lo concerniente al reposo de las mujeres antes y después del parto y les prohíbe los trabajos peligrosos y excesivos.

 Una segunda consecuencia de la resignada inercia de las trabajadoras fueron los salarios con los que debieron contentarse.”( DE BEAUVOIR, SIMONE. 2007, p. 108)

El problema de una remuneración salarial justa no es aún una realidad (a pesar de las excepciones), y no se tienen las bases para justificar el porqué se le paga menos a las mujeres por su trabajo.

“Es un hecho indiscutible: Las mujeres reciben menor sueldo que sus pares hombres. En Chile, en América Latina, en Estados Unidos, en Europa. Incluso el Foro Económico Mundial ubica a nuestro país en el lugar 121 (entre 134) de los con mayor diferencia de salarios entre ambos sexos. ¿Las razones? Discriminación, una cultura machista, pero también falta de ambición y riesgo entre las mujeres. Aquí hablan ejecutivas y expertos.

Estuve años con el cargo de “directora” en mi empresa, cuando debiera haber sido subgerenta. Era para no pagarme lo mismo que a mis pares hombres que realizaban la misma labor. Incluso, a veces tenía que hacer el trabajo del gerente del área. Después de mucho pelear, me cambiaron el título y soy “subgerente de marketing”, porque el hombre que estaba en ese puesto se fue. 

Pero mi sueldo es de un millón menos. ¡Insólito! Fui a alegar, por supuesto, y el gerente general me contestó que yo tenía que “caminar” hacia ese sueldo, ganármelo. Pero a mí me llamaron para ocupar el puesto, estuve trabajando siete años en marketing, tengo un MBA, peso más que el hombre a quien reemplacé: ¿qué es lo que me tengo que ganar? Se supone que mi sueldo “está en vías” de aumentarse. Es muy injusto”. (Revista Ya-El Mercurio, 15 de diciembre de 2010. /Articulo tomado de internet)

Encontramos el siguiente artículo, en el cual se expone la realidad laboral de la mujer.

Uno de los temas que más me llama la atención y que más me frustra con respecto al tema de la mujer, es saber que ellas reciben un salario mucho más inferior que el de los hombres, pese a que son capaces de realizar los mismos trabajos.


El pasado lunes día 22 de Febrero del 2010, tuve la oportunidad de leer una noticia sobre este tema que me llamó bastante la atención, por tanto, la analicé y la quiero compartir con vosotros. En dicha noticia se explicaba que las mujeres tienen un salario que es inferior al del hombre en un 15%. Particularmente, no entiendo porque la mujer debe percibir menos ingresos que el hombre si ha trabajado las mismas horas y en las mismas condiciones. 

¿Acaso es el género una cuestión que predetermina los salarios? Si fuese así, no lo veo justo. Y la verdad, es que no le encuentro mucha explicación lógica al por qué de este hecho. Lo que más me sorprende, es que se dice que trabajar dos meses más al año ( es decir, 14 meses en total ) para poder igualar el salario que un hombre recibe por su trabajo a lo largo de un solo año. Es decir, que la mujer necesitaría trabajar 53 días más que el género masculino para poder “igualarlos”, según dice un Informe de la UGT con motivo del Día Europeo de la Igualdad Salarial”.(generoyeconomia.wordpress.com,publicado el 4 de marzo de 2010)

Como podemos ver, a pesar de los años transcurridos, la condición de la mujer no ha cambiado mucho, aún no se les reconoce como iguales, en el plano de lo laboral no tienen igualdad de salario con los hombres, y esto lo señalamos porque estos artículos son recientes; es una realidad en Europa y, América no escapa de esta penosa realidad. Claro, cómo no va suceder en América Latina, ya que a pesar de tantas luchas de las latinoamericanas éstas siguen siendo formadas en ese patriarcado de fuertes garras que las oprimen.

Es muy difícil advertir esa realidad a la que se enfrentan las mujeres, se ve de una manera tan normal, que se piensa que esa es la única forma de vida de las mujeres y en el momento que éstas desean cambiar esta realidad se enfrentan al patriarcado, el cual no le hará el camino nada fácil, ya que no le conviene la emancipación, la libertad de la mujer.

Bibliografía

Gallego, C.M. (2009). ¿Papa: que es la dignidad humana? Respuesta a una pregunta de Felipe.Colombia: Kimpre Ltda.
Varela, N. (2005). Feminismo para principiantes. España: Ediciones B.
Beauvoir de Simone . (2007). El segundo sexo. Argentina: Debolsillo.
Foreman, Ann. (1977). La femineidad como alienación: Marxismo y psicoanálisis. España: pluma.
Rincón, Soto L. (2009). Bases Histórico – Filosóficas de la teoría Feminista. Costa Rica: colección Prometeo 39.
Ungo, U. (2002a). Para cambiar a vida: política y pensamiento del feminismo en América Latina. Panamá: Instituto de Mujer – Universidad de Panamá – PAN.


NOTA
[1] Libertad entendida como el derecho a realizar sus sueños y metas profesionales o aquellas actividades que de una u otra manera se ven truncadas por su condición de hembra procreadora y dadora de vida.

Injerencia de EEUU viola las leyes comerciales de Panamá


Estados Unidos violaría la soberanía de Panamá al extender la aplicación de sus leyes a territorio panameño. En los últimos meses, dos empresas en Panamá, suspendieron sus ventas y servicios a la embajada de Cuba por órdenes de sus filiales norteamericanas.

Primero fue la empresa Canon y luego Pricesmart que notificaron a la embajada de Cuba que no podían continuar vendiéndoles por instrucciones de su casa matriz en Estados Unidos, quienes a su vez recibieron la orden del Gobierno estadounidense.

El hecho es parte del bloqueo que impide a Cuba negociar con empresas y ciudadanos estadounidenses o sus socios.

 Bloqueo a pesar del cual, la isla ha logrado mantener índices de desarrollo humano y social, envidiables para cualquier país. Para los panameños, la aplicación en su territorio de leyes norteamericanas es una agresión a la soberanía.

El bloqueo viola las leyes comerciales de Panamá, sobre todo porque lo comprado era para uso de la embajada y su personal y no para la reventa.

Situación que se agrava al tratarse de miembros de una delegación diplomática protegidos por acuerdos internacionales.

La embajada de Cuba denunció el hecho ante la Cancillería panameña. 

Sin embargo, la situación será presentada como prueba de lo inhumano del bloqueo en la próxima Asamblea General de Naciones Unidas (AGNU).

El Gobierno de EE.UU. les prohibió hace más de 50 años a los empresarios estadounidenses que vendan o compren productos a Cuba, a pesar de su cruzada mundial por la total libertad económica.

Claudia Figueroa, Hispan TV

Maduro volvería a ganar las presidenciales y ampliaría respaldo popular


Luego de su victoria en los pasados comicios electorales del 14 de abril del 2013, el jefe de Estado de Venezuela, Nicolás Maduro, aumentó en 5,19 puntos la intención de voto a menos de un año de cumplir sus funciones como presidente de la República.

Un trabajo de campo realizado por la encuestadora International Consulting Services (ICS), revela que si este jueves en Venezuela se realizará una elección presidencial, el actual jefe de Estado Nicolás Maduro, ganaría los comicios con el 55,8 por ciento de los votos.

Según la ICS, el dignatario venezolano ha logrado aumentar 5,19 puntos desde que le ganó la presidencia en abril del 2013 al dirigente opositor, Henrique Capriles Radonski.

En respuesta a la pregunta, “¿Si el día de hoy fueran las elecciones presidenciales por quien votaría usted?”, un 55,8 por ciento de los venezolanos respondió que respaldaría al presidente Nicolás Maduro, mientras que el 33,7 por ciento afirmó que lo haría por un candidato opositor.

El trabajo de campo fue realizado entre el 10 y el 16 de marzo del presente año y para el mismo la ICS tomó una muestra de 1.400 entrevistas que fueron realizadas a familias de los estados Aragua, Anzoátegui, Barinas, Bolívar, Carabobo, Caracas, Falcón, Guárico , Lara, Mérida, Miranda, Monagas, Nueva Esparta, Portuguesa, Sucre Trujillo,Vargas,Yaracuy y Zulia.

En las pasadas elecciones presidenciales del 14 de abril del 2013, el dignatario venezolano, Nicolás Maduro obtuvo el triunfo en 16 de los 23 estados del país suramericano, gracias al 50,75 de los votos válidos a escala nacional.

De esa manera, el representante de la clase obrera y trabajadora de Venezuela se convirtió en el primer presidente chavista en la historia de esa nación suramericana.

Un día después de su victoria, el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, proclamó a Maduro como presidente electo para el período 2013-2019, luego de lograr el 50,75 por ciento de los votos válidos, que lo convirtieron en el segundo jefe de Estado más votado en la historia del país después del Comandante Hugo Chávez.

YVKE Mundial

Los medios de comunicación en la coyuntura latinoamericana actual


La nueva arma mortal no tiene pólvora, ni esparce isótopos radioactivos. La nueva arma mortal se llama medios de comunicación de masas en manos de unas cuantas corporaciones que manipulan a su antojo en función de sus intereses corporativos, en alianza con las más reaccionarias fuerzas políticas.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Desde los ahora lejanos años 70, hay una discusión en América Latina sobre el papel que juegan los medios de comunicación comoagentes ideológicos. 

En el contexto de las implicaciones políticas que había provocado la Revolución Cubana, y del proceso abierto en Chile con el triunfo de la Unidad Popular en 1970, Armand Mattelart y Ariel Dorfman escribieron varios libros sobre la “dominación ideológica” que se ejercía a través de los medios y las industrias culturales, el más conocido de los cuales fue Para leer al Pato Donald.

Esta preocupación sobre el papel de los medios en la lucha ideológica de la época nacía por el creciente papel que tenían, a raíz de la revolución tecnológica de la posguerra, uno de cuyos principales componentes es, precisamente, el de los sistemas de la comunicación y la información.

 Los Estados Unidos de América comprendieron tempranamente el papel fundamental que tenía la “conquista de mentes y corazones” que se podía lograr a través de los periódicos, la televisión y la radio, y también el entretenimiento.

 De ahí que la industria editorial y cultural pasara a ocupar un rango importantísimo en la estrategia de difusión de una determinada visión acorde con sus intereses, no solo del mundo sino de la coyuntura política.

El modelo norteamericano de desarrollo de los medios y la industria cultural y del entretenimiento, se construyó según los postulados de la empresa privada, la concentración y la conformación de oligopolios. Como dice Jesús Martín Barbero, “En el proceso de globalización el que lleva la iniciativa es el mercado, es el que ahora regula las relaciones entre los pueblos, las naciones y las culturas, el que pone los modelos de comunicación y dinamiza las redes”.

Son las reglas del mercado, también, las que determinan la concentración de los medios, no solo en América Latina sino en todo el mundo. En busca de mayor rentabilidad, con frecuencia las empresas mediáticas se fusionan. 

Y la facilidad que ofrecen las nuevas tecnologías de la comunicación para que los mensajes de unos cuantos medios sean reproducidos por muchos más, ya sea de manera simultánea o diferida, facilita esa concentración.

En Estados Unidos, por ejemplo, el control de los medios de comunicación está en manos de unos cuantos conglomerados: AOL, Disney, Seagram, Comcast, News Corporation y Sony, que se encuentran entre las empresas más grandes del mundo con tasas de crecimiento superiores al 100% en los últimos 20 años.

 Los periódicos son una industria compuesta por seis cadenas; siete corporaciones controlan la industria del libro y el 80% de los libros salen de Barnes & Noble y Borders, cinco disqueras manejan el 87% de la industria del disco, para señalar sólo algunos ejemplos.

En América Latina Televisa, el Grupo Globo, el Grupo Clarín y el Grupo Cisneros, respectivamente de México, Brasil, Argentina y Venezuela son algunos de los grandes oligopolios mediáticos. 

Acorde con las características de los emprendimientos capitalistas latinoamericanos, tienen estrechas alianzas con empresas transnacionales, como AOL y Sky, por ejemplo.

A través de estas grandes empresas y sus socios, se canaliza la ya de por sí centralizada información que difunden las agencias de noticias. Datos recopiladas por la Comisión para el Estudio de los Problemas de la Comunicación (CIPEC), de la UNESCO, nos permiten concluir que las 4 grandes agencias de noticias occidentales: Associated Press (AP), United Press Internacional (UPI), Reuter y France Presse, son las únicas empresas de comunicaciones que se encuentran presentes en más de 160 países, donde habita cerca del 99 por ciento de la población mundial.

Son estas agencias, cuya información es diseminada por los grandes conglomerados mediáticos latinoamericanos, que a su vez nutren a las pequeñas empresas de la comunicación, las que determinan qué y cómo se informa. 

Son las que estructuran la agenda mundial, las que relevan y ocultan problemas, las que “orientan” a la opinión pública.

Su agenda es la de los intereses del mercado global, las de las grandes transnacionales y la de los países que impulsan la estructuración neoliberal del mundo. 

¿Podemos pedirles objetividad en la información que nos brindan en donde esa dinámica del capitalismo contemporáneo está siendo cuestionada, como en Venezuela, por ejemplo?

Durante los años 80, parte de la polémica en torno al papel que juegan los medios de comunicación en la mente de personas y conglomerados sociales se centró en determinar si el receptor de los mensajes de los medios era un ente pasivo o activo. 

Se le achacó a los análisis hechos por investigadores como Mattelart y Dorfman, que no le conceden al público suficiente capacidad de recapacitar y procesar la información que reciben.

Y es cierto, éste no es una caja vacía en la que cae la información que orienta acciones en una determinada dirección. 

Pero es evidente, también, que en la cotidianeidad, la inmensa mayoría de las personas no tienen más tiempo que llegar a comer frente al televisor por la noche, o de ojear los titulares de los periódicos, que les dan información que les evita el incómodo trabajo de analizar por su cuenta.

Ese es el panorama en el que cae la gotita diaria de CNN respecto a Venezuela, los gestos crispados de las y los presentadores, las palabras sesgadas, los titulares amarillistas, las entrevistas a “los opositores”, las escenificaciones de las barricadas en las que son recibidos como parte del guión.

Queda en evidencia que la nueva arma mortal no tiene pólvora, ni esparce isótopos radioactivos.

 La nueva arma mortal se llama medios de comunicación de masas en manos de unas cuantas corporaciones que manipulan a su antojo en función de sus intereses corporativos, en alianza con las más reaccionarias fuerzas políticas.

http://connuestraamerica.blogspot.com/2014/03/los-medios-de-comunicacion-en-la.html

Ecuador: juicio de lesa humanidad contra 8 represores


EL TELEGRAFO – Por primera vez en la historia de Ecuador, la Corte Nacional de Justicia da paso para que se inicie un juicio por delitos de lesa humanidad en contra de ocho exoficiales del Ejército y del excomandante de la Policía general Édgar V., acusados de ser los autores de la detención ilegal y posterior tortura, violencia sexual y desaparición forzada que sufrieron Susana Cajas, Luis Vaca y Javier Jarrín en 1985, después de que fueron detenidos por una patrulla militar en la ciudad de Esmeraldas.

En la reinstalación de la audiencia preparatoria de juicio, suspendida el viernes de la semana pasada, la jueza Lucy Blacio mencionó que los sindicados ejercieron cargos de dirección en unidades militares y ministeriales durante el gobierno de León Febres-Cordero, que implementó una política de persecución y eliminación sistemática de los grupos opositores que consideraba subversivos, por eso las altas esferas del Estado prepararon un plan tendiente a eliminar a los que consideraban “el enemigo interno” y montaron un aparato para destruir a grupos como Alfaro Vive Carajo, lo cual fue evidenciado por el fiscal de la Nación, Galo Chiriboga, quien presentó pruebas que hacen presumir la implicación de los procesados en esa clase de delitos tipificados en el artículo 7 del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.

Chiriboga: “Por primera vez en la historia del país se judicializa un caso de lesa humanidad”.

Por esos motivos, la magistrada resolvió dictar auto de llamamiento a juicio a los procesados: Luis P., exministro de Defensa; Jorge A., exministro de Defensa y exjefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas; Marcelo D., exdirector de Inteligencia; Juan V., excomandante de la Escuela de Agrupamiento de Inteligencia Militar (AIM) de Conocoto; Mario A., exdirector del AIM; Nelson E., exjefe del Servicio de Inteligencia Quito (SIQ); Guillermo R., exdirector del SIQ; Fernando R., exmédico de la AIM.

También, está llamado a juicio Édgar V., exjefe del SIC 10 y excomandante de Policía, que se encuentra en Estados Unidos. La magistrada dijo que se presume que él pertenecía a la cadena de mando y poder instalado en el país entre 1984 y 1988.

Proceso

Originalmente, Chiriboga sindicó a 14 personas en este caso, pero luego de la indagación previa decidió no acusar a 3 de ellos: M. L., E. M. y W. Ch; otro encausado falleció. Por tanto, en la resolución, la jueza dictó el sobreseimiento parcial de la causa y el definitivo del procesado J. C., exmilitar del Ejército.

Además, mantuvo las medidas cautelares de los acusados, por este motivo están prófugos el exgeneral Édgar V. y el excoronel del Ejército Fernando R., ya que sobre ellos pesan órdenes de prisión preventiva. Para los demás procesados se mantiene el arresto domiciliario y la prohibición de salir del país, con excepción del excoronel del Ejército Juan V., quien debe presentarse una vez a la semana hasta que el juicio concluya.

Resolución a sorteo de tribunal

Con esta resolución el proceso pasará a la Sala de Sorteos para la designación del tribunal penal de la CNJ, que se encargará de la etapa de juzgamiento, en la que se emitirá una sentencia.

El abogado Marcelo Dueñas, defensor de Édgar V., adelantó que presentará un recurso de nulidad a la resolución, lo cual dilatará el inicio del juicio hasta que se resuelva ese pedido.

La Fiscalía anunció que en la etapa de juicio convocará a unos 60 testigos, a fin de demostrar las violaciones a los derechos humanos y la autoría de los procesados en los delitos de lesa humanidad.

“De ninguna manera este es un proceso contra las Fuerzas Armadas, estamos enjuiciando a funcionarios que no cumplieron con sus funciones.

En este último día de audiencia no faltaron los familiares de los procesados que se colocaron en los exteriores del edificio de la Corte con carteles de protesta.

Antecedentes

Este caso se remonta a noviembre de 1985, cuando Susana Cajas, Javier Jarrín y Luis Vaca fueron arrestados por militares en Esmeraldas, sin ninguna orden judicial.

Luego los tres ciudadanos fueron trasladados al ‘Batallón de Inteligencia Militar’, ubicado en Conocoto, Pichincha.

A pesar de que las autoridades negaban haberlos detenido, se corroboró que sí lo hicieron.

Cajas y Jarrín estuvieron arrestados 15 días, tiempo en el cual recibieron torturas físicas, psicológicas y sexuales. Luego fueron liberados, según consta en el expediente.

En la etapa de juicio la Fiscalía convocará a 60 testigos para evi- denciar las violacio- nes de DD.HH.

Luis Vaca continuó plagiado y en situación de desaparición forzada durante 3 años. Eliminaron su registro de filiación del Registro Civil y fue liberado a mediados de 1988.

La Comisión de la Verdad, creada por el presidente Rafael Correa, inició una investigación de los hechos cometidos en la década del 80 y una vez finalizada entregó el caso a la Fiscalía.

La Dirección de la Comisión de la Verdad de la Fiscalía, a cargo de Fidel Jaramillo, emprendió el proceso por el delito de lesa humanidad que ayer pasó a la etapa de juicio.

FISCALÍA DESTACA JUDICIALIZACIÓN DE ESTE DELITOEl artículo 7 del Estatuto de Roma define los crímenes de lesa humanidad como “cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque: Asesinato, Exterminio, Esclavitud, Deportación o traslado forzoso de población”.

Al respecto, al concluir la audiencia, el fiscal Galo Chiriboga manifestó que es una obligación en un Estado democrático defender los derechos humanos, por lo que este punto procesal representa un serio avance en la judicialización de delitos de “lesa humanidad”.

Y reiteró que para la Fiscalía estos procesos no buscan una venganza contra nadie, sino reparar el daño causado a las víctimas.

“Respetamos la decisión de la jueza. Resaltamos que cada día se va creando historia con respecto a los crímenes de lesa humanidad en Ecuador”, dijo Fidel Jaramillo, director de la Comisión de la Verdad de la Fiscalía.

Estos juicios “no se llevan únicamente en contra de los perpetradores materiales, sino también en contra de quienes diseñaron, planificaron la manera de violentar derechos humanos contra la población civil”, sostuvo Jaramillo.

Susana Cajas al salir de la Corte se reunió con otros compañeros. 

Todos se colocaron pañuelos con el color de su desaparecido movimiento como una señal de triunfo judicial, por las torturas que vivieron. 

Ella estuvo presente en las cuatro audiencias de preparación de juicio.

El debate hoy es cómo frenar la violenta ofensiva de la derecha neoliberal.


Entrevista al politólogo Franck Gaudichaud

Venezuela se debate entre los intentos desestabilizadores de la derecha, los límites propios del proceso bolivariano y la posibilidad de que sea la clase trabajadora y el movimiento popular los que hagan avanzar un proyecto no exento de tensiones y contradicciones.

Entrevista a Franck Gaudichaud, miembro del equipo editorial de Rebelión.org, doctor en Ciencia Política y autor de varios libros sobre América Latina, con una investigación -dirigida por Michael Löwy- sobre Poder Popular y Cordones Industriales bajo el gobierno de Allende en Chile (1970 -1973).

¿Cómo caracterizas la situación actual en Venezuela? ¿Qué es lo que se dirime allí?

Franck Gaudichaud: Como punto de partida, hay que reconocer que estamos en medio de una tremenda guerra mediática global en contra del proceso bolivariano.

 Por eso es fundamental crear espacios de contrainformación. Para comenzar, frente a tanta desinformación, hay que volver a subrayar que el proceso bolivariano es un proceso de largo plazo de amplias conquistas sociales (salud, educación, reducción de la desigualad), democratización (nueva Constitución), de creciente empoderamiento e inclusión política de las clases populares, en una relación muy tensa con el líder carismático que ha sido Chávez. 

También que este proceso ha sido clave en la constitución de nuevas soberanías nacional-populares y en la creación del ALBA, UNASUR y CELAC. Así que un importante retroceso en Venezuela y el regreso del neoliberalismo en ese país tendrían importantes e inmediatos efectos colaterales en toda la región. 

Todo esto parece obvio, pero es indispensable subrayar lo esencial y las relaciones de fuerzas geopolíticas en momentos en que los medios de comunicación dominantes -y la oposición venezolana- hablan de “dictadura castro-comunista” y de “genocidio en Venezuela…

La situación actual es sumamente tensa debido a que el sector más reaccionario de la oposición apostó a la violencia y la desestabilización desde la calle. En tal contexto, hay una tendencia dentro de las filas de las izquierdas a descomplejizar nuestro entendimiento de la coyuntura, diciendo que se está contra el imperialismo o a favor del golpe de estado “fascista”. 

Esta lectura binaria me parece nefasta. Por supuesto, hay que denunciar y oponerse de manera unitaria a la intentona “insurreccional” de la derecha. Sabemos que los EE.UU. tienen claros intereses geopolíticos en esta desestabilización; los lazos entre los “Halcones” de Washington y la fracción de la oposición encabezada por Leopoldo López en Venezuela, no son una teoría de complot, sino información objetiva. 

También hay una intervención real desde Colombia y el “uribismo”, así como incursiones paramilitares, sobre todo en el estado fronterizo de Táchira. Estos elementos son importantes. Ahora, ¿estamos ante un golpe de estado, estilo abril de 2002? Se puede hablar de “fascismo”, sin con ello conseguir definir la dinámica de la oposición al chavismo. Yo creo que no: primero porque las relaciones de fuerza reales son distintas a 2002. 

El estado mayor y las Fuerzas Armadas apoyan claramente al gobierno, sin fisura por ahora; la gran burguesía no apuesta a la violencia y a una salida extraconstitucional. Fedecámaras y los principales patrones (como Mendoza de la Polar) participaron de la conferencia de paz con Maduro y condenaron la violencia en las calles. 

Es decir, los elementos claves de la coyuntura de abril de 2002, no están al día en la coyuntura actual. Eso sí, hay un sector de la derecha en torno a Leopoldo López que apuesta claramente a la violencia callejera, haciendo un llamado a derrocar a Maduro. Y lo preocupante: este sector logró movilizaciones muy importantes.

 En el estado de Táchira, en Mérida con el movimiento estudiantil, pero también en las calles de Caracas. Es cierto que los participantes de esas movilizaciones provienen esencialmente desde los barrios altos, desde la clase alta, media alta pero también de clase media ya no tan alta. 

Sectores violentos de la derecha están ganando espacio en la sociedad, haciendo uso de la violencia en contra de trabajadores y militantes barriales, edificando barricadas (las “guarimbas”): son responsables de la gran mayoría de los asesinatos de las últimas semanas.

 La oposición neoliberal está parcialmente fragmentada, pero a la vez cada uno ocupa su papel en contra del proceso: desde Henrique Capriles o COPEI (Comité de Organización Política Electoral Independiente), que dicen apostar al diálogo después de sucesivas derrotas electorales hasta partidos como Voluntad Popular de Leopoldo López o como la asociación Súmate y la diputada María Corina Machado, que apuestan a crear un clima semi-insurreccional, sin esperar las próximas elecciones. Algunos analistas como Ignacio Ramonet han destacado la existencia de un “golpe de Estado lento”, basado en las teorías de desestabilización de Gene Sharp.

Pero, yo creo que desde la izquierda anticapitalista, el tema clave no es solo denunciar todo eso, sino también seguir pensando “abajo y a la izquierda” para entender -de manera crítica y dialéctica- cuáles son los elementos dentro del propio espacio del chavismo que permiten que se exprese tanto descontento en varios estratos de la sociedad, y no solo desde parte del movimiento estudiantil.

 En este sentido, tenemos que indagar también las contradicciones y debilidades de la “revolución bolivariana” y escuchar las voces críticas del movimiento popular y revolucionario dentro y fuera del chavismo. 

En Rebelión hemos publicado también varios autores venezolanos que van en esa dirección: Roland Denis, Simón Rodríguez P., Javier Biardeau, Gonzalo Gómez, etc.

¿Cuáles son esas principales debilidades propias del chavismo?

Primero habría que diferenciar el chavismo gubernamental del pueblo trabajador bolivariano. Yo entiendo que hay tensiones ahí, sobre todo a un año de la partida de Hugo Chávez que fue un gestor central del proceso, capaz de oscilar entre lo vertical del líder y la horizontalidad de la participación popular. 

En la era del “chavismo sin Chávez”, Maduro tiene la legitimidad democrático-electoral: ganó la elección presidencial, de manera justa, y las municipales confirmaron esa nueva victoria bolivariana en las urnas (con 17 victorias sobre 18 elecciones). Pero Maduro no tiene el liderazgo carismático de Chávez, mientras, al mismo tiempo hay una degradación económica acelerada. 

Por supuesto, se habla mucho de inseguridad, la derecha en particular, pero representa también una gran preocupación diaria para las clases populares. Es en el plano económico donde afloran más los problemas últimamente: el Banco Central de Venezuela reconoce un desabastecimiento a una altura del 28% de los productos y una inflación de 56% en el 2013 que corroe los salarios de los trabajadores. 

La mala gestión económica y del tipo de cambio refuerza la especulación, el mercado negro y al acaparamiento por parte de la burguesía compradore a una escala mayor. Algunos economistas marxistas como Manuel Sutherland o Víctor Álvarez hablan de la fuga de capitales más grande de América del Sur.

 Son varios “planes Marshal” que se fugan así hacia Miami. Es cierto, la inflación y el desabastecimiento son producto de la ofensiva de las clases dominantes, pero también de una política económica ineficiente. 

La corrupción es otro tema de fondo después de 15 años de proceso bolivariano: ¿cómo pretender construir “socialismo del siglo XXI” en esas condiciones de corrupción burocrática? Frente a las dimensiones del fenómeno, ligado al modelo del capitalismo petro-rentista todavía hegemónico[i], no basta con tener un ministerio del “poder popular”… No veo otra solución que crear fiscalización desde abajo, democracia participativa y consejos de trabajadores, reforzar los consejos comunales existentes. 

En caso contrario, ¿cómo parar durablemente la ofensiva de la derecha? ¿Con diálogo y paz con los sectores patronales, con la Mesa de Unidad Democrática, con Cisneros y la boliburguesía? Por otra parte, recordemos la impunidad hasta hoy para los responsables del golpe de abril de 2002 o de los asesinatos de abril de 2013. 

También es muy preocupante la impunidad frente al sicariato anti-sindical que existe en el país, los niveles de represión en contra de algunas huelgas obreras o la creciente militarización de algunos territorios (lo que provocó malestar y distanciamiento público por parte del gobernador bolivariano del estado de Tachira). 

En estos días, el presidente Maduro y la fiscalía han reconocido la responsabilidad de la guardia nacional y de la policía bolivariana en la muerte y maltrato a varios manifestantes, ojala eso no quede impune, porque el Estado tiene que ser el garante de los derechos fundamentales.

Te referiste críticamente al camino que se está tomando desde el gobierno para frenar la ofensiva de la derecha: ¿Cuál sería, para vos, el camino más efectivo para enfrentar a la derecha?

Sin duda, como lo proponen algunos sectores anticapitalistas venezolanos, la mejor manera de defenderse es la profundización de la revolución y de las conquistas del proceso; es reforzar una visión crítica y popular, independiente de la burocracia o de la boliburguesía, apuntando a un empoderamiento desde abajo. 

Yo creo que está perfectamente justificado el intento por parte del gobierno de poner paños fríos a la violencia callejera, el llamado al diálogo y a la paz. 

Ahora, diálogo y paz sí, pero ¿para qué y con quién? Ojalá el diálogo prioritario sea hacia los sectores populares movilizados, los trabajadores organizados que buscan los caminos del poder popular, el campesinado que quiere reforma agraria, el pueblo indígena, junto con más anuncios concretos para mejorar la situación económica. Por supuesto, Maduro ya hizo anuncios frente a la “guerra económica”, pero además de la “ley de precios justos”, positiva, fueron medidas de ajuste y devaluación. 

Al contrario pequeñas corrientes como Marea Socialista y otras fuera del chavismo (libertarias, marxistas, trotskystas) proponen hacer frente a la derecha neoliberal tomando medidas revolucionarias: por ejemplo, tomar el control del comercio exterior, pero con fiscalización ciudadana (para evitar la corrupción); combatir fuertemente la especulación y centralizar las divisas extranjeras; intervenir el sistema bancario bajo control social para que la renta petrolera ya no sea captada en parte por los acaparadores; apoyar con más decisiones los consejos comunales, la producción nacional de alimentos y un sistema de planificación nacional democrático, etc. Insisto, solo estoy retomando declaraciones de colectivos bolivarianos y anticapitalistas venezolanos. 

Por cierto avanzar en esta dirección significa también comenzar a pensar las contradicciones internas al movimiento popular, asumir sus debilidades e limitaciones, como también el peso del bonapartismo político presente en el PSUV por ejemplo.

¿Qué analogías y qué diferencias encontrás entre el proceso de Chile durante el gobierno de Allende y el de Venezuela? Más que nada, en función de la relación entre los espacios de organización popular y un Estado que, a pesar de todos los cambios, sigue siendo un Estado capitalista.

Primero, eso me parece esencial: en Venezuela, todavía existe el estado capitalista, aunque con una nueva institucionalidad mucho más democrática. Predomina el capitalismo estatal-rentista y más del 70% del PIB está en manos del sector privado. Ubicarse estratégicamente significa primero saber donde estamos parados. En 1973 en Chile, la Unidad Popular significó como en Venezuela grandes conquistas democráticas, sociales, empoderamiento desde abajo, apoyadas además en una clase obrera muy organizada en el plano sindical y político. 

De hecho, en Venezuela una gran deficiencia es que no se logró construir un movimiento obrero y sindical clasista y democrático, autónomo de la burocracia estatal. Otro elemento interesante de la experiencia chilena es la relación tensa entre movimiento popular y el gobierno Allende. 

Yo estudié los cordones industriales[ii] como organismos sui generis de poder popular y, en varios momentos, los cordones fueron capaces de pararse frente a Allende y reclamar medidas revolucionarias. Otro punto de debate es justamente hasta qué punto podemos confiar en la institucionalidad, en la posibilidad de “usar” el Estado para reformar desde arriba la sociedad: es decir, si construimos socialismo desde el estado o si construimos socialismo desde el poder popular constituyente, el control obrero y la participación ciudadana.

 Cuando en Venezuela, por ejemplo, experiencias de cogestión como en Sidor han sido rápidamente ahogadas. Lo mismo con el complicadísimo tema de la violencia política, del papel del imperialismo y de las FFAA: lo cierto es que en Venezuela, a diferencia de la vía chilena, se ha pensado el proceso como “pacífico pero armado”. 

Hay en Venezuela una dinámica cívico-militar bien diferente de la experiencia chilena. Más allá de eso, la “revolución bolivariana” actualiza un debate pendiente de la Unidad Popular: ¿qué podemos hacer con el Estado y con qué tipo de Estado?

 ¿Hasta qué punto el gobierno, las elecciones, son una herramienta de conquista democrática y cómo apoyarse decididamente en formas de poder popular para avanzar? 

¿Cómo enfrentar desde la mejor relación de fuerza posible a las derechas y el imperialismo?

Valeria Ianni
Revista La Llamarada

[i] Ver: F. Gaudichaud, “Las tensiones del proceso bolivariano: nacionalismo popular, conquistas sociales y capitalismo rentista”, Rebelión, dic. 2012, www.rebelion.org/noticia.php?id=160554.
[ii] Ver: F. Gaudichaud, Poder popular y cordones industriales en Chile, Santiago, LOM, 2004.

La fuga de Ostreicher y el retiro de Memmott, la CIA en Bolivia


JAIME SALVATIERRA / LA EPOCA - – 

Que nadie sabe para quien trabaja se ha encargado de confirmarlo el ex encargado de Negocios de EEUU en La Paz, Larry Memmott. 

A pesar de su colaboración con la fuga del empresario Jacob Ostreicher y acciones encubiertas anteriores de la CIA, el diplomático fue removido de su cargo en Bolivia y posiblemente enfrente un proceso que le podría provocar severas consecuencias.

Al saliente encargado de negocios de la embajada de EE.UU. en Bolivia, Larry Lamont Memmott, le ha tocado jugar, sin opción alguna, un papel denigrante para cualquier funcionario de carrera de la diplomacia estadounidense. 

 Al máximo representante de los Estados Unidos en La Paz luego que el embajador Philip Golberg fuera expulsado en 2008 por estar involucrado en actividades de conspiración contra el presidente Evo Morales, le tocó en los últimos meses la tarea ingrata de desmentir públicamente varias operaciones encubiertas desarrolladas por la Agencia Centra de inteligencia (CIA) contra el gobierno boliviano.

Similar papel, de encubrir los operativos de la CIA en Bolivia, le correspondió jugar en la ejecución del plan de fuga del empresario norteamericano, de origen judío, Jacob Ostreicher, quién hace más de año y medio se encontraba siendo procesado por la justicia, en el departamento de Santa Cruz, por legitimación de capitales del narcotráfico, y por el cual guardaba detención domiciliaria.

El 15 de diciembre de 2013, Ostreicher fugó de Bolivia hacia Estados Unidos vía Perú. Si bien no se conoce hasta ahora con precisión la totalidad de ruta y el medio empleado, es evidente que fue por tierra y cruzando el punto fronterizo del Desaguadero. 

Esta hipótesis ha sido confirmada en parte por las autoridades migratorias del Perú, quienes señalan que el ciudadano estadounidense registró su salida hacia Los Ángeles, pero no su ingreso por ningún puesto de control. 

 De acuerdo a lo que se supo días después, el prófugo de la justicia boliviana tomó un vuelo de LAN Chile poco después que el consulado norteamericano en Lima le resolviera sus documentos.

El 24 de enero de 2014, veinticinco días después de su salida ilegal de Bolivia, el empresario norteamericano hizo conocer, a través de un video difundido por las redes, que “el Instituto ALEPH estuvo directamente involucrado en mi caso, ayudándome de ser liberado de la prisión más horrenda de Sudamérica (Palmasola)”.

Sin embargo, nada puede ocultarse indefinidamente. Fuentes confidenciales dan cuenta que la fuga de Ostreicher fue organizada y llevada adelante por oficiales de la CIA que trabajan en la embajada norteamericana en La Paz con la fachada de ejercer cargos diplomáticos, una práctica bastante habitual de los servicios secretos estadounidenses en todas partes del mundo. 

De hecho, una declaración del ministro de Gobierno, Carlos Romero, el 18 de diciembre, por la que se sostenía que “un grupo de elite” bajo mando de Washington estuvo involucrado en la fuga, se ha confirmado.

La cabeza de la operación en La Paz fue Geoffrey Frederick Schadrack, residente de la CIA que bajo el disfraz de funcionario de la oficina política conduce las operaciones de la agencia de inteligencia en Bolivia. Schadrack ha sido denunciado en oportunidades anteriores, según dan cuenta diferentes medios de prensa, por su involucramiento directo en acciones injerencistas y de espionaje contra el gobierno del presidente Evo Morales.

Tal como sucedió con la fuga del senador Roger Pinto, cuando el segundo de la embajada del Brasil intercedía ante su embajador por la ex autoridad pandina procesada por delitos de corrupción, Schadrack desarrolló una serie de acciones sistemáticas hacia el encargado de Negocios Larry Memmott para persuadirlo de que Ostreicher debía ser defendido por esa representación diplomática no solo por ser ciudadano estadounidense sino que se lo debía ayudar a salir del país porque nada bueno le esperaba de la justicia boliviana. Las gestiones dieron su resultado. 

Memmott desde un inicio pensó que se trataba del rescate de un honorable ciudadano norteamericano que estaba siendo procesado injustamente en Bolivia. Lo que no sabía el entonces encargado de Negocios es que el empresario estadounidense de origen judío trabajaba desde hace varios años para la nomina de la CIA.

Tomada la decisión y preparados los planes de fuga, el 9 de diciembre de 2013, en el vuelo de BOA de las 09:30 horas, Memmott se trasladó desde La Paz a Santa Cruz, con el funcionario de la CIA, Eric Carlo Camus, y parte del grupo de Seguridad (algunos de sus guardaespaldas llegaron a Santa Cruz el día anterior y lo esperaron en la terminal de Viru Viru). 

 Comenzaba así la ejecución de la agenda preparada y mostrada a medias por la inteligencia norteamericana al diplomático, y que concluiría días después con la fuga de Ostreicher. Ese mismo día el encargado de Negocios y el empresario norteamericano cenaron en la casa de éste último. El encuentro duró más de tres horas y siempre en presencia de Camus.

Mientras esto sucedía, con la presunta intención de mostrar públicamente como la visita de un funcionario de la embajada norteamericana a uno de sus ciudadanos para informarse sobre el curso del proceso legal, los detalles de la fuga estaban siendo afinados en sus aspectos operativos por el jefe de Seguridad norteamericano, Thomas Gerard Scanlon, y los bolivianos bajo su mando: el teniente coronel retirado del Ejército, Roberto “La Oveja” Vargas Blacutt y Luis Alfonso Palma Meneses (sempiternos e intocables violadores de la legalidad boliviana). 

Vinculados a la llamada Oficina de Seguridad Regional de la embajada (R.S.O.), éste equipo se encargó de coordinar con la estación CIA en Perú la reserva de boleto para Ostreicher en LAN Chile en la ruta Lima-Los Ángeles.

Una vez establecidos los detalles operativos –automóvil y dinero-, Geoffrey Frederick Schadrack y Jeremy C. Stalla, segundo al mando de la R.S.O., organizaron desde La Paz la salida del prófugo de la justicia boliviana por el Desaguadero, un punto fronterizo de Bolivia con Perú.

Los planes de fuga de Ostreicher eran de conocimiento de Memmott. Como en anteriores oportunidades, cuando agentes de la DEA y la CIA ingresaron clandestinamente a Bolivia para ir montando un plan contra algunas autoridades del gobierno boliviano por supuestos temas de narcotráfico, los preparativos de la huida del empresario norteamericano no se realizaron a sus espaldas.

Sin embargo, cuando se percató de que en realidad era una operación secreta de la CIA para sacar del juego a uno de sus agente infiltrados, el entonces encargado de Negocios intentó quejarse a Washington sin éxito alguno por lo visto, ya que más bien salió de manera repentina de la actividad diplomática en Bolivia. 

Se ha dicho que su salida del país se debe a impostergables temas personales, pero es evidente que aún siendo hipotéticamente cierto, su regreso a EEUU tiene que ver con una decisión política.

Sería iluso esperar que la embajada de los Estados Unidos y su gobierno acepten su responsabilidad en el tema, pues se trata de una actividad ilegal y de injerencia extrema por parte del gobierno norteamericano en Bolivia.

 Sobre todo después del historial publicado con anterioridad de operaciones realizadas por agencias de inteligencia de Estados Unidos en Bolivia.

El 2 de junio de 2013, en entrevista con el periódico “Cambio”, Memmott dijo que ni el gobierno de EE.UU. ni su embajada ni ninguna de sus reparticiones ha tenido ni tiene ni tendrá intención alguna para conspirar en contra del gobierno democráticamente electo del presidente Evo Morales ¿cómo explica esto ahora?. 

 Tal vez este diplomático norteamericano hubiera dicho que el presente artículo inventa una supuesta conspiración en la que involucra a funcionarios de la embajada de Estados Unidos que son desconocidos para él.

Pero ya Memmott no está en condiciones de desmentir, ni tampoco debe tener el ánimo y la voluntad de hacerlo, toda vez que ha sido “levantado” de su puesto en La Paz, justamente por presiones de la CIA y de la Seguridad del Departamento de Estado, quienes convencieron a los jefes en Washington de que el encargado de Negocios resultó ser una “paloma” y que en La Paz necesitan tener a un “halcón”.

Memmott ayudó en la fuga de Ostreicher convencido de que ayudaba a un ciudadano norteamericano injustamente procesado por la justicia boliviana, y su protesta ulterior por sentirse engañado, lejos de ayudarlo lo perjudicó. En el Departamento de Estado bajaron el dedo para su inmediata remoción.

Pero su reemplazo no se debe solo a protestar por la información que le fue ocultada en el caso Ostreicher, sino al hecho que en los últimos meses empezó a cuestionar mucho las órdenes impartidas desde Washington de clara intención subversiva, y estaba muy molesto porque mientras le reducían el presupuesto y personal de la Embajada, y le retiraban el apoyo a sus iniciativas diplomáticas y de búsqueda de mejorar relaciones con Bolivia, la Casa Blanca aumentaba los fondos y plantilla para la actividad subversiva y las operaciones desestabilizadoras de las agencias norteamericanas de espionaje y subversión en Bolivia.

 Hasta donde se sabe Memmott llegó a insubordinarse agarrando plata de la subversión para emplearla en acciones diplomáticas, así como cambiar el plan de ejecución de acciones subversivas para ajustarlas a su manera.

Sin duda alguna, el relevo intempestivo de Memmott se debe a presiones de los representantes de las agencias de espionaje norteamericanas en la embajada en La Paz, quienes en su guerra sucia llegaron a montarle al encargado de Negocios un caso de supuesta malversación de fondos de la embajada.

 No es casual que a solo cuatro días de la partida del diplomático, el 28 de febrero, haya arribado a esa sede un grupo de auditores de los servicios especiales de EEUU para legalizar dicho montaje en su contra.

Fueron estos espías de la embajada norteamericana los que pidieron que Washington rectificara su política en Bolivia, que endureciera su posición frente al gobierno de Evo Morales a través de actividades subversivas y de espionaje, que aprobara nuevos fondos para esta actividad y apoyara a los hombres que la han venido realizando en Bolivia; aquellos quienes fueron denunciados en prensa, y por ello replegados y abandonados a su suerte por parte de Memmott. 

Como parte de la “rectificación”, el Departamento de Estado acaba de emplantillar como instructor contratado desde EE.UU. a Roberto “La Oveja” Vargas Blacutt (viejo agente de la DEA y CIA en el Chapare, quien correteaba a cocaleros y hasta al propio sindicalista Evo Morales), para que vuelva a montar el trabajo de inteligencia y chequeo al servicio de la CIA en La Paz. 

Solo que en vez de usar a policías bolivianos lo está haciendo con el grupo de vigilantes privados civiles (los llamados “Azules”) que ni siquiera tiene licencia para esa actividad en Bolivia.

 O sea, que es un grupo ilegal de inteligencia y seguridad que viola flagrantemente la Convención de Viena, pero ya se sabe que Vargas y Palma “todo lo pueden en Bolivia”.

En fin, le costó caro a Memmott su negativa a subordinar la embajada en La Paz a la CIA, aún cuando a su manera cumplió tareas arriesgadas, como la fuga del empresario Ostreicher y el encubrimiento de agentes de la DEA y la CIA en operaciones especiales. 

 Su conducta le valió la salida del cargo y le espera una fuerte sanción en los EE.UU. 

 Sin duda, es una advertencia clara de la CIA para quien le sucederá en La Paz, pero también para la autoridad boliviana que deberá escudriñar antecedentes antes de otorgarle el plácet a un presunto “halcón”.